El fin del bloque comunista y la caída del Muro de Berlín 9 de
noviembre de 1989
Gorbachov y el final de la
guerra fría
El "nuevo
pensamiento político"
Los acuerdos entre las
potencias
El repliegue soviético
en el mundo
El fin del bloque comunista
Las revoluciones de 1989
Polonia
Hungría
RDA y la caída del
Muro de Berlín
Checoslovaquia
Bulgaria
Rumanía
China: la matanza de
Tiananmen
El fin de la guerra fría
1990-1991
El fin de la URSS
Las repercusiones en el
mundo
Gorbachov
y el final de la guerra fría
La nueva actitud del líder soviético encontró una
voluntad negociadora por parte de Reagan y la Administración norteamericana.
*.- Tras el primer encuentro en Ginebra en 1985 y el fracaso de la cumbre en Reikiavik en
octubre de 1986, los acuerdos y las medidas de distensión se sucedieron:
En diciembre de 1987, los dos líderes firmaron el
Tratado de Washington, que preveía la destrucción de las armas nucleares de
corto y medio alcance.
Era el fin de los SS-20 soviéticos y los euromisiles
(Pershing y Crucero).
Por primera vez, las dos superpotencias firmaban un
acuerdo que no limitaba sino que eliminaba de forma verificada armas nucleares.
*.- Las negociaciones START (Strategic Arms Reduction
Talks), mientras tanto, avanzaron de forma significativa a lo largo de 1988.
*.- En junio de 1988, Gorbachov y Reagan mantuvieron
un encuentro en la cumbre en Moscú en el que prosiguieron las conversaciones.
Fruto de esas negociaciones fue la firma del Tratado
START en julio de 1991 por parte de un Gorbachov al que le quedaban pocos meses
en el Kremlin y un George Bush que había sustituido en la presidencia a Reagan.
*.- Esta cumbre fue denominado por muchos observadores
como la primera cumbre de la "posguerra fría".
*.- Gorbachov no sólo planteó el desarme nuclear sino
que, empeñado en acelerar el proceso de distensión, anunció en diciembre de
1988 ante las Naciones Unidas una reducción unilateral de 500.000 hombres en
las fuerzas armadas soviéticas y la retirada de tropas y carros de combate de
la Europa Oriental.
*.- Pocos meses después, en marzo de 1989 se iniciaron
en Viena conversaciones para la reducción de fuerzas convencionales en Europa
que culminarían con un acuerdo firmado en Ottawa en febrero de 1990 por los
ministros de asuntos exteriores de los países miembros de la OTAN y el Pacto de
Varsovia.
El
repliegue soviético en el mundo
Además
de buscar la distensión con los EE.UU., la dirección soviética inició una clara
política de desvinculación de sus compromisos con sus aliados a lo largo del
mundo:
De
forma graduada pero sin interrupciones, la URSS fue comunicando a sus aliados
el fin de su apoyo militar y económico. Fidel Castro y los sandinistas
nicaragüenses en América Latina; los regímenes de Angola, de donde se retiran
las tropas cubanas, Mozambique y el general Mengistu en Etiopía; Vietnam en
Asia..., todos recibieron la noticia de que la URSS iba a interrumpir su ayuda
financiera, diplomática y militar.
*.- El 8 de febrero de 1988, la URSS se comprometía a
retirar sus tropas de Afganistán, haciendo efectiva su retirada el 15 de
febrero de 1989.
*.- A fines de 1988, la URSS de Gorbachov se había
desembarazado de la mayor parte de sus compromisos en el Tercer Mundo.
Sus consecuencias fueron inmediatas:
*.- Graves dificultades económicas en la Cuba de Fidel
Castro,
*.- Fin de la guerra civil en Nicaragua en 1988 y
derrota sandinista en las elecciones en 1990,
*.- fin de la guerra entre Etiopía y Eritrea y caída
del régimen de Mengistu en 1991.
*.- derrota del bando prosoviético en Afganistán y
triunfo de las guerrillas islamistas en 1992, retirada del ejército vietnamita
de Camboya en 1989 ...
El
"nuevo pensamiento político" de Gorbachov
*.- Mijaíl Gorbachov fue nombrado Secretario General
del PCUS el 11 de marzo de 1985.
*.- La situación a la que se enfrentaba el nuevo líder
del Kremlin era en general lamentable:
*.- Su economia se hallaba al borde de la bancarrota y
la sociedad soviética se encontraba inmersa en una verdadera crisis moral
caracterizada por la falta de compromiso ideológico y el escepticismo general. Era
imposible que la URSS mantuviera por más tiempo la ficción de
"paridad" con los EE.UU.
La URSS necesitaba urgentemente reducir sus gastos
militares y enfocar sus inversiones a
paliar sus múltiples carencias y deficiencias de la economía soviética.
Para
Gorbachov la necesidad de un acercamiento a los EE.UU. era evidente y urgente.
La
reforma en la política exterior llegó antes que la perestroika
(reestructuración) o la glasnost (transparencia) en la política interna.
En
julio de 1985, el sempiterno ministro de asuntos exteriores soviético Andrei
Gromiko fue sustituido por Eduard Shevarnadze.
En
octubre, el telegénico Gorbachov iniciaba lo que algunos denominaron una
"ofensiva de encanto" visitando diversas capitales occidentales
En su primer encuentro con el presidente
Reagan en Ginebra en noviembre de 1985, el líder soviético planteó la necesidad
de la distensión y de la reducción de armamentos nucleares.
Gorbachov
consciente de la imposibilidad de
conjugar la guerra fría y la solución de
los graves problemas que aquejaban a la economía y la sociedad soviética, el
líder soviético, mediante su principal consejero en política internacional,
Dobrinin, proclamó en el XXVII Congreso del PCUS en 1986 lo que denominó un
"nuevo pensamiento político" (Novy Myshlenie): el nuevo mundo se
caracterizaba por la "interdependencia global", en adelante, había
que olvidarse de la lógica de la guerra fría y buscar la cooperación y el
consenso en la dirección de las relaciones internacionales. Se trataba de
buscar "una acción recíproca, constructiva y creador al mismo tiempo (...)
para impedir la catástrofe nuclear y para que la civilización pueda
sobrevivir".
La
URSS se preparaba para un gran repliegue, tanto en su competencia con los
EE.UU. como en los compromisos internacionales que había ido adquiriendo a lo
largo de la guerra fría.
La
tendencia apuntada por Gorbachov desde
el inicio de su mandato se vio acrecentada por una serie de acontecimientos que
hicieron absolutamente evidente la necesidad de reformas:
La
catástrofe nuclear de Chernobil en Ucrania el 26 de abril de 1986 provocó un
escape radioactivo doscientas veces superior al de las bombas atómicas de
Hiroshima y Nagasaki, según fuentes de la Organización Mundial de la Salud, y
obligó a la evacuación de más de medio millón de personas. Chernobil incrementó
la consciencia general de las carencias y limitaciones del sistema económico
soviético.
El
fracaso y la incompetencia del en otros tiempos poderoso ejército soviético se
veía corroborado en la guerra de Afganistán. La desmoralización que provocaba
el "Vietnam soviético" fue acrecentada por episodios rocambolescos
como el aterrizaje en la Plaza Roja de Moscú de un joven adolescente alemán,
Mathias Rust, en mayo de 1987 sin que la defensa aérea soviética fuera capaz de
evitarlo.
Estos
ejemplos de crisis y decadencia tuvieron una resonancia multiplicada en la
opinión pública soviética por la nueva política de glasnost (transparencia)
impulsada por Gorbachov.
Las
revoluciones de 1989
El
proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de mantener por la fuerza a
los regímenes de las "democracias populares" tal como se habían
configurado tras las sucesivas intervenciones soviéticas.
*.- La perestroika y la glasnost tuvieron una
inmediata consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este.
La forma en que Gorbachov puso en marcha el desmoronamiento
del "imperio soviético" fue simple: no hacer nada para defender los
regímenes del Este europeo.
Sin la intervención soviética, estos gobiernos fueron
barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.
Ya
en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado el Comité de Enlace con los
países socialistas en el PCUS, un señal de que el Kremlin abandonaba la
Doctrina Breznev. En diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la
Asamblea General de la ONU un recorte unilateral de más de medio millón de
soldados, de los que la mitad se retirarían con más de cinco mil tanques de la
Europa del Este. La actitud de Moscú era cada vez más claramente conciliadora
hacia la reforma en las "democracias populares"
Aunque
el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika,
manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus
esperanzas.
*.- Polonia fue el país que inició el proceso
revolucionario.
Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el gobierno
comunista, dirigido por el general Jaruselzski, tuvo que sentarse a negociar
con el sindicato Solidaridad.
Los acuerdos de abril de 1989 significaron el
reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición
democrática.
El partido comunista fue duramente derrotado en las
elecciones de junio y no tuvo otro remedio que permitir la formación de un
gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de Solidaridad.
Se formaba así el primer gobierno no comunista en
Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista,
permitió que Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.
*.- Hungría. En Hungría fueron los propios
reformadores comunistas, como Imre Pozsgay, los que desmontaron con gran
celeridad el sistema.
Tras expulsar al viejo Janos Kadar en 1988, en la
primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en octubre de ese año el
Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del partido comunista) se
disolvía y se aprobaba una constitución democrática. Las elecciones del
primavera de 1990 llevaron al poder a fuerzas democráticas anticomunistas.
*.- República Democrática de Alemania.
El cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión
exterior.
