jueves, 24 de agosto de 2017

ABC da la contestación de los Mossos a la juez que advirtió de los atentados.

ABC da la contestación de los Mossos a la juez que advirtió de los atentados.
El Mundo destaca que la Policía belga se dirigió a los Mossos para advertir del imán. Dice que un agente preguntó a un alto mando pero no se consultó con Interior. También en portada, la rectificación de Colau, que acepta “al fin” reforzar con bolados los espacios turísticos. El video de los yihadistas compartiendo “compras y risas” poco antes de atentar también obtiene un hueco en la portada de este diario. 

La Razón va con que “Cinco d los terroristas fueron a París cuatro veces en distintos coches”. Además apunta a que el ISIS clama “venganza” en un vídeo en castellano. La foto es para los restos de la hoguera que realizaron los yihadistas con su documentación: “En la guarida de los asesinos”, titula el reportaje este diario, que también informa de que el Govern “desaira" a los Reyes por fotografiarse con niños, mientras que Casa Real responde que pidieron “permiso expreso”. 

En El País: “La alerta sobre el imán de Ripoll llegó a los Mossos”. Destaca en un sumario que “se trató de un contacto informal entre conocidos”. También destaca que Estado Islámico difunde un vídeo en castellano con nuevas amenazas a España. Lleva una entrevista con el padre del autor de la masacre: “No sabíamos que mi hijo se veía a escondidas con el imán”. 

ABC, con fotografía de los investigadores en la casa de Alcanar, días después de la explosión, titula: “La juez alertó a los Mossos de que las bombonas podían ser para un atentado”, y la contestación de la policía autonómica fue: “Señoría, no exagere”. También se informa de la advertencia de Bélgica y la rectificación de Colau sobre los bolardos.

Un policía belga y una juez destrozan el relato propagandístico de la Generalidad


La consejería de Interior intenta minimizar el contacto con la policía de Vilvoorde.

Pablo Planas (Barcelona)
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Josep Lluis Trapero. | Catalunya Radio
Más de 24 horas ha tardado en reconocer la consejería de Interior de la Generalidad que la policía belga se puso en contacto con un mando de los Mossos para recabar información sobre Abdelbaki Es Satty, quien meses después recalaría en la localidad gerundense de Ripoll como imán.
El alcalde de Vilvoorde (Bélgica), Hans Bonte, informó el martes de que Es Satty había viajado a su localidad para establecerse como imán, pero ante la falta de referencias, el titular de una de las mezquitas en las que pidió trabajo informó al ayuntamiento belga. La policía local de Vilvoorde fue la que se puso en contacto con el jefe de la Unidad de Análisis Estratégicos de la comisaría general de información de los Mossos d’Esquadra, que respondió a través de un correo electrónico que no tenían información sobre el sujeto.
Ante las revelaciones del alcalde sobre las andanzas de Es Satty en Bélgica, el Ministerio de Interior negó que la Policía Nacional o la Guardia Civil hubieran recibido algún tipo de demanda de información sobre el imán. Finalmente, la Generalidad ha admitido, tras tajantes desmentidos previos, que la policía local de Vilvoorde pidió datos sobre Es Satty a los Mossos.
Descubierto el pastel, el consejero de Interior, Joaquim Forn, defiende que se trató de una "consulta informal", un "contacto por correo electrónico". Tal contacto ocurrió el 8 de marzo del año pasado y el mando de la policía autonómica respondió a su colega belga que le constaba que un tal Mustafa Es Satty había sido investigado por vínculos terroristas, pero que sobre Abdelbaki Es Satty carecía de datos. Mustafa es un familiar de Abdelbaki que fue imán suplente en 2006 de una mezquita de Vilanova i la Geltrú y había vivido en un piso en el que también se habían alojado dos terroristas del 11-M.

