viernes, 26 de febrero de 2010

Los soldados españoles de Hitler


Unidos por el odio al comunismo, unos 47.000 españoles lucharon voluntariamente junto a los ejércitos de Hitler en la II Guerra Mundial contra la URSS de Stalin. De ellos mucho se ha escrito pero poco se ha visto. Ahora, más de 60 años después, Gustavo Morales y Luis E. Togores recogen su historia en un libro con más de 700 imágenes, la mayoría inéditas, que muestran desde los combates en el sitio de Leningrado a su vida cotidiana en la guerra que cambió el mundo: 'La División Azul. Las fotografías de una historia' (La esfera de los libros). Por Álvaro Carvajal
Franco tenía que corresponder el favorazo bélico de la lluvia de hierro de la Legión Cóndor alemana, pero su prioridad era ser neutral. O sea, que había que ayudar a Hitler, pero de una discreta forma no oficial. Solución: la División Azul.
Un ejército de voluntarios (47.000) con ganas de comer terreno a los ateos rusos de Stalin. "Políticamente, fue una acción militar crucial, pues gracias a ellos mantuvimos la valiosa neutralidad en la II Guerra Mundial", dijo el periodista José Javier Esparza, en la presentación del libro 'La División Azul. Las fotografías de una historia' (La esfera de los libros), de Gustavo Morales y Luis Togores.
Las fotos del libro dan cuenta de todo, aparte del color rojo de la sangre y del azul divisionario. Unos pies de foto son "Un zapador utiliza un lanzallamas durante un salato en el frente de Leningrado", o "Un sargento dispara un mortero desde una posición fortificada mientras los servidores aguantan los palos del bípode de la pieza", y otras, "la tropa charla junto al fuego". O sea, costumbrismo en el infierno, donde la gente, sorprendentemente, ríe y canta y hasta baila.
El co-autor Togores resaltaba que en casi todas las fotografías, los voluntarios sonríen, y el ambiente es entrañable, hasta festivo, entre cacerolas, caballos y ametralladoras MG34. "A los rusos les extrañaba que hubiera ruido al otro lado", comentó Togores, en la presentación del libro en la Universidad San Pablo-CEU.
Por su parte, Gustavo Morales (el otro autor) subrayó el carácter voluntario y heróico de los combatientes. Sus esfuerzos salvajes frente a los soviéticos, frente a los mosquitos del estío y el mordisco polar del invierno. "En Afganistán puede haber soldados españoles que no sepan por qué están allí, pero todos los de la División sabían a qué iban".
Heterogeneidad en las tropas
Iban gentes de todo tipo, desde convencidos anti-comunistas hasta jóvenes con mal de amores (como José Luis Berlanga). Morales comentó el caso del conde de Montergo, que se alistó con su mayordomo, y que, siendo soldado raso, estuvo a las órdenes de su criado, que era sargento.
La División dirigida primero por el general Agustín Muñoz Grandes y después por Emilio Esteban Infantes, entre 1941 y 1943 (casi 5.000 muertos, 8.000 heridos), inspiró en José Javier Esparza encendidos elogios históricos. La comparó con los Tercios de Flandes y con los patriotas de la Guerra de Independencia.
"La aparición de este libro tiene algo de provocador hoy en día, pero es una provocación bienvenida", aseveró Esparza, "pues se trata un episodio muy importante. Con él, sangre que es la nuestra regó los campos de la mayor fruerza totalitaria de la Historia".

jueves, 25 de febrero de 2010

La oposición al Régimen de Franco.


Se ha estimado que, al finalizar la Guerra Civil, existían unos 300.000 exiliados.
La efectividad de la oposición exterior al Régimen de Franco estuvo frecuentemente mermada por sus constantes divisiones ideológicas.
La incapacidad del gobierno republicano en el exilio para influir sobre los aliados hizo que muchos prefirieran incardinarse en una guerrilla antifranquista: el maquis (poco enraizada y que nunca contó con el levantamiento popular que esperaban).
A la guerrilla rural se unió otra urbana (de matiz anarquista) con acciones especialmente intensas en los años 1946 y 1947.
El cambio táctico del PCE, tras esperar sin producirse la insurrección popular, se produjo a partir de 1956 con el ofrecimiento de una política de reconciliación nacional.
En 1959 un grupo juvenil disidente de los planteamientos pasivos del PNV dieron origen a ETA. Su I Asamblea difundió su primer manifiesto en mayo de 1962 en el que se definió como Movimiento Revolucionario Vasco de Liberación Nacional. El primer atentado mortal se data en el 2 de agosto de 1968.
En el País Vasco, 339 sacerdotes firmaron el 30 de mayo de 1960 un documento en el que reclamaban libertades y protestaban contra la represión.
También se produjo una reorganización progresiva del nacionalismo catalán.