La decisión de las autoridades de Budapest de abrir su
frontera con Austria en septiembre de 1989 abrió una "brecha" en el
telón de acero por el que decenas de miles de habitantes de la República
Democrática de Alemania huyeron hacia la República Federal de Alemania, atravesando Checoslovaquia, Hungría y Austria.
Al éxodo de la población se le unió pronto una oleada de manifestaciones a lo
largo de toda Alemania Oriental.
El líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de
felicitar públicamente al embajador chino por la represión en la plaza de
Tiananamen, se planteó la solución represiva.
Fue en ese momento cuando la actitud de Gorbachov
disipó las últimas dudas.
A fines de octubre de 1989 hubo tres declaraciones de
enorme importancia política:
*.- El 23 de octubre, ante la proclamación solemne en
Budapest de Hungría como república soberana independiente, Eduard Shevarnadze
manifestó que la URSS no debía interferir de ningún modo en los asuntos de la
Europa oriental.
*.- Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz de
Gorbachov en asuntos de política exterior, enunció que la Doctrina Breznev
había sido sustituida por la Doctrina Sinatra (se refería a una célebre canción
del cantante norteamericano y venía a proclamar que la URSS permitía que los
países del este hicieran las cosas "a su manera" (to do things their
way).
*.- Esto significaba que el Kremlin ratificaba los
cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás países a seguir adelante.
Por si las cosas no estuviesen suficientemente claras,
el día 25 Gorbachov, de viaje en Finlandia, condenó inequívocamente la Doctrina
Breznev.
A partir de aquí los acontecimientos se precipitaron,
Honnecker fue sustituido por un comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la
histórica decisión de abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
*.- El rápido derrumbamiento de la RDA abrió un
proceso de negociación entre las cuatro potencias vencedoras de la segunda
guerra mundial y la RFA, dirigida por un canciller, Helmut Kohl, que era muy
consciente de la oportunidad histórica que se le abría a Alemania.
*.- Finalmente
el denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y
la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990.
Esta reunificación fue más bien una absorción de la
antigua Alemania comunista por la República Federal de Alemania: a cambio de un
compromiso de limitación del poder militar alemán, del no estacionamiento de
tropas de la OTAN en el territorio de la antigua RDA y de jugosas ayudas
económicas, la Alemania reunificada siguió siendo miembro de la OTAN y de la
Comunidad Económica Europea.
•
La caída del bloque socialista, y los Estados Unidos como primera potencia
mundial.
Las revoluciones de 1989
El proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de
mantener por la fuerza a los regímenes de las "democracias populares"
tal como se habían configurado tras las sucesivas intervenciones soviéticas.
La perestroika y la glasnost tuvieron una inmediata
consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este.
La forma en que Gorbachov puso en marcha el desmoronamiento
del "imperio soviético" fue simple: no hacer nada para defender los
regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos gobiernos
fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.
Ya en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado
el Comité de Enlace con los países socialistas en el Partido Comunista de la
Unión Soviética (PCUS), una señal de que el Kremlin abandonaba la Doctrina
Breznev.
En
diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la Asamblea General de la
ONU un recorte unilateral de más de medio millón de soldados, de los que la
mitad se retirarían con más de cinco mil tanques de la Europa del Este.
La
actitud de Moscú era cada vez más claramente conciliadora hacia la reforma en
las "democracias populares"
Aunque
el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika,
manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus
esperanzas.
*.- Polonia
Fue el país que inició el proceso revolucionario.
Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el
gobierno comunista, dirigido por el general Jaruselzski, tuvo que sentarse a
negociar con el sindicato Solidaridad.
*.- Juan Pablo II y Lech Walesa.
Los acuerdos de abril de 1989 significaron el
reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición
democrática.
El partido comunista fue duramente derrotado en las
elecciones de junio y no tuvo otro remedio que permitir la formación de un
gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de Solidaridad.
*.- Se formaba así el primer gobierno no comunista en
Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista,
permitió que Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.
*.- Hungría
En Hungría fueron los propios reformadores comunistas,
como Imre Pozsgay, los que desmontaron con gran celeridad el sistema.
Tras expulsar al viejo Janos Kadar en 1988, en la
primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en octubre de ese año el
Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del partido comunista) se
disolvía y se aprobaba una constitución democrática. Las elecciones del
primavera de 1990 llevaron al poder a fuerzas democráticas anticomunistas.
*.- República Democrática de Alemania
El
cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las
autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989
abrió una "brecha" en el telón de acero por el que decenas de miles
de habitantes de la República Democrática de Alemania (RDA) huyeron hacia la
República Federal de Alemania (RFA),
atravesando Checoslovaquia, Hungría y Austria.
Al
éxodo de la población se le unió pronto una oleada de manifestaciones a lo
largo de toda Alemania Oriental.
El
líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de felicitar públicamente al
embajador chino por la represión en la plaza de Tiannanmen, se planteó la
solución represiva.
Fue
en ese momento cuando la actitud de Gorbachov disipó las últimas dudas. A fines
de octubre de 1989 hubo tres declaraciones de enorme importancia política:
• El 23 de octubre, ante la proclamación
solemne en Budapest de Hungría como república soberana independiente, Eduard
Shevarnadze manifestó que la URSS no debía interferir de ningún modo en los
asuntos de la Europa oriental
• Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz
de Gorbachov en asuntos de política exterior, enunció de manera bastante
frívola que la Doctrina Breznev había sido sustituida por la Doctrina Sinatra.
El portavoz se refería a una célebre canción del cantante norteamericano y
venía a proclamar que la URSS permitía que los países del este hicieran las
cosas "a su manera" (to do things their way). Esto significaba que el
Kremlin ratificaba los cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás
países a seguir adelante.
Helmut
Koh.l
• Por si las cosas no estuviesen
suficientemente claras, el día 25 Gorbachov, de viaje en Finlandia, condenó
inequívocamente la Doctrina Breznev.
A
partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue sustituido
por un comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la histórica decisión de
abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
El
rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación entre las
cuatro potencias vencedoras de la segunda guerra mundial y la RFA, dirigida por
un canciller, Helmut Kohl, que era muy consciente de la oportunidad histórica
que se le abría a Alemania.
inalmente,
el denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y
la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990.
Esta
reunificación fue más bien una absorción de la antigua Alemania comunista por
la República Federal de Alemania: a cambio de un compromiso de limitación del
poder militar alemán, del no estacionamiento de tropas de la OTAN en el
territorio de la antigua RDA y de jugosas ayudas económicas, la Alemania
reunificada siguió siendo miembro de la OTAN y de la Comunidad Económica
Europea.
El
fin de la guerra fría y sus repercusiones en el mundo
El
derrumbe de la URSS dejó a los Estados UNidos como la única superpotencia
mundial. La victoria en la guerra fría borró los recuerdos de la derrota en
Vietnam. En adelante, Washington podrá ejercer el papel de "gendarme
mundial" sin miedo a la concurrencia de otra superpotencia.
El Oriente Medio
Sadam Hussein. La guerra del Golfo (1990-1991)
Cuando Saddam Hussein invadió el 2 de agosto de 1990 el pequeño y rico
estado de Kuwait para tratar de paliar las enormes pérdidas ocasionadas por la
guerra que había enfrentado a Irak con Irán no tuvo en cuenta la nueva
situación creada con el fin de la guerra fría.
La ONU, siguiendo las propuestas de EE.UU. condenó la agresión, decidió
sanciones económicas y, finalmente, autorizó la intervención militar.
La URSS, tradicional aliada de Irak, no tenía fuerza suficiente para
vetar en el Consejo de Seguridad las directrices de la política norteamericana.
Así, el presidente Bush padre pudo articular una gran coalición
internacional.
Además de sus aliados tradicionales en la OTAN, la URSS y los nuevos
regímenes de Europa oriental, Egipto y una mayoría de los países árabes, Japón
y los nuevos países industrializados de Asia buscaron la alianza y la amistad
con la superpotencia.
El desenlace de la guerra era previsible. Saddam Hussein apenas pudo
lanzar algún misil Scud sobre Israel, en su mayoría interceptados por los
misiles antimisiles norteamericanos Patriot.
Tras un intensísimo bombardeo iniciado el 15 de enero de 1991 cuando
concluía el ultimátum lanzado por la ONU, las tropas de la coalición liberaron
con gran facilidad el territorio kuwaití.
Para la sorpresa de muchos, las tropas norteamericanas no continuaron
su camino hacia Bagdad y permitieron que Saddam continuara en el poder.
El 28 de febrero se acordó un alto el fuego en un conflicto inacabado
que no iba a concluir aquí.
El proceso de paz árabe-israelí
Tras el estallido de la Intifada (revuelta palestina contra la
ocupación israelí) en 1987 en Gaza y Cisjordania, la Organización para la
Liberación de Palestina (OLP) y su líder Yasser Arafat consiguieron
consolidarse en la dirección de la resistencia palestina.
En ese contexto, se reunió el Consejo Nacional Palestino en Argel en
1988 y acordó la proclamación de la independencia del Estado Palestino,
aceptando el acuerdo de la ONU de noviembre de 1947 que decidió la partición de
Palestina en dos estados, lo que implicaba el reconocimiento del Estado de
Israel.
Gorbachov había recibido a Arafat en abril de 1988 y le había
solicitado que tomara en consideración "los intereses de la seguridad de
Israel".