Del silencio al reconocimiento
La Generalidad intenta restar trascendencia al hecho tras haber mantenido primero un silencio sepulcral y haber negado luego tener noticia alguna sobre lo que apuntaba el alcalde belga. El portavoz del "Govern", Jordi Turull, atribuye la difusión de la noticia a un intento por "desmerecer la brillante actuación" de la policía autonómica, una actuación con sombras también en el caso de la explosión en el chalet de Alcanar donde la célula preparaba los atentados. Según informa el ABC, la juez Sonia Nuez Rivera, personada en el lugar de los hechos, advirtió a los Mossos sobre la posibilidad de que allí se estuviera preparando un atentado dada la gran cantidad de bombonas de gas acumuladas. "Señoría, no exagere", le replicaron.
La ingente campaña propagandística sobre los Mossos comienza a hacer aguas.Turull, en la radio de la Generalidad, Catalunya Ràdio, ha afirmado que "lo que me dicen desde Interior es que comunicación oficial no ha habido en ningún momento", tesis llevada al extremo por Forn al decir que "los Mossos no pueden tener contactos oficiales con ninguna policía europea". El ejecutivo catalán difunde que la seguridad de los ciudadanos de Cataluña está en grave riesgo porque el Gobierno niega el acceso de los Mossos a la base de datos de Europol.
Según Turull, las novedades en torno a la investigación y la actuación de los Mossos son fruto de una campaña por "envidia" ante la eficacia policial y censura el supuesto veto del Gobierno a la inclusión de los Mossos en la Europol. "Ahora nos dicen que para ser miembro de Europol hay que ser un Estado. Que todo el mundo tome nota", ha manifestado en la radio oficial Turull, para quien los detalles sobre el contacto entre la policía de Vilvoorde y los Mossos son "casualidades de tertulia de café".
Sin embargo, esas "casualidades" destrozan el relato de la Generalidad construido con el "major" de la policía autonómica, Josep Lluís Trapero, como gran protagonista de una administración con hechuras de Estado.
Entre tanto, el Gobierno mantiene un pulcro silencio y deja que la Generalidad ocupe el primer plano. A preguntas de "Catalunya Ràdio", Turull ha mandado el mensaje de "tranquilidad" de que el 1 de octubre se celebrará el referéndum.

ARRÁN: EL OBJETIVO ES ROMPER CON EL RÉGIMEN DEL 78

Jueves 24 de agosto de 2017, 11:05h

Entre 1976 y 1978, se pasó de una dictadura de 40 años a una democracia pluralista plena. La operación se hizo con tal eficacia y habilidad que se provocó la admiración generalizada en todo el mundo. Sin traumas ni violencias, el espíritu de conciliación y concordia de los españoles alcanzó cotas máximas en el espíritu de la Transición. Desgraciadamente, y por la torpeza de varios de los gobernantes que ha padecido España, no se supo explicar a las nuevas generaciones la significación profunda de la Transición, el acierto de una operación que ha proporcionado a España el respeto internacional y un largo período de 40 años de libertad, paz y prosperidad.
Un sector considerablemente amplio de las nuevas generaciones, encauzado por Podemos y agrupaciones afines, no solo no creen en la Transición. Quieren destruir el régimen que de ella derivó. No lo afirman con veladuras o tapujos. Se expresan con completa rotundidad. Mar Ampurdanés Gutiérrez, portavoz nacional de Arrán, ha declarado: “El objetivo es romper con el régimen del 78”.
La Constitución que en aquel año se consensuó entre todas las fuerzas políticas y sociales ha resistido cuatro décadas, pero está ya radicalmente cuestionada por algunos grupos que representan a un sector cualificado de las nuevas generaciones. Si se hubiera hecho en su día una reforma constitucional inteligente, el sistema tendría otros treinta años por delante. Ahora está sometido al tiroteo de grupos como Arrán, dispuestos a fracturar todo aquello en lo que creyó la generación de la gran proeza, la que trasvasó a España desde una dictadura encarnada por el amigo de Hitler y Mussolini, a una democracia pluralista irreprochable.
Ante la situación presente, la peor fórmula es la de “no hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo”. No. Antes de que España se vea zarandeada por una situación revolucionaria extremista, se pueden hacer muchas cosas si los actuales gobernantes y la oposición constructiva se ponen de acuerdo para evitar el completo desmoronamiento del edificio de la Transición.

Los agentes la desmintieron en la inspección ocular: «Señoría, no exagere»

La juez avisó a los Mossos de que las bombonas de Alcanar podían estar preparadas para un atentado

Los agentes la desmintieron en la inspección ocular: «Señoría, no exagere»

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Los Mossos retiraron unas 120 bombonas de butano de la casa de Alcanar - EFE
JAVIER CHICOTE - ChicoteLerena / Daniel Tercero Madrid/barcelona - Actualizado: Guardado en: España

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Amposta, partido judicial al que pertenece Alcanar (Tarragona), apuntó en la inspección ocular tras la explosión en la casa «okupada» que las bombonas «podían estar preparadas para un atentado». Así lo han confirmado a ABC fuentes judiciales y de la lucha antiterrorista.
La juez Sonia Nuez Rivera se inclinó hacia la posibilidad de un atentado yihadista cuando vio que allí habían acumulado decenas de bombonas de butano, pero los agentes de los Mossos d´Esquadra presentes la desmintieron: «Señoría, no exagere», le contestaron, según confirman a ABC fuentes conocedoras de la escena.
La titular del Juzgado de Instrucción número dos de la localidad tarraconense trasladó esta información a sus superiores después de la comisión de los atentados. Estos datos fueron analizados en una reunión a la que asistieron varios magistrados destinados en Cataluña, tal y como aseveran a este diario fuentes jurídicas. La juez se encuentra «psicológicamente muy afectada».
La explosión se produjo a las 23:17 horas del pasado miércoles y los Mossos creyeron que el motivo había sido una fuga de gas, algo fortuito. Después se apuntó a que allí podría haber un laboratorio de fabricación de drogas, lo que a la juez «no le cuadraba» por el tipo de materiales. Cuando comenzaron las tareas de desescombro se produjo una segunda explosión, mucho más potente, que dejó heridos a seis agentes de los Mossos y dos bomberos. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu reflejó en el auto de prisión de los detenidos que la deflagración produjo un «hongo» de humo que fue «visible a varios kilómetros».
En la primera explosión fallecieron al menos dos terroristas -Youssef Aalla y el líder de la célula, el imán Abdelbaki es Satty-, y resultó herido un tercero, Mohamed Houli, que se salvó porque se encontraba en el porche de la vivienda okupada.

«La madre de Satán»

Los documentos intervenidos demuestran que la célula de Ripoll acumuló en la casa de Alcanar 500 litros de acetona, además de agua oxigenada y bicarbonato, ingredientes necesarios para preparar el explosivo usado por los yihadistas y denominado «la madre de Satán». También gran cantidad de clavos, para ser utilizados como metralla, y pulsadores para iniciar la explosión. Además, tenían fundas de almohadas y bridas que se iban a usar para amarrar el material explosivo, encargado de hacer estallar las decenas de bombonas de butano que pretendían cargar en las tres furgonetas alquiladas.
La explosión truncó sus planes y derivó el terror -sin oposición- hacia los atropellos de las Ramblas de Barcelona y Cambrils (Tarragona).
Cuando los hechos acreditaron que se trataba de un atentado terrorista, la investigación pasó a ser competencia de la Audiencia Nacional, en concreto del Juzgado Central de Instrucción número 4, y la juez de Amposta emitió el correspondiente auto de inhibición.
La actuación de los Mossos d´Esquadra en Alcanar ha provocado grandes críticas por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, principalmente la Guardia Civil. Agentes del Instituto Armado se personaron en la casa de Alcanar nada más tener constancia de la explosión y ofrecieron los servicios de los Tedax, los especialistas en artefactos explosivos. El cuerpo policial autonómico rechazó la ayuda y prefirió, en virtud de sus competencias sobre la seguridad en Cataluña, encargarse ellos de investigar la detonación.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP), organizaciones mayoritarias en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, emitieron un comunicado conjunto para denunciar «la exclusión y aislamiento sufrido por ambos cuerpos durante la investigación y la gestión del atentado».
Especificaron «el impedimento de acceso al equipo Tedax de la Guardia Civil» y reflejaron que podrían haber ayudado a parar los atentados identificando el cadáver del Imán de Ripoll, que estaba fichado por la Policía y la Guardia Civil desde 2006 por ser discípulo de la célula detenida en la operación Chacal 1.
La AUGC y el SUP denuncian «la flagrante vulneración de los acuerdos de cooperación, así como el deficiente funcionamiento de los mecanismos de comunicación entre las Fuerzas y Cuerpos policiales de nuestro país». También protestan por la «marginación dolosa» de su «experiencia y estructura a nivel nacional presentes en la Policía Nacional y en la Guardia Civil en el ámbito de la lucha antiterrorista».