El fin de la guerra fría facilitó que EE.UU. y la URSS convocaran una
Conferencia sobre la Paz en Oriente Próximo en Madrid en octubre de 1991. En la
capital de España se abrió un difícil proceso de paz basado en el principio de
"paz por territorios".
Tras
arduas negociaciones secretas en Oslo, en septiembre de 1993 se firmó en
Washington la "Declaración de principios sobre los arreglos provisionales
de autonomía" que daba el pistoletazo de salida a un proceso de paz que
desgraciadamente terminará fracasando.
Europa
El
fin de la guerra fría provocó en Europa
básicamente dos reacciones contrapuestas:
*.- En el occidente se acentuaron los procesos de
integración.
Tras la firma del Acta Única en 1986, los doce países
asociados en la Comunidad Económica Europea firmaron el Tratado de Maastricht
de 1992 que daba nacimiento a la Unión Europea.
Tres años después la Unión se ampliaba a Suecia,
Finlandia y Austria.
*.- Mientras, en la Europa central y oriental el
derrumbamiento de los sistemas comunistas y de la URSS abrió un período de
disgregación política.
En algún caso fue un proceso pacífico como el
"divorcio amistoso" entre la República Checa y Eslovaquia en 1993, en
el caso de Yugoslavia abrió un proceso desgarrador que trajo de nuevo la guerra
a Europa tras un período de paz iniciado en 1945.
*. La caída del régimen comunista organizado por Tito
despertó los enfrentamientos nacionalistas entre los pueblos de la Federación
Yugoslava.
La política ultranacionalista del líder comunista
serbio Slobodan Milosevic produjo la reacción de las otras repúblicas
yugoslavas.
Así en 1991, Eslovenia y Croacia declararon su
independencia lo que provocó una cruenta guerra entre serbios y croatas.
La situación se hizo aún más dramática cuando un año
más tarde la guerra se trasladó a la vecina Bosnia-Hercegovina.
El conflicto étnico entre serbios ortodoxos, croatas
católicos y bosnios musulmanes trajo de nuevo a Europa los fantasmas del
nacionalismo radical y la "limpieza étnica".
Otras
zonas del mundo
La
situación mundial en los inicios de la década de 1990 era claramente
contradictoria.
Por
un lado, conflictos como el árabe-israelí, el del Líbano o el de Camboya
entraban aparentemente en vías de solución y se producían avances
espectaculares en el respeto de los derechos humanos como el fin del régimen
del apartheid en Sudáfrica en 1990-1991 y la convocatoria de las primeras
elecciones democráticas y multirraciales en 1994.
Por
otro lado, conflictos localizados como la brutal guerra entre las comunidades
Hutus y Tutsis en Ruanda y Burundi (1990-1994) hacen patente las dificultades
de la comunidad internacional y la ONU para instaurar un "nuevo orden
mundial" que permitiera avanzar hacia un futuro basado en el respeto de
los derechos humanos, la solidaridad internacional y los valores democráticos.
EE.UU.
y el fin de la guerra fría o el Unipolarismo
La
perestroika y la democratización final de Rusia pueden ser consideradas como
acontecimientos de primera magnitud en la Historia de la Humanidad y, desde
luego, fueron los que supusieron en su momento una ruptura fundamental con
respecto al período inmediatamente anterior.
Pero,
al menos en una parte, no se puede llegar a entender lo sucedido en la Unión
Soviética sin la relación mantenida con el mundo occidental y, en especial, con
la otra superpotencia, los Estados Unidos.
Como
es lógico, la importancia del final de la guerra fría ha sido extraordinaria en
lo que respecta a la evolución de las relaciones internacionales.
Muro
de Berlín.
La
propia nueva configuración de Europa se vio decisivamente afectada por la
desaparición de un conflicto que había durado tanto tiempo y también el Tercer
Mundo, el Medio y el Extremo Oriente se vieron afectados por este
acontecimiento.
La
evolución económica y la cultural tampoco pueden abordarse sin tener en cuenta
los acontecimientos de 1989-1991 en el Este de Europa o en la URSS.
Se
puede caracterizar la situación del sistema internacional de la década de los
noventa como “unipolar y multipolar”.
Estamos
en un mundo unipolar en términos de un poder hegemónico con supremacía
militar-estratégica global, los Estados Unidos.
Estamos
en un mundo multipolar en materia económica, debido a que Estados Unidos
comparte su primacía con la Unión Europea y la región de Asia Pacífico liderada
por Japón, conformando así lo que ha dado en llamarse la Tríada económica.
El
fin de la Guerra Fría y el abandono del paradigma Este-Oeste nos indicaban dos
perspectivas. Una primera cuestión de orden sistémico estructural y una segunda
de índole política.
Con
respecto a la primera, se debe señalar que el sistema bipolar diseñado y
legitimado en la Conferencia de Yalta ha desaparecido. Respecto a la segunda
que el uso o recurso de amenaza de utilización de la fuerza como instrumento
político seguía vigente. El fin de la Guerra Fría no indicaba el fin de la
Guerra.
Ronald
Reagan.
En
el ámbito de la economía mundial, las transformaciones estructurales operadas
en los países industrializados hacia la especialización y la concentración de
actividades productivas con alto componente científico y tecnológico ha
acelerado la construcción de tres grandes bloques regionales, polos comerciales
o megamercados que giran alrededor de un centro dinámico. América del Norte
alrededor de los Estados Unidos, la Unión Europea alrededor de Alemania y la
región del Sudeste Asiático o Cuenca del Pacífico con centro en Japón.
El
fin de la Guerra Fría, por tanto, es un hecho que no se puede desvincular del
proceso de transformación estructural de las economías centrales.
La
alianza triunfante de la Gerra Fría, la OTAN bajo la dirección de los Estados
Unidos y en su articulación con los centros dinámicos de poder del capitalismo
global, la Unión Europea y Japón, ha logrado establecer una nueva agenda
internacional denominada “la agenda de los valores hegemónicos universalmente
aceptados”.
Estos
valores internacionalmente reconocidos han contribuido al fortalecimiento de
las ideas de globalización e interdependencia, provocando con ello el
debilitamiento del valor de la soberanía.
A
la par de la democracia, están representados en esta serie de valores
hegemónicos universalmente aceptados, los derechos humanos, el medio ambiente,
la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Pero hay que tomar en cuenta
dos cuestiones.
La
primera es que el problema del desarrollo desaparece de los temas de la Agenda
Mundial, por tanto no se ve al desarrollo como un factor de estabilidad de este
sistema internacional interdependiente. La segunda cuestión es que la
formulación de los nuevos temas de la Agenda implican nuevas estrategias de
intervención. Nuevas estrategias de intervención que están representadas bajo
el brazo armado de la OTAN.
El
impulso no intervensionista se vio reforzado por la desaparición de la amenaza
soviética y fue racionalizado a partir del argumento que la extensión del
liberalismo político resultaría de la extensión del liberalismo económico a
escala global.-
Estados
Unidos optó por abandonar la intervención directa a cambio de la aplicación de
un fuerte poder de presión, materializado en las distintas agendas, regímenes
internacionales y organismos internacionales en los cuales tenía la mayor
proporción de voto de acuerda a sus aportes. El poder de presión pasó a estar
en el lugar del poder activo.
Las revoluciones de 1989
El proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de mantener por la
fuerza a los regímenes de las "democracias populares" tal como se
habían configurado tras las sucesivas intervenciones soviéticas.
La perestroika y la glasnost tuvieron una inmediata consecuencia en los
estados satélite de la Europa del Este.
La forma en que Gorbachov puso en marcha el desmoronamiento del
"imperio soviético" fue simple: no hacer nada para defender los
regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos gobiernos
fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.
Ya en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado el Comité de
Enlace con los países socialistas en el Partido Comunista de la Unión Soviética
(PCUS), una señal de que el Kremlin abandonaba la Doctrina Breznev.
George Bush, padre, y
Gorbachov.
En
diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la Asamblea General de la
ONU un recorte unilateral de más de medio millón de soldados, de los que la
mitad se retirarían con más de cinco mil tanques de la Europa del Este.
La
actitud de Moscú era cada vez más claramente conciliadora hacia la reforma en
las "democracias populares"
Aunque
el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika,
manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus
esperanzas.
Polonia
Polonia
fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en
el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general Jaruselzski,
tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad.
Juan
Pablo II y Lech Walesa.
Los
acuerdos de abril de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato y
la apertura de un proceso de transición democrática. El partido comunista fue
duramente derrotado en las elecciones de junio y no tuvo otro remedio que
permitir la formación de un gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de
Solidaridad.
Se
formaba así el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945. La
rápida descomposición del régimen comunista, permitió que Lech Walesa fuera
elegido presidente del país en 1990.
Hungría
En
Hungría fueron los propios reformadores comunistas, como Imre Pozsgay, los que
desmontaron con gran celeridad el sistema.
Tras
expulsar al viejo Janos Kadar en 1988, en la primavera de 1989 se estableció el
multipartidismo y en octubre de ese año el Partido Socialista Obrero Húngaro
(nombre oficial del partido comunista) se disolvía y se aprobaba una
constitución democrática. Las elecciones del primavera de 1990 llevaron al poder
a fuerzas democráticas anticomunistas.
República
Democrática de Alemania
Eric
Honnecker.
El
cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las
autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989
abrió una "brecha" en el telón de acero por el que decenas de miles
de habitantes de la República Democrática de Alemania (RDA) huyeron hacia la
República Federal de Alemania (RFA),
atravesando Checoslovaquia, Hungría y Austria.
Al
éxodo de la población se le unió pronto una oleada de manifestaciones a lo
largo de toda Alemania Oriental.
El
líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de felicitar públicamente al
embajador chino por la represión en la plaza de Tiannanmen, se planteó la
solución represiva.
fue
en ese momento cuando la actitud de Gorbachov disipó las últimas dudas. A fines
de octubre de 1989 hubo tres declaraciones de enorme importancia política:
• El 23 de octubre, ante la proclamación
solemne en Budapest de Hungría como república soberana independiente, Eduard
Shevarnadze manifestó que la URSS no debía interferir de ningún modo en los
asuntos de la Europa oriental
• Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz
de Gorbachov en asuntos de política exterior, enunció de manera bastante
frívola que la Doctrina Breznev había sido sustituida por la Doctrina Sinatra.
El portavoz se refería a una célebre canción del cantante norteamericano y
venía a proclamar que la URSS permitía que los países del este hicieran las
cosas "a su manera" (to do things their way). Esto significaba que el
Kremlin ratificaba los cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás
países a seguir adelante.
UrssCaida005
Helmut
Koh.l
• Por si las cosas no estuviesen
suficientemente claras, el día 25 Gorbachov, de viaje en Finlandia, condenó
inequívocamente la Doctrina Breznev.
A
partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue sustituido
por un comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la histórica decisión de
abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
El
rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación entre las
cuatro potencias vencedoras de la segunda guerra mundial y la RFA, dirigida por
un canciller, Helmut Kohl, que era muy consciente de la oportunidad histórica
que se le abría a Alemania.
Finalmente,
el denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y
la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990.
Esta
reunificación fue más bien una absorción de la antigua Alemania comunista por
la República Federal de Alemania: a cambio de un compromiso de limitación del
poder militar alemán, del no estacionamiento de tropas de la OTAN en el
territorio de la antigua RDA y de jugosas ayudas económicas, la Alemania
reunificada siguió siendo miembro de la OTAN y de la Comunidad Económica
Europea.
El
fin de la guerra fría y sus repercusiones en el mundo
El
derrumbe de la URSS dejó a los Estados UNidos como la única superpotencia
mundial. La victoria en la guerra fría borró los recuerdos de la derrota en
Vietnam. En adelante, Washington podrá ejercer el papel de "gendarme
mundial" sin miedo a la concurrencia de otra superpotencia.
El
Oriente Medio
UrssCaida005
Sadam
Hussein.
La
guerra del Golfo (1990-1991)
Cuando
Saddam Hussein invadió el 2 de agosto de 1990 el pequeño y rico estado de
Kuwait para tratar de paliar las enormes pérdidas ocasionadas por la guerra que
había enfrentado a Irak con Irán no tuvo en cuenta la nueva situación creada
con el fin de la guerra fría.
La
ONU, siguiendo las propuestas de EE.UU. condenó la agresión, decidió sanciones
económicas y, finalmente, autorizó la intervención militar.
La
URSS, tradicional aliada de Irak, no tenía fuerza suficiente para vetar en el
Consejo de Seguridad las directrices de la política norteamericana.
Así,
el presidente Bush padre pudo articular una gran coalición internacional.
Además
de sus aliados tradicionales en la OTAN, la URSS y los nuevos regímenes de
Europa oriental, Egipto y una mayoría de los países árabes, Japón y los nuevos
países industrializados de Asia buscaron la alianza y la amistad con la
superpotencia.
El
desenlace de la guerra era previsible. Saddam Hussein apenas pudo lanzar algún
misil Scud sobre Israel, en su mayoría interceptados por los misiles
antimisiles norteamericanos Patriot.
George
Bush, padre.
Tras
un intensísimo bombardeo iniciado el 15 de enero de 1991 cuando concluía el
ultimátum lanzado por la ONU, las tropas de la coalición liberaron con gran
facilidad el territorio kuwaití. Para la sorpresa de muchos, las tropas
norteamericanas no continuaron su camino hacia Bagdad y permitieron que Saddam
continuara en el poder.
El
28 de febrero se acordó un alto el fuego en un conflicto inacabado que no iba a
concluir aquí.
El
proceso de paz árabe-israelí
Tras
el estallido de la Intifada (revuelta palestina contra la ocupación israelí) en
1987 en Gaza y Cisjordania, la Organización para la Liberación de Palestina
(OLP) y su líder Yasser Arafat consiguieron consolidarse en la dirección de la
resistencia palestina.
En
ese contexto, se reunió el Consejo Nacional Palestino en Argel en 1988 y acordó
la proclamación de la independencia del Estado Palestino, aceptando el acuerdo
de la ONU de noviembre de 1947 que decidió la partición de Palestina en dos
estados, lo que implicaba el reconocimiento del Estado de Israel.
Gorbachov
había recibido a Arafat en abril de 1988 y le había solicitado que tomara en
consideración "los intereses de la seguridad de Israel".
El
fin de la guerra fría facilitó que EE.UU. y la URSS convocaran una Conferencia
sobre la Paz en Oriente Próximo en Madrid en octubre de 1991. En la capital de
España se abrió un difícil proceso de paz basado en el principio de "paz
por territorios".
Yasser
Arafat.
Tras
arduas negociaciones secretas en Oslo, en septiembre de 1993 se firmó en
Washington la "Declaración de principios sobre los arreglos provisionales
de autonomía" que daba el pistoletazo de salida a un proceso de paz que
desgraciadamente terminará fracasando.
Europa
El
fin de la guerra fría provocó en Europa
básicamente dos reacciones contrapuestas:
• En el occidente se acentuaron los procesos de
integración. Tras la firma del Acta Única en 1986, los doce países asociados en
la Comunidad Económica Europea firmaron el Tratado de Maastricht de 1992 que daba
nacimiento a la Unión Europea. Tres años después la Unión se ampliaba a Suecia,
Finlandia y Austria.
• Mientras, en la Europa central y oriental el
derrumbamiento de los sistemas comunistas y de la URSS abrió un período de
disgregación política. En algún caso fue un proceso pacífico como el
"divorcio amistoso" entre la República Checa y Eslovaquia en 1993, en
el caso de Yugoslavia abrió un proceso desgarrador que trajo de nuevo la guerra
a Europa tras un período de paz iniciado en 1945.
• La caída del régimen comunista organizado por
Tito despertó los enfrentamientos nacionalistas entre los pueblos de la
Federación Yugoslava. La política ultranacionalista del líder comunista serbio
Slobodan Milosevic produjo la reacción de las otras repúblicas yugoslavas.
UrssCaida010
Josip
Bros, "Tito".
Así
en 1991, Eslovenia y Croacia declararon su independencia lo que provocó una
cruenta guerra entre serbios y croatas. La situación se hizo aún más dramática
cuando un año más tarde la guerra se trasladó a la vecina Bosnia-Hercegovina.
El
conflicto étnico entre serbios ortodoxos, croatas católicos y bosnios
musulmanes trajo de nuevo a Europa los fantasmas del nacionalismo radical y la
"limpieza étnica".
Otras
zonas del mundo
La
situación mundial en los inicios de la década de 1990 era claramente
contradictoria.
Por
un lado, conflictos como el árabe-israelí, el del Líbano o el de Camboya
entraban aparentemente en vías de solución y se producían avances
espectaculares en el respeto de los derechos humanos como el fin del régimen
del apartheid en Sudáfrica en 1990-1991 y la convocatoria de las primeras
elecciones democráticas y multirraciales en 1994.
Por
otro lado, conflictos localizados como la brutal guerra entre las comunidades
Hutus y Tutsis en Ruanda y Burundi (1990-1994) hacen patente las dificultades
de la comunidad internacional y la ONU para instaurar un "nuevo orden
mundial" que permitiera avanzar hacia un futuro basado en el respeto de
los derechos humanos, la solidaridad internacional y los valores democráticos.
EE.UU.
y el fin de la guerra fría o el Unipolarismo
La
perestroika y la democratización final de Rusia pueden ser consideradas como
acontecimientos de primera magnitud en la Historia de la Humanidad y, desde
luego, fueron los que supusieron en su momento una ruptura fundamental con
respecto al período inmediatamente anterior.
Pero,
al menos en una parte, no se puede llegar a entender lo sucedido en la Unión
Soviética sin la relación mantenida con el mundo occidental y, en especial, con
la otra superpotencia, los Estados Unidos.
Como
es lógico, la importancia del final de la guerra fría ha sido extraordinaria en
lo que respecta a la evolución de las relaciones internacionales.
UrssCaida009
Muro
de Berlín.
La
propia nueva configuración de Europa se vio decisivamente afectada por la
desaparición de un conflicto que había durado tanto tiempo y también el Tercer
Mundo, el Medio y el Extremo Oriente se vieron afectados por este
acontecimiento. La evolución económica y la cultural tampoco pueden abordarse
sin tener en cuenta los acontecimientos de 1989-1991 en el Este de Europa o en
la URSS.
Se
puede caracterizar la situación del sistema internacional de la década de los
noventa como “unipolar y multipolar”.
Estamos
en un mundo unipolar en términos de un poder hegemónico con supremacía
militar-estratégica global, los Estados Unidos.
Estamos
en un mundo multipolar en materia económica, debido a que Estados Unidos
comparte su primacía con la Unión Europea y la región de Asia Pacífico liderada
por Japón, conformando así lo que ha dado en llamarse la Tríada económica.
El
fin de la Guerra Fría y el abandono del paradigma Este-Oeste nos indicaban dos
perspectivas. Una primera cuestión de orden sistémico estructural y una segunda
de índole política.