ARRÁN: EL OBJETIVO ES ROMPER CON EL RÉGIMEN DEL 78

ARRÁN: EL OBJETIVO ES ROMPER CON EL RÉGIMEN DEL 78

Entre 1976 y 1978, se pasó de una dictadura de 40 años a una democracia pluralista plena. La operación se hizo con tal eficacia y habilidad que se provocó la admiración generalizada en todo el mundo. Sin traumas ni violencias, el espíritu de conciliación y concordia de los españoles alcanzó cotas máximas en el espíritu de la Transición. Desgraciadamente, y por la torpeza de varios de los gobernantes que ha padecido España, no se supo explicar a las nuevas generaciones la significación profunda de la Transición, el acierto de una operación que ha proporcionado a España el respeto internacional y un largo período de 40 años de libertad, paz y prosperidad.
Un sector considerablemente amplio de las nuevas generaciones, encauzado por Podemos y agrupaciones afines, no solo no creen en la Transición. Quieren destruir el régimen que de ella derivó. No lo afirman con veladuras o tapujos. Se expresan con completa rotundidad. Mar Ampurdanés Gutiérrez, portavoz nacional de Arrán, ha declarado: “El objetivo es romper con el régimen del 78”.
La Constitución que en aquel año se consensuó entre todas las fuerzas políticas y sociales ha resistido cuatro décadas, pero está ya radicalmente cuestionada por algunos grupos que representan a un sector cualificado de las nuevas generaciones. Si se hubiera hecho en su día una reforma constitucional inteligente, el sistema tendría otros treinta años por delante. Ahora está sometido al tiroteo de grupos como Arrán, dispuestos a fracturar todo aquello en lo que creyó la generación de la gran proeza, la que trasvasó a España desde una dictadura encarnada por el amigo de Hitler y Mussolini, a una democracia pluralista irreprochable.
Ante la situación presente, la peor fórmula es la de “no hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo”. No. Antes de que España se vea zarandeada por una situación revolucionaria extremista, se pueden hacer muchas cosas si los actuales gobernantes y la oposición constructiva se ponen de acuerdo para evitar el completo desmoronamiento del edificio de la Transición.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Albarracín, un pueblo modelo

La recuperación gradual de la localidad turolense, una de las más bonitas de España, ha culminado con la rehabilitación de la catedral. Un ejemplo de unión de las instituciones en defensa del patrimonio histórico
El casco urbano de Albarracín (Teruel), donde el jueves 8 de junio se celebró la Asamblea Internacional de la Federación de los Pueblos Más Bonitos del Mundo.ELENA ESLAVA GETTY
JULIO LLAMAZARES
9 JUN 2017 - 00:00 CEST
Hace 30 o 35 años, Albarracín, declarado Monumento Nacional en 1961 y considerado uno de los pueblos más bellos de España, vivía un proceso de decadencia común a toda la Serranía de la que es capital histórica y que presenta uno de los índices de despoblación mayores de Europa que la creación de una fundación modélica no sólo logró atajar, sino que lo ha revertido. La Fundación Santa María de Albarracín, participada por el Gobierno de Aragón, el Obispado de Teruel y Albarracín, Ibercaja y el propio Ayuntamiento de la localidad serrana y con sede en el antiguo Palacio Episcopal, abandonado desde la unión a la de Teruel de la diócesis albarracinense tras el destierro de su último titular por su adhesión al carlismo a mediados del siglo XIX, convirtió la restauración de su patrimonio en el motor de la economía de una población para la que hasta entonces éste era un problema. A partir de unas iniciales escuelas-taller, la Fundación Santa María, que se encamina hacia sus veintiún años de vida, le dio un impulso a la vieja idea regeneracionista de convertir la restauración y conservación del patrimonio artístico y arquitectónico en una fuente de recursos, máxime en un lugar como Albarracín, cuya riqueza en esos aspectos apenas encuentra parangón en nuestro país.
El proyecto cultural ha generado 40 puestos de trabajo y ha logrado que el municipio haya dejado de perder población
Encastrada en una hoz del Guadalaviar, el río serrano que desde Teruel mudará su nombre por el de Turia, en mitad de un paisaje de fantasía, su historia se remonta a tiempos remotos. Al Neolítico pertenecen las pinturas rupestres del llamado estilo levantino que se encuentran en varios abrigos de los cañones y en los pinares de los alrededores. Y a la primitiva tribu celta que la fundó su nombre romano: Lobetum (de los lobetanos).
ampliar fotoVista del pueblo de Albarracín, en Teruel.SANTIAGO URQUIJO GETTY
Albarracín acumula en su pasado huellas de todas las civilizaciones, siendo la principal la que le proporcionó su nombre actual, así como su singular aspecto: la islámica bereber de la dinastía de los Banu Racín, que la convirtieron en capital de su taifa árabe altomedieval. De ese periodo conserva una torre, la del Andador, y la vieja y fiera alcazaba mora. Y del que le sucedió, ya en manos Albarracín de los Azagra navarros (los caballeros que la recuperaron para la Cristiandad merced a una donación del rey Lobo de Murcia por su ayuda en la lucha contra los almohades, y que la mantuvieron independiente durante doscientos años), y del rey de Aragón sucesivamente, su gran perímetro amurallado y numerosas torres y construcciones, entre ellas la catedral del Salvador, del siglo XIV. El conjunto de la ciudad, perfectamente homogéneo, se ofrece al que lo descubre como la ilustración de un cuento medieval o un espejismo romanticista, con su caserío macizo apiñado en lo alto de un farallón y colgado sobre el abismo roquedo y sus colores ocres y malvas (el color del rodeno de la zona, que les da su aspecto característico) pintando el gris moteado de verde —por los pinos y los enebros— de la serranía.
ampliar fotoAldaba de una puerta en el pueblo turolense de Albarracín. DOMINGO LEIVA GETTY
Actividad económica