Con
respecto a la primera, se debe señalar que el sistema bipolar diseñado y
legitimado en la Conferencia de Yalta ha desaparecido. Respecto a la segunda
que el uso o recurso de amenaza de utilización de la fuerza como instrumento
político seguía vigente. El fin de la Guerra Fría no indicaba el fin de la
Guerra.
UrssCaida011
Ronald
Reagan.
En
el ámbito de la economía mundial, las transformaciones estructurales operadas
en los países industrializados hacia la especialización y la concentración de
actividades productivas con alto componente científico y tecnológico ha
acelerado la construcción de tres grandes bloques regionales, polos comerciales
o megamercados que giran alrededor de un centro dinámico. América del Norte
alrededor de los Estados Unidos, la Unión Europea alrededor de Alemania y la
región del Sudeste Asiático o Cuenca del Pacífico con centro en Japón.
El
fin de la Guerra Fría, por tanto, es un hecho que no se puede desvincular del
proceso de transformación estructural de las economías centrales.
La
alianza triunfante de la Gerra Fría, la OTAN bajo la dirección de los Estados
Unidos y en su articulación con los centros dinámicos de poder del capitalismo
global, la Unión Europea y Japón, ha logrado establecer una nueva agenda
internacional denominada “la agenda de los valores hegemónicos universalmente
aceptados”.
Estos
valores internacionalmente reconocidos han contribuido al fortalecimiento de
las ideas de globalización e interdependencia, provocando con ello el
debilitamiento del valor de la soberanía.
A
la par de la democracia, están representados en esta serie de valores
hegemónicos universalmente aceptados, los derechos humanos, el medio ambiente,
la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Pero hay que tomar en cuenta
dos cuestiones.
La
primera es que el problema del desarrollo desaparece de los temas de la Agenda
Mundial, por tanto no se ve al desarrollo como un factor de estabilidad de este
sistema internacional interdependiente. La segunda cuestión es que la
formulación de los nuevos temas de la Agenda implican nuevas estrategias de
intervención. Nuevas estrategias de intervención que están representadas bajo
el brazo armado de la OTAN.
El
impulso no intervensionista se vio reforzado por la desaparición de la amenaza
soviética y fue racionalizado a partir del argumento que la extensión del
liberalismo político resultaría de la extensión del liberalismo económico a
escala global.-
Estados
Unidos optó por abandonar la intervención directa a cambio de la aplicación de
un fuerte poder de presión, materializado en las distintas agendas, regímenes
internacionales y organismos internacionales en los cuales tenía la mayor
proporción de voto de acuerda a sus aportes. El poder de presión pasó a estar
en el lugar del poder activo.
LA
CAÍDA DEL COMUNISMO Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
1)
LA PERESTROIKA
*LOS
PROBLEMAS DE LA URSS
En
1985 Gorbachov asumió el poder de la URSS, una potencia sumida en una
importante crisis económica y social.
Los
enormes gastos militares posibilitaron el abandono de la producción de bienes
de consumo, provocando un descenso del nivel de vida ruso. Además, la
agricultura era insuficiente, llegándose a importar trigo de EE.UU. y Canadá.
Por
otro lado, el dominio soviético sobre los países de su influencia se
deterioraba, algunos de ellos mostraron su intención de desvincularse del
bloque soviético introduciendo grandes cambios políticos y económicos.
*LAS
REFORMAS DE LA PERESTROIKA
Gorbachov
mostró rápidamente la intención de cambios tanto en política exterior como
interior. En 1986 ante el XXVII Congreso del PCUS, Gorbachov anunció la
perestroika (reestructuración o reforma).
-Las
reformas económicas
Su
objetivo era revitalizar la economía gracias al espíritu de empresa y de la
innovación.
Se
aumentó la autonomía de empresas y se permitió el beneficio individual, la
creación de cooperativas y explotación individual de la tierra. Con esto se
pretendía un aumento de la producción agrícola y de la de bienes de consumo.
Sin
embargo, el cambio provocó un caos que posteriormente contribuiría al fracaso
de la perestroika.
-Las
reformas políticas
Se
trataba de caminar a la democracia. Para conseguirlo, fueron reconocidos otros
partidos políticos y se inició una reforma de las instituciones, que comportó
la elección de un nuevo Parlamento. Por primera vez, críticos y disidentes del
comunismo, entraron en los órganos de poder de la URSS.
*LA
GLASNOST
Se
introdujo la glasnost (transparencia), que suprimió la censura, restableció la
libertad de expresión y permitió la crítica al poder y la demanda de
responsabilidades políticas.
Los
rusos del mundo exterior y de su propia nación sólo conocían la versión oficial
del estado. La independencia de la información fue la pieza clave de la
reforma.
Los
aires de libertad espolearon a los rusos, que comenzaron a protestar contra la
crisis económica y la falta de libertades políticas. Con las elecciones,
llegaron al Parlamento críticos y disidentes, el más famoso fue Sajarov.
*POLÍTICA
EXTERIOR. EL NUEVO PENSAMIENTO
La
guerra fría se alimentó de la enemistad entre comunistas y anticomunistas. Uno
de sus rasgos fue la propaganda contra el bloque rival (en Rusia presentaban a
Occidente como el enemigo y a EE.UU. como una potencia que pretendía la
destrucción de la URSS). Gorbavachov propone implantar la confianza. La guerra
atómica significaría el suicidio de la humanidad por lo que había que buscar
puntos de acuerdo y tratar al otro bloque con respeto.
Gorvachov
celebró entrevistas con Reagan con el objetivo del desarme, y destinar parte de
gastos militares a gastos civiles.
El
ministro de Asuntos Exteriores, Shevarnadze fue el responsable de este giro en
política exterior, que suponía ver con otra imagen a los capitalistas.
También
otro aspecto fue el trato a la países comunistas que estaban totalmente
subordinados a Moscú. Gorbachov afirmó que no se interferiría en el camino que
cada nación deseara seguir. Esta postura fue el detonante de la desmembración
del bloque soviético.
2)
LA CAÍDA DEL COMUNISMO EN LOS PAÍSES DEL ESTE
*LOS
DETONANTES DEL CAMBIO
En
los países del Este las elecciones consistían en votar una lista, presentada
por el partido comunista, quedando los restantes prohibidos. Pero en el verano
de 1989 en Polonia, el sindicato Solidaridad arrasó en las elecciones,
nombrándose primer ministro el anticomunista Mazowiecki. En pocas semanas
cayeron los regímenes comunistas restantes.
EL
detonante de este rápido proceso fue la perestroika y la glasnost. Se había
iniciado una crítica contra el gobierno en los periódicos tanto rusos como de
los países del Este. Se deseaba cualquier cambio posible ante la crisis
económica.
Hubo
otro factor. Hungría abrió sus fronteras y muchos ciudadanos de la RDA pasaron
a la RFA. La RDA era un país que se vaciaba y la presión sobre el gobierno fue
irrefrenable.
El
rasgo general de la convulsión de otoño de 1989 fue su carácter pacífico:
*.- Polonia: Primera nación en abandonar el
comunismo. Existía una gran influencia de la Iglesia y el sindicato
Solidaridad, dirigido por Walesa.
La situación crítica de la economía desembocó en
elecciones, que ganó Solidaridad.
El presidente Jaruzelski mediante el diálogo formó el
primer gobierno no comunista.
*.- Alemania: La caída del muro de Berlín fue
el hecho simbólico. Era el emblema de la Guerra Fría. El 9 de noviembre las dos
partes de Berlín quedaban unidas en medio del entusiasmo popular.
*.- Hungría: El proceso fue iniciado por el
partido comunista, dirigido por el reformador Poszgay. Permitió la salida de la
población a través de las fronteras. Las manifestaciones de octubre decidieron
a Poszgay a acordar la disolución del partido comunista y la convocatoria de
elecciones.
*.- Checoslovaquia: Un grupo de intelectuales
checoslovacos, Carta 77, defendía los derechos humanos. AL caer el muro de
Berlín, la presión se intensificó. A Finales de año fue designado un
intelectual, Vaclav Havel presidente de la República. EL proceso checo fue el
más pacífico, llamándose Revolución de terciopelo.
*.- Bulgaria: En noviembre de 1989 se produjo
la caída de Giukov. Abolido el papel directivo del partido comunista, se
convocaron elecciones democráticas para junio de 1990.
LA
REVOLUCIÓN VIOLENTA
La
caída del comunismo en Rumania fue violento.
Allí
gobernaba Ceaucescu, que repartió cargos a su familia mientras el país
languidecía en la pobreza. En ausencia del tirano, se produjo una manifestación
en Timisoara, reprimida a tiros.
El
régimen convocó una concentración en Bucarest para homenajear al líder, que
desató una protesta, la protesta una represión y la represión un alzamiento
popular.
Ceaucescu
huyó pero fue detenido y ejecutado junto a su esposa.
DE
IMPERIO A NACIÓN: RUSIA LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO DE 1991 Y SUS CONSECUENCIAS
Hundidos
los regímenes comunistas de la Europa oriental, subsistía la Unión Soviética.
La
revolución de agosto de 1991 constituye el último episodio de la cadena de
cambios.
Gorbachov
había iniciado reformas audaces, pero el caos producido por la perestroika
económica le había granjeado el descontento de la población, debido a los
problemas para obtener alimentos y toda clase de productos, a las constantes
subidas de precios y al retroceso de la producción.
También
estaban muy descontentos los comunistas ortodoxos, alarmados por la posibilidad
de perder sus viejos privilegios, y sólo esperaban el momento propicio para
desalojarlo del poder e interrumpir la perestroika.
El
19 de agosto de 1991, cuando Gorbachov se hallaba de vacaciones, un grupo de
dirigentes entre los que se encontraba el vicepresidente y el primer ministro
del gobierno dieron un golpe de Estado, formaron un Comité de Emergencia y
suspendieron las libertades conseguidas por la perestroika.
La
reacción popular, dirigida por Boris Yeltsin, presidente de Rusia hizo fracasar
el golpe. El presidente y el parlamento rusos se erigieron en bastiones de la
resistencia, con el apoyo del pueblo. El hombre fuerte ya era Yeltsin.
EL
FIN DE LA URSS
Con
la situación controlada, Yeltsin suspendió el partido comunista y clausuró
todos sus centros. Fue una medida muy audaz. También reconoció la independencia
de los países bálticos (Estonia, Lituania, Letonia). Y cuando el 8 de diciembre
de 1991 Yeltsin firmó con los presidentes de Ucrania y de Bielorrusia un
tratado en el que se acordaba una nueva federación, la CEI (Comunidad de
Estados Independientes), a la que se unirían las repúblicas soviéticas que lo
desearan, la URSS dejó de existir. De forma que, cuando el día de Navidad de
1991 Gorbachov dimitió, lo hacía de un puesto vacío.
LA
RUSIA DE YELTSIN
La
nueva Federación Rusa presidida por Yeltsin heredó muchos de los problemas de
la URSS. Algunas repúblicas que la componen deseaban la independencia, como
Chechenia, y en otras había problemas de fronteras. El más grave el de Crimea.
También Yeltsin hizo aprobar en 1993 una Constitución de carácter
presidencialista que le otorga muchas atribuciones, provocando la
insatisfacción de los grupos democráticos.
Hay
además problemas étnicos. Veinticinco millones de rusos viven fuera de su país.
En algunas repúblicas se les ha perseguido; muchos han retornado a Rusia.
Pero
el problema más grave es el económico: la privatización de la economía hizo
surgir mafias que controlaban importantes sectores de la economía. Mientras una
minoría se ha enriquecido enormemente, el 70% de la población sigue viviendo
con dificultades.
4)
EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
*UNA
SOLA SUPERPOTENCIA: EE. UU.
En
el sistema internacional nacido en 1945 había dos protagonistas, las dos
superpotencias, Estados Unidos y UR55. Ningún problema podía resolverse sin
contar con su postura. El proceso de reformas en la UR55 y en los países del
Este modificó de forma substancial la política de bloques y el enfrentamiento
entre las dos superpotencias. En 1989, el presidente americano Bush se reunió
con Gorbachov en Malta y decidieron poner fin de mutuo acuerdo a la Guerra
Fría.
En
1991 se ha formado de hecho un nuevo orden internacional. Al desmembrarse la
UR55, ha quedado como única superpotencia Estados Unidos. Esto no significa que
las restantes naciones puedan tomar una decisión importante sin contar con
Washington.
-La
guerra del Golfo: definición del nuevo papel de EE.UU.
El
estallido de la guerra del Golfo marcó un hito decisivo en la definición del
nuevo papel de Estados Unidos. En 1990 el dictador irakí Saddam Hussein invadió
Kuwait, con lo que se aseguraba el control del 20% de las reservas mundiales de
petróleo.
Esta
violación fue contestada por EE UU que contó con el apoyo del Consejo de
Seguridad de la ONU. Éste condenó la agresión y autorizó el embargo de Irak y
la utilización de la fuerza para oponerse a la agresión. En pocos días, las
tropas americanas liberaron Kuwait e Irak fue condenada a pagar los des trozos
de la guerra, a destruir su armamento químico y nuclear y a tener su petróleo
bajo embargo.
La
intervención americana demostró que el mundo vivía una nueva situación. Se
confirmó que sólo había una gran superpotencia, en tanto Rusia desempeñaba un
papel secundario en la crisis. En consecuencia, los Estados Unidos vieron como
aumentaba su influencia en el mundo y proclamaron su deseo de promover un nuevo
orden internacional del que se erigían, con apoyo de la ONU y de la nueva OTAN,
en los garantes de la paz mundial.
*PERMANENCIA
DE LA OTAN
En
el orden internacional anterior se contraponían dos superpotencias, pero además
dos bloques militares encabezados por ellas: la OTAN y el Pacto de Varsovia. La
caída del comunismo comportó la disolución del Pacto de Varsovia pero ha
permanecido la OTAN. Los miembros de la OTAN (EE.UU., Canadá y las naciones
europeas occidentales) creen que su organización es un sistema de seguridad que
previene la guerra y debe ser mantenida. Además defienden que en caso de un
conflicto localizado en Europa sus tropas pueden intervenir y frenar los
excesos de la guerra. Es lo que han hecho en la guerra de Bosnia, en el espacio
de la ex Yugoslavia.
Los
antiguos socios del Pacto de Varsovia aspiran a ingresar en la OTAN. En la
conferencia que esta organización celebró en Madrid en 1997 se acordó la
entrada de Hungría, Polonia y la República Checa. Se trata de un paso más en el
camino de la unión de los antiguos bloques políticos y militares.
*POTENCIAS
QUE BUSCAN UN NUEVO PAPEL
En
la nueva situación internacional del último decenio del siglo XX algunas
potencias buscan desempeñar un papel más relevante. Reparemos en tres:
Alemania, Japón y China.
Al
caer el comunismo la Alemania Occidental ha absorbido a la Oriental. Así se ha
formado la Alemania unida, un nuevo gigante de 81 millones de habitantes y
enorme poderío económico. Se la considera la locomotora de Europa, porque de
ella depende la marcha de la Unión Europea.
Japón,
es un gigante asiático. Con 125 millones de habitantes y algunas de las
empresas más importantes del mundo, destaca por su tecnología avanzada,
superior en algunos sectores a la de EE.UU..
China
es el gigante dormido. Con 1.200 millones de habitantes, políticamente
comunista y económicamente capitalista, con tasas de crecimiento anual de un
9-10% en su producción, puede ser una superpotencia del futuro.
5)
LA DISGREGACIÓN DE YUGOSLAVIA
*EL
LABERINTO YUGOSLAVO
Tras
la muerte de Tito, el dirigente de la guerrilla antinazi, y con el
desmoronamiento del comunismo, el territorio yugoslavo se convertiría en un
infierno.
Datos
del problema:
a)Mosaico
cultural. Territorio que perteneció a dos imperios diferentes, el
austro-húngaro y el turco, lo que generó dos culturas distintas.
b)Complejidad
étnica. Cuatro grupos étnicos principales: eslovenos, croatas, serbios y
búlgaros, cada uno con sus peculiaridades lingüísticas. La mayor república,
Serbia, poseía cerca de la mitad de la población. Parte de su población se
encontraba en enclaves de Croacia y Bosnia-Herzegovina, mientras que dentro de
su territorio el enclave de Kosovo era de población albanesa. Eslovenia presentaba
una población casi homogénea étnicamente, mientras Montenegro mezclaba
montenegrinos, eslavos musulmanes y albaneses.
c)Diferencias
religiosas. Existencia de tres religiones: ortodoxa, católica y musulmana.
Eslovenos y croatas eran de preponderancia católica, mientras que los serbios y
montenegrinos eran ortodoxos. Existían áreas de religión musulmana en Bosnia y
Macedonia.
d)Historia
conflictiva. Existía un pasado de odios y violencias. Durante la Segunda Guerra
Mundial un régimen pronazi instaurado en Croacia asesinó a más de 300.000
serbios; por su parte, los partisanos de Tito, en los últimos meses de la
contienda, masacraron 200.000 croatas. Ningún grupo fue inocente en esta etapa
de guerra.
*LA
DESINTEGRACIÓN DE YUGOSLAVIA
Al
difundirse los cambios impulsados por Gorbachov, los dirigentes comunistas
serbios, aferrados al poder, comprendieron que podrían enarbolar en vez de la
desacreditada bandera del comunismo la nueva del nacionalismo para mantenerse.
Fue lo que ocurrió al acceder en 1986 Slobodan Milosevic a la dirección de la
Liga de los Comunistas serbios. Los serbios suponían solo el 36% del censo
global, pero representaban el 83% de la población de Serbia, el 30% en
Bosnia-Herzegovina y el 11,5% en Croacia.
Los
dirigentes serbios, Milosevic y Cosic, afirmaron que aceptarían la
independencia de los otros estados de la federación yugoslava si se respetaba
la posibilidad de que los enclaves serbios optaran por la integración en una
"Gran Serbia", pero no respetaron este principio en Kosovo, donde
convivían un 90% población albanesa, perseguida cuando demandó autonomía, y un
10% serbia.
A
lo largo de 1990 se celebraron elecciones en las seis repúblicas, las cuales
inmediatamente declararon su independencia. Serbia no lo permitió. Primero invadió
Eslovenia, donde no existía minoría serbia, pero su derrota militar puso fin a
su intento de dominio. Luego tocó el turno a Croacia, donde fuerzas irregulares
serbias con ayuda del ejército federal yugoslavo consiguieron formar varios
enclaves.
La
tragedia alcanzaría su cenit en Bosnia, donde las diferentes etnias vivían
confundidas. La guerra estalló en 1991, con el objetivo por parte serbia de
conseguir la "limpieza étnica". El horror de las violaciones, campos
de concentración, deportaciones y asesinatos masivos de población civil han
consternado a la opinión mundial. La paz de Dayton ha impuesto una situación
precaria.