Ese paisaje, al que como geógrafo dedicaba a principios de los noventa del pasado siglo Antonio Jiménez, el gerente de la Fundación Santa María de Albarracín, sus desvelos en orden a terminar su tesis doctoral dedicada a él, es el que ha visto nacer y crecer de año en año un proyecto cultural que ha sacado de la incuria y el olvido, y, en numerosos casos, salvado de la ruina, casas particulares y monumentos, creando cuarenta puestos de trabajo entre restauradores, instaladores, vigilantes de museos y personal de administración y mantenimiento de los edificios, y generando con su actuación una actividad económica que ha hecho que Albarracín no sólo haya dejado de perder población sino que esté repuntando ligeramente. Si hace 25 años los restaurantes y los hoteles eran muy pocos, hoy se cuentan por decenas, alimentados por un turismo creciente que cada fin de semana y en vacaciones invade sus callejuelas como si de una pequeña Cuenca montaraz y en miniatura se tratara.
Al Museo Diocesano se unen el del Juguete, el de la Forja y el de la Historia del municipio, y salas de exposiciones
Aparte de ese paisaje y de la arquitectura de Albarracín (que se extiende a otras poblaciones de la comarca como Ródenas o Guadalaviar, prototipos de pueblos de la Serranía), la ciudad ofrece un sinfín de atractivos. Desde sus monumentos o casas de arquitectura tradicional, como la célebre de la Julianeta (símbolo de Albarracín con su geometría imposible), que integran el entramado de su urbanismo lleno de recovecos y encanto, a los varios museos que la Fundación Santa María o el Ayuntamiento, incluso algún particular por su cuenta, han creado a medida que se restauraba su patrimonio histórico y arquitectónico: el Diocesano, de arte religioso, en el Palacio Episcopal; el del juguete, creado a partir de la colección de Eustaquio Castellano; el de forja; el de la Historia de Albarracín… Fuera de ellos, diversas salas de exposiciones (la del antiguo Molino del Gato, al lado del río) y los espacios que la Fundación tiene habilitados para la celebración de congresos y cursos, así como las iglesias que utiliza para sus conciertos, principalmente la de Santa María, completan una oferta cultural que se codea con la de cualquier ciudad de mayor tamaño, como Teruel.
 en la plaza Mayor de Albarracín.JESÚS SIERRA AGEFOTOSTOCK
Entre unas cosas y otras, Albarracín se ha ido restaurando entera, pero la guinda la ha puesto la inauguración el año pasado de la recuperación integral de su catedral, que el que escribe, en su recorrido por todas las del norte del país, tituló “la más pobre de España”, tal era su situación de abandono cuando la visitó: “Todo está un poco dejado, como lo prueba el polvo que se acumula. No parece que la escoba sea la enseña de esta catedral. Ni que los curas se ocupen mucho de ella, pues necesitaría de una restauración. La razón de este abandono se la explica al viajero la mujer que se ocupa del museo: ‘Es que aquí sólo dicen misa los domingos. Los demás días la dicen en la iglesia de Santiago, que tiene calefacción’. ‘¿Y la catedral no tiene?’, le pregunta el viajero, sorprendido, no sólo porque se trata de la primera iglesia de Albarracín, sino por la cantidad de gente que la visita. ‘Quieren ponerla’, responde la mujer, avergonzada de la desidia en la que se encuentra todo…”
Nada que ver con lo que ahora se ve. La catedral del Salvador de Albarracín, después de seis años de rehabilitación que le ha cambiado la cara y hasta el espíritu, incluso ha recuperado varias pinturas y hasta una capilla oculta del XVI cuya existencia se desconocía, es hoy una maravilla que resplandece luciendo todos sus atractivos, que son más que los que parecía albergar cuando la oscuridad y el polvo los ocultaban. El edificio en sí, típico exponente del gótico levantino que tanto predicamento tuvo en el reino de Aragón a principios del siglo XVI, es una construcción excelsa pese a sus pequeñas dimensiones (obligadas por el lugar en el que se alza, en el centro del casco histórico de Albarracín, frente a la alcazaba mora), e igual sucede con las capillas y el claustro, redecorado en el XVIII al gusto barroco y paso obligado hacia ella. En la capilla mayor, un gran retablo renacentista del imaginero Cosme Damián, restaurado como todo el templo, deslumbra con su nuevo aspecto; e igual sucede con los sitiales del coro y su facistol, góticos como la catedral; o con el retablo de autor anónimo, éste sin policromar, dedicado al apóstol San Pedro, antes cubierto de polvo y casi invisible. Por las capillas laterales, imágenes restauradas y pinturas ya existentes, o recuperadas en la rehabilitación del templo, hacen que la catedral de nuevo vuelva a lucir como hacía ya tiempo. Y todo ello gracias al trabajo de los equipos de la Fundación Santa María (albañiles, restauradores, herreros…), que han obrado el milagro en sólo seis años.