LA
CAIDA DEL MURO DE BERLIN
Enviado por polluno1
Algunas
consecuencias de la caída del muro
El
complejo orden mundial con la caída del muro
La
fusión económica, un éxito
Noveno
aniversario de la reunificación
"El
9 de Noviembre de 1989 es una fecha que ha quedado grabada en la historia. Ese
día se anunció oficialmente, en conferencia de prensa, que a partir de la
medianoche los alemanes del este podrían cruzar cualquiera de las fronteras de
Alemania Democrática (RDA), incluido el Muro de Berlín, sin necesidad de contar
con permisos especiales. De inmediato se corrió la voz en ambas partes de la
ciudad dividida y mucho antes de la medianoche miles de expectantes berlineses
se habían congregado a ambos lados del muro. En el momento esperado, los
berlineses del Este, a pie o en automóvil, comenzaron a pasar sin mayor
dificultad por el puesto de control. Abundaron las escenas llenas de emoción:
abrazos de familiares y amigos que habían estado separados por mucho tiempo,
crisis de llanto, rostros que reflejaban incredulidad, brindis con Champaña o
cerveza, regalos de bienvenida a los visitantes, flores en los parabrisas de
los autos que cruzaban la frontera y en los rifles de los soldados que
custodiaban los puestos de vigilancia. A esta primera reacción seguirían otras
de carácter político y económico.
Muchos
de los visitantes se dirigieron a los barrios elegantes de Berlín Occidental
para celebrar su recién adquirida libertad, mientras que miles de berlineses
prefirieron escalar el muro y, en muchos casos, armados de cuerdas, picos y
cinceles, comenzaron a hacer realidad su sueño de muchos años, el
derrumbamiento del muro de Berlín."
Sin
embargo, no debe de pensarse que este acontecimiento histórico ocurrió
espontáneamente. Muy al contrario, tiene sus antecedentes en innumerables
hechos de la vida cotidiana alemana, así como de la política internacional.
Debe
señalarse, en primer lugar, que en la Alemania Democrática las organizaciones
de oposición como Nuevo Foro, Partido Socialdemócrata y Alternativa Democrática
se fortalecían a ritmo acelerado, tanto por el creciente número de sus
simpatizantes, como por su habilidad para hacer oír su voz en todos los ámbitos
del país, esto significaba una activa participación política de los ciudadanos
y, por tanto, constantes demandas de cambios democráticos a los que el gobierno
ya no podía prestar oídos sordos.
Así
en los primeros días de Noviembre de 1989 ocurrieron manifestaciones masivas y
pacificas en ciudades como Berlín del Este, Leipzig, Dresden y Halle en que
miles de alemanes alzaron su voz para exigir la dimisión de todo el gabinete en
el poder, así como la celebración de elecciones libres y otras reformas.
Por
otra parte, los intentos de huir a la República Democrática Alemana, que habían
ocurrido desde el momento mismo en que Alemania quedó dividida, a últimas
fechas se habían incrementado a un ritmo vertiginoso.
El
2 de mayo de 1989 los soldados húngaros comenzaron a desmantelar las barreras
en la frontera con Austria, lo que constituyó la primera apertura al mundo
occidental. Los principales beneficiarios fueron los Alemanes del Este, que de
pronto podían pasar al mundo occidental a través de Hungría y Austria.
A
medida que miles de alemanes del este se internaban en territorio húngaro, se
incrementaron las tensiones entre los dos países. El gobierno de Berlín del
este exigió a Budapest enviar de regreso a os refugiados, pero los húngaros se
negaron y fue así como en tan sólo tres días, a principios de septiembre,
15,000 alemanes del Este pasaron a Alemania Federal. La respuesta del gobierno
alemán del Este fue prohibir el paso a Hungría, pero esto solo sirvió para que
los alemanes que buscaban escapar se refugiaran en la embajada de Alemania
Federal en Checoslovaquia.
Para
octubre de 1989 se vio que la revolución en Alemania Democrática era inminente.
Comenzó con las marchas en pro de la libertad celebradas en Leipzig. El 9 de Octubre
el jefe del partido Comunista ordenó usar toda la fuerza militar disponible
para aniquilar las manifestaciones, pero Egon Krenz, el entonces jefe de
seguridad, lo convenció de que retirara la orden. Nada impidió que semana tras
semana aumentara el número de manifestantes. El 23 de Octubre fueron alrededor
de 200,000, y para el 6 de noviembre llegaban a 480,000. Las marchas siempre
pacificas se generalizaron por toda Alemania Democrática.
Mijail Gorbachov fue la pieza clave que evitó el derramamiento de
sangre.
En su visita del 7 de Octubre a Berlín del este, Gorbachov advirtió a
los dirigentes que no contarían con el apoyo soviético si usaban la fuerza para
suprimir las manifestaciones.
Once días después Honecker fue despojado de todos sus cargos y lo
sustituyó Egon Krenz, quien de inmediato trató de apaciguar a los
manifestantes.
El 27 de Octubre, Krenz promulgó una amnistía para los refugiados invitándolos
a regresar al país. El 3 de Noviembre la RDA autorizó nuevamente a sus
ciudadanos a viajar a Checoslovaquia, lo que fue aprovechado por varios miles
de ciudadanos para refugiarse en la embajada de Alemania Federal en Praga.
Ante los éxodos masivos y proliferación de manifestaciones de protesta
contra el régimen, el día 7 de Noviembre renuncia todo el consejo de ministros,
el organismo que regía el destino de la RDA.
Dos días después, la frontera que separaba a las dos Alemanias, al
igual que el muro de Berlín, pierden su significado, de modo que ya no es
necesario rodear a través de otros países como Checoslovaquia, Hungría y
Austria.
El movimiento revolucionario de la República Democrática Alemana no fue
un fenómeno aislado. Todos los países del bloque socialista experimentaron
cambios radicales en un plazo relativamente corto.
Algunas
consecuencias de la caída del muro:
La
privatización de las empresas estatales del este en favor de los pulpos del
oeste fue subsidiada masivamente por el Estado alemán (que se hizo cargo de la
deuda externa de la RDA y de las deudas internas y externas de sus empresas),
lo que provocó una descomunal emisión monetaria y un crecimiento espectacular
del déficit fiscal.
El
'costo' de la 'unidad alemana' ascendió a varios cientos de miles de millones
de dólares ... que ahora se pretende que paguen los trabajadores del este y del
oeste mediante la reducción del seguro al desempleado, de los subsidios
familiares y el elevamiento de la edad jubilatoria.
Este
'costo', enfatizábamos entonces, "está expresando dos cuestiones
fundamentales: de un lado, la falta de pujanza, el envejecimiento o la
descomunal crisis del capitalismo mundial; y, del otro lado, los métodos de
destrucción económica que inevitablemente ha tenido que imponer para encarar la
'unificación' ... Todo esto importa porque demuestra los límites insalvables de
la penetración capitalista en el este, y su tendencia a generalizar las
condiciones revolucionarias al este y al oeste de Europa" .
La
anexión significó, efectivamente, una enorme destrucción de fuerzas
productivas: desaparecieron las dos terceras partes del PBI industrial este
alemán y la desocupación trepó más allá del 40% de la población activa. Esta
sangría sistemática del este sirvió para que los capitalistas del oeste
amasaran enormes beneficios y para que la economía alemana escapara por un
tiempo a la recesión ... pero cuando la 'fiesta' de la 'unificación' pasó, dejó
al descubierto una crisis capitalista agravada, pero por sobre todo, ha dejado
en claro que la unidad alemana sólo puede hacerla la dictadura del proletariado
y el socialismo.
La
crisis 'oriental' se ha convertido, entonces, en una crisis general; que la
gigantesca masa de beneficios provocada por el copamiento (subsidiado) de los
mercados orientales y la eliminación (también subsidiada) de los competidores
orientales por los grupos occidentales, no haya alcanzado para elevar de una
manera decisiva la tasa de beneficio, es una demostración inapelable de la
envergadura de la crisis del capitalismo alemán. La política capitalista frente
a la crisis apunta a la 'convergencia de los salarios' y a una 'flexibilización
radical del mercado del trabajo en toda Alemania'. Esto significa agudizar la
competencia entre los trabajadores mediante la eliminación de la estabilidad en
el empleo y la introducción de la famosa 'flexibilidad'; la burguesía trata de
utilizar el desempleo oriental para forzar la reducción de los salarios y las
condiciones de trabajo de los obreros del oeste.
Hoy,
más que nunca, cuando la 'guerra social' se desenvuelve cada vez más
abiertamente, "no se puede comprender la situación alemana si no se
establece la conexión histórica y política que objetivamente existe entre el
conjunto de la clase obrera alemana"
El
complejo orden mundial con la caída del muro
Entre
1989 y 1991, el mundo experimentó, en secuencia rápida, una serie de
acontecimientos drásticos (la caída del Muro de Berlín, la reunificación de las
dos Alemanias, el estallido interno de la Unión Soviética, el término del Pacto
de Varsovia y la guerra en la antigua Yugoslavia), que resultó en los
siguientes hechos:
Fin
de la guerra fría y del mundo bipolar, emergiendo los Estados Unidos como
potencia hegemónica.
*.- Los Estados Unidos de América reunió 28 naciones
aliadas y obtuvo permiso de la O.N.U. para sacar las tropas iraquíes del
territorio de Kuwait en caso de que las mismas no se retiraran de sus fronteras
antes del 15 de enero de 1991.
La Guerra del Golfo duró desde el 16 de enero al 27 de
febrero de 1991 con la rendición incondicional de Iraq.
*.- El inicio de las reivindicaciones del Japón y
Alemania, grandes potencias económicas, pero alejadas desde el fin de la
Segunda Guerra Mundial de las decisiones políticas mundiales. El Japón, al
recibir la negativa de Rusia de devolver las islas Curiles, ciertamente
reevaluará su estructura militar, hoy limitada al 1% de su PBI por disposición
constitucional impuesta por los Estados Unidos durante la ocupación al final de
la Segunda Guerra Mundial.
*.- Alemania reivindicó la retirada de las tropas de
la OTAN de su territorio, ya que no existe amenaza justificada.
*.- Ambos, Japón y Alemania, desean tomar asiento como
miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
*.- No se justifica tomar parte del "Grupo de los
Siete" (líderes de las naciones más industrializadas) si no se tiene la
contrapartida del poder político, a través del poder del veto, en el órgano de
mayor representación política en el planeta.
Tal reivindicación causó el pronunciamiento de los 108
países del Movimiento No-Alineado, reunidos en Indonesia en septiembre de 1992,
manifestando preocupación con el ingreso de esas naciones como miembros
permanentes del Consejo de Seguridad.
*.- Formación de mega-bloques económicos y políticos.
La formación del NAFTA, conformado por los Estados
Unidos, Canadá y México, sorprendió a los países de América del Sur pues se
constituía otro mega-bloque económico en el eje Norte-Norte. Por ello se
concibió la creación del MERCOSUR, del cual formaban parte inicialmente Brasil,
Argentina, Uruguay, Paraguay y ahora Chile. La posibilidad de formación de
nuevos mega-bloques económicos (en el sudeste asiático encabezado por Japón, en
el Oriente Medio a través de la identificación islámica, arrastrando las
repúblicas islámicas a la ex-URSS y otros) es seria en relación a la
perturbación que podría producir en las relaciones internacionales.
Interferencia
cada vez mayor de la O.N.U., a través del Consejo de Seguridad, en las
querellas regionales con el consecuente aumento del número de tropas y el
número de "Peace Keeping Forces" (Fuerzas de Mantenimiento de la
Paz).
Se
ha observado que las sociedades del primer mundo ya no aceptan con facilidad
que sus hijos sean enviados a regiones de conflicto, aumentando así los
efectivos de los países en desarrollo, siendo una paradoja la gran presencia de
sudamericanos tratando de hacer la paz en tierras europeas.
A
la luz de los temas discutidos brevemente arriba, y teniendo en vista las
tendencias observadas en estos preludios de la postguerra fría, saco las
siguientes conclusiones:
En
el campo político: el paso de un mundo bipolar a otro unipolar, de potencia
hegemónica global, significa un cambio en la situación inicial de alta
confrontación y baja inestabilidad, hacia una situación de baja confrontación y
alta inestabilidad en el escenario mundial. En esa nueva situación, los conflictos
bélicos regionales, siendo menos apocalípticos en cuanto a la amenaza de la paz
mundial.
En
el campo económico: el comercio multilateral, que floreció bajo el sistema del
mundo bipolar, ahora ha evolucionado hacia la relación entre bloques o regionalismo
económico. El concepto de soberanía no prevalece en el mundo de los altos
intereses económicos, dado el hecho de que cada Estado ya no tiene la capacidad
de sobrevivir sólo, lo cual ha conducido a la aparición de las economías de
conjunto.
En
el campo militar: la baja observada en los gastos militares durante el final de
la guerra fría, en términos mundiales, no habrá de continuar, debiendo volver a
aumentar en los próximos años, aunque de manera discreta. A lo largo del
tiempo, habrá una reducción drástica de las armas nucleares de largo alcance y
destrucción masiva y una implementación de las armas no nucleares de alta
tecnología.
En
el campo psicosocial: la mayor amenaza a la paz se originará a través de la
pobreza, de las discriminaciones étnicas, del nacionalismo exacerbado, del
radicalismo religioso, del narcotráfico y de las condiciones del medio
ambiente, más que de cuestiones políticas.
Un
muro psicológico separa todavía a los alemanes del Este y Oeste, cinco años
después de la reunificación
La
fusión económica, un éxito
BERLIN,
2 de octubre (El País).- La Alemania unificada celebrará mañana su quinto
aniversario y puede percibir, con orgullo y autosatisfacción, los logros
económicos de la unidad, que resultó en este terreno mucho más fácil de lo
esperado. Al mismo tiempo, observadores y políticos de todos los colores
reconocen que el país se encuentra lejos de lograr la unidad interna en las
mentes de los ciudadanos. Un muro, esta vez psicológico, separa todavía a los
alemanes del Este y Oeste, y se teme que tardará mucho en desaparecer.
El
escritor Stefan Heym publicó un extenso artículo en el periódico Neues
Deutschland (Nueva Alemania) sobre la unificación, y resumió con una metáfora
afortunada el proceso: "Es como la serpiente que se ha tragado un erizo.
El erizo desapareció, pero la serpiente va a tener problemas de
digestión".
En
el momento de la unificación, cuando la nueva Alemania surgió en medio del
júbilo y fuegos artificiales hace cinco años en torno al legendario edificio
del Reichstag y la puerta de Brandeburgo, en Berlín, los temores se centraban
sobre todo en las repercusiones económicas de la anexión de un país en
bancarrota tras el fracaso del llamado "socialismo real". Se temía
que un posible "abrazo del oso" de la arruinada RDA arrastrase a la
pujante RFA por el camino de la inflación.
Nada
de esto ocurrió. Alemania del Este dista todavía bastante de alcanzar los
"paisajes florecientes" que prometió en su campaña electoral de 1990
el canciller Helmut Kohl. No obstante, el auge del territorio de la ex RDA no
lo puede negar ningún observador de buena fe, y encuentra su expresión palpable
en forma de mejora en las autopistas y en todas las estadísticas. No falta
quien aventure que, gracias a las nuevas tecnologías y a la calificación de su
mano de obra, Alemania del Este podría, al menos en algunas regiones,
convertirse en avanzada del progreso en toda Europa.
El
salario promedio en el Oeste es de 2,687 marcos (unos 1,800 dólares), y en el
Este, 2,044 (unos 1,400 dólares); un 75% de los hogares del Oeste tienen auto y
sólo un 67% en el Este. Las diferencias se miden cada vez más en términos
cuantitativos, sin que pueda hablarse de una diferencia cualitativa. El ritmo
de crecimiento del Este permite aventurar que no tardará en registrarse la
equiparación.
Las
transferencias del Oeste hacia el Este alcanzan la enorme suma de 150,000
millones de marcos anuales (unos 120,000 millones de dólares). Esto representa
unos 10,000 marcos (6,800 dólares) anuales por habitante de la antigua RDA. El
delfín de Kohl, el jefe del grupo parlamentario democristiano en el Bundestag,
Wolfgang Schuble, escribió en el semanario Die Zeit que se ha conseguido
bastante en la aproximación entre los dos sistemas sociales que se fusionaron
hace cinco años: "Hemos llegado hasta el límite de lo posible en lo
económico y lo político, pero la unidad interna no llega todavía".
La
prueba irrefutable de la existencia de esa división alemana, cinco años después
de la reunificación, se encuentra en el campo de la política, hasta un extremo
que ha dejado perplejos a casi todos. El portavoz del gobierno de Berlín,
Michael Butz, comentaba estos días durante un almuerzo con corresponsales
extranjeros: "Si alguien nos hubiera dicho hace cinco años que el partido heredero
de los antiguos comunistas iba a tener un 20% de votos en el territorio de la
dictadura desaparecida, no lo hubiéramos creído".
La
unidad alemana todavía no es una realidad -reconoce Gerhard Schroder
Noveno
aniversario de la reunificación
BERLIN,
3 de octubre (DPA).- El jefe de gobierno alemán, el socialdemócrata Gerhard
Schroder, admitió hoy que la unidad de la sociedad alemana aún está lejos de
ser una realidad.
En
una acto realizado en la ciudad de Wiesbaden con motivo del noveno aniversario
de la reunificación alemana, Schroeder señaló que "si bien es cierto que
la frontera entre el Este y el Oeste de Alemania hoy se ha hecho invisible, no
se puede decir lo mismo de los límites creados por la diferencia social y
económica".
La
fiesta oficial de la unidad alemana se celebró este año en Wiesbaden y en ella
tomaron parte los principales dirigentes políticos del país. Miles de
ciudadanos participaron en los actos de festejo en las calles de la capital del
estado federado de Hesse.
También
en la capital federal, Berlín, se realizaron festejos populares para celebrar
el aniversario de la reunificación.
En
Wiesbaden estuvo presente el presidente de la Comisión Europea, el italiano
Romano Prodi, quien abogó por una identidad común de los pueblos europeos,
"por una ciudadanía europea".
El
3 de octubre es una fecha de agradecimiento a todos los alemanes, manifestó
Schroeder en su discurso. "A los habitantes de la entonces Alemania
Oriental -dijo- va nuestro agradecimiento por el valor demostrado al enfrentarse
a la dictadura, a los de la entonces República Federal por su solidaridad y su
ayuda".
"Esa
solidaridad demostrada entonces es la que nos seguirá haciendo falta en los
próximos años", concluyó el jefe de gobierno.
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