ampliar fotoDos perros bulldog en un banco del pueblo de Albarracín. SUSANA TOLEDO
La visita a la catedral necesariamente debe extenderse al vecino Palacio Episcopal, sede de la Fundación Santa María y museo, no sólo por lo que éste guarda, que es mucho, sino porque la rehabilitación del edificio, que fue la primera que abordó la Fundación, mantuvo el espíritu de lo que fue: la residencia de los obispos de Albarracín desde su construcción en el siglo XVI hasta el fallecimiento del último obispo, de nombre José Talayero Royo, el año 1839 en Marsella. El despacho y las habitaciones, la cocina con su gran campana, la pequeña capilla privada contigua a la alcoba, las vestimentas de los moradores, todo ha sido respetado como era y hasta los muebles son los que había o de igual estilo. Entre tanto, en la llamada sala de la Mayordomía, la más grande del palacio, y en las contiguas, las piezas del Museo Diocesano, al que se accede desde la catedral, también recuerdan los viejos tiempos episcopales de Albarracín, definitivamente perdidos. Una magnífica colección de tapices flamencos que reproducen la historia bíblica de Gedeón, regalo de algún obispo a la catedral, y una naveta de cristal de roca en forma de pez que se ha convertido en la imagen pública del museo y de la Fundación Santa María, comparten sus paredes y vitrinas junto con otras piezas de la antigua diócesis (orfebrería, pintura, imágenes, ropas litúrgicas…) y con las ventanas desde las que se contempla la maravilla de Albarracín y de su fabuloso entorno: los tejados de las casas apiñadas como colmenas de miel al pie del palacio, las torres de las iglesias y de la alcazaba mora, la muralla que recorre el perímetro del pueblo como si fuera la muralla china, las grandes casas solariegas de las familias enriquecidas con la trashumancia, tan importante durante siglos para Albarracín y su Serranía entera, y, abajo, la espuma verde de los chopos que escoltan al río Guadalaviar en su paso por el desfiladero al que la ciudad se asoma y cuyas puntas apenas alcanzan a sus casas bajas, tan profundo va. Si hay un milagro es que la ciudad resista, no sólo al tiempo y a su torturada historia, sino al lugar en el que está enclavada.
ampliar fotoUn escalador haciendo búlder en el paisaje protegido de los Pinares de Rodeno, cerca de Albarracín. CATALIN GRIGORIU GETTY
Aunque el milagro no concluye en ella. Con Fundación o sin Fundación Santa María, dentro de la muralla o a extramuros de su protección (que hoy ya es sólo simbólica, pues le faltan trozos enteros de lienzo), la maravilla de Albarracín y de su recuperación se extiende a toda la Serranía, donde otros pueblos siguen su ejemplo o cuando menos tratan de mirarse en él. Pueblos como Pozondón, con una iglesia renacentista y un campanario con aire de fortaleza; como Orihuela del Tremedal, con casas de cantería fruto de los dineros de la Mesta y un fabuloso templo barroco escondidos entre los pinares; o como Ródenas, cuyo nombre hace honor a la piedra arenisca que caracteriza al pueblo y le da su particular color, el mismo de Albarracín, que aquí tuvo sus canteras. Entre medias y a lo largo y ancho de la Serranía, entre pinares y formaciones rocosas que sobrevuelan buitres y otras rapaces y frecuentan apenas pastores con sus rebaños y madereros, caminos y carreteras llenan de placidez y de soledad al viajero que atravesado por su belleza descubre que está en el epicentro de la despoblación española, que aquí adquiere dimensiones de Laponia o de Etiopía. Y es que el milagro de Albarracín aún no ha alcanzado a su Serranía.
Julio Llamazares es novelista y autor del libro de viajes sobre las catedrales españolas Las rosas de piedra (Alfaguara, 2009).
EQUILIBRIO DE DETALLES
1 Un gran equipo
La unión de instituciones (Gobierno de Aragón, Diputación, Ayuntamiento, Obispado, Ibercaja) y de profesionales (arquitectos, restauradores, paisajistas) coordinados por la Fundación Santa María garantiza la continuidad de las intervenciones en Albarracín en un proceso gradual, dentro de un plan de protección especial. El arquitecto Pedro Ponce de León, autor de la rehabilitación de las murallas de Toledo o el monasterio de Yuste, es el responsable de las actuaciones.
2 Diálogo armonioso
El respeto al paisaje que rodea la localidad resulta primordial: en el plan especial no sólo se protegió el casco histórico y las murallas (12,2 hectáreas), sino también 155 hectáreas de paisaje, incluidas las cumbres de las montañas. Albarracín es ahora candidata a ser declarada como uno de los observatorios europeos del paisaje.
3 Materiales de la zona
La madera, el yeso rojo y la teja árabe son los elementos tradicionales de la construcción en Albarracín. En el proceso de recuperación del pueblo (no sólo de las fachadas, sino también de los interiores en una actualización coherente) ha sido prioritario que las tonalidades de ocres, rojos y anaranjados formen una unidad con el paisaje. El Ayuntamiento facilita el yeso rojo al dispensar la licencia para las obras. Se trata de un yeso molido artesanalmente, de dureza y flexibilidad singulares, utilizable en las fachadas. Frente a la preeminencia del hormigón, la labor que se desarrolló en la escuela taller consiguió convertir a muchos exalumnos en incondicionales del yeso rojo.
4 No es una maqueta
El cableado se ha soterrado y la circulación de vehículos se ha restringido, detalles que contribuyen a crear una atmósfera especial. Pero se busca evitar que todo sea tan perfecto como en un parque temático (por eso no importa mucho que queden todavía casas viejas con las cicatrices del tiempo bien visibles).
5 Profesionalidad
Carpinteros, yeseros y otros artesanos, algunos con más de 20 años de experiencia, le dan continuidad a la idea de que el hacer las cosas bien, con acabados perfectos, es el mejor ejemplo.
6 El gran peligro
A la despoblación del centro y la saturación de turistas en festividades y vacaciones se une la ambición de abrir o ampliar negocios por parte de los empresarios de hostelería. Los expertos insisten en que el principal recurso es el patrimonio, no el turismo, y que resulta fundamental la programación de la oferta y la continua profesionalización, a fin de extremar los cuidados hacia el visitante y evitar en la arquitectura de los interiores lo falsamente rústico y lo kitsch.
7 Finalidad cultural
El movimiento cultural de exposiciones y congresos supone un retorno económico para los habitantes y evita el peligro de convertir Albarracín en un pueblo-escenario que se vacía cuando se van las decenas de autobuses venidos por la mañana. Inyectar cultura en los espacios públicos se convierte así en una acción preferente.
8 Prueba/error
Las grandes inversiones suelen comportar grandes errores. Por el contrario, las operaciones a largo plazo y las inversiones graduales, con la complicidad de una corporación local sensibilizada, son garantía de los mejores logros.
9. Educación
Los cursos de restauración que se celebran en Albarracín atraen a 70 profesionales al año.
10 El reto
Mantener un crecimiento sostenible, de turismo cultural de calidad, en una localidad que no se vacíe por la noche, y que por proximidad a Teruel (25 kilómetros) atraiga al turismo extranjero.
Decálogo basado en las opiniones de Antonio Jiménez (director gerente de la Fundación Santa María, que aglutina a las instituciones y equipos), y en las del arquitecto Pedro Ponce de León.