El Contubernio de Munich (así llamado por la prensa oficial).
Salvador de Madariaga (Presidente de la Internacional liberal y exiliado) organizó la asistencia de personalidades españolas al IV Congreso del Movimiento Europeo que tuvo lugar en junio de 1962.
Asistieron al mismo 80 figuras significativas de la oposición interior y 38 del exilio (que representaron a demócrata-cristianos, socialdemócratas, socialistas y nacionalistas vascos y catalanes, quedando excluidos los comunistas).
El Congreso redactó una resolución en la que exigía para el ingreso de España en los organismos europeos su legitimidad democrática. La represión del Régimen se intensificó, fueron detenidos varios dirigentes anarquistas y comunistas (Julián Grimau ejecutado el 20 de abril de 1963)

En el desarrollo sindical tuvieron un importante papel las organizaciones obreras cristianas (JOC y HOAC) base de la futura Unión Sindical Obrera (USO). En este mismo ambiente nacieron también las CC.OO. (que pronto fueron infiltradas por el PCE) y que el 27 de enero de 1967 organizaron la mayor manifestación de trabajadores desde 1939.
A las huelgas obreras se sumaron el movimiento universitario y los movimientos de renovación eclesial. En 1963 el Abad de Montserrat condenó abiertamente el Régimen de Franco en Le Monde y tuvo que marchar a Milán. El 9 de marzo de 1966 se reunió en el convento de capuchinos de Barcelona la Asamblea Constituyente del Sindicato Democrático de Estudiantes, en oposición al SEU de inspiración falangista.
En 1965 Aranguren, Tierno Galván y García Calvo fueron separados de sus cátedras de la Universidad de Madrid por su oposición al Régimen.
El mayo de 1968 francés tuvo una enorme repercusión en el movimiento estudiantil español que se mantuvo activo hasta el la muerte de Franco en 1975.

Declive final del Régimen. 1969-1975.
Carrero Blanco se hizo cargo de la Presidencia del Gobierno en octubre de 1969.
Un nuevo Gobierno, tras el escándalo de Matesa, firmó un acuerdo comercial con la CEE, estableció relaciones diplomáticas con China y la RDA y puso en marcha la Ley Villar Palasí de Educación.
Fue creciendo el malestar laboral entre 1970 y 1974. Los numerosos atentados y secuestros de ETA, especialmente en los años 1972 y 1973, trajo como consecuencia el endurecimiento en la aplicación de la Ley de Orden Público (1971).

El intento aperturista del Régimen en 1973 (separación de la Jefatura del Estado y del Gobierno) provocó la reacción ultraconservadora, un cambio de gobierno y el asesinato de Carrero Blanco en atentado por ETA. Se inició la agonía del franquismo de la mano del Presidente de Gobierno Carlos Arias Navarro (franquista puro).

En julio de 1974 (enfermo Franco) se constituyó en París la Junta Democrática, integrada por el PCE, políticos vinculados a don Juan (Calvo Serer y García Trevijano) e independientes a los que luego se sumaron los socialistas de Tierno Galván, los carlistas de Carlos Hugo, Comisiones Obreras, el Partido del Trabajo. Su manifiesto reclamó la ruptura democrática y un proceso constituyente.

Socialistas, cristianodemócratas, liberales y socialdemócratas formaron en julio de 1975 otro organismo unitario al margen de la Junta, la Plataforma de Convergencia Democrática. La Plataforma consideró como única salida la monarquía desligada del movimiento.
Ni una ni otra aceptaron la colaboración en la política de Arias Navarro.

Por otra parte, personas vinculadas al Régimen (Fraga, Fernández Ordoñez, Pío Cabanillas) o que lo habían estado (Areilza) reclamaron una reforma constitucional y la creación de un congreso elegido por sufragio universal.
Era el lenguaje de la oposición y sin ellos la apertura de Arias no tenía sentido.
El Estatuto de Asociaciones de diciembre de 1974 fue valorado por la oposición como ejemplo de la imposibilidad de una reforma desde dentro del Régimen.

La situación laboral se deterioraba, el malestar laboral se hacía mayor, el terrorismo intensificó sus acciones, el 27 de septiembre de 1975 se ejecutaron a 3 miembros del FRAP y 2 de ETA, una oleada de protestas internacionales y el asalto a la embajada en Lisboa junto a la retirada de embajadores por parte de 13 países, Hasan II aprovechó la coyuntura para iniciar la Marcha Verde.
El 20 de noviembre de 1975 moría Franco y se demostró que “con la muerte de Franco había muerto el franquismo”.

Franquistas


En el Régimen coexistieron grupos e instituciones diversas, en los que se sustentó el sistema y que tenían en común la aceptación de Franco.

Ejército: hasta el último momento defensor del Régimen y de su ordenamiento legal. Tenía encomendada la defensa territorial y la jurisdicción sobre los delitos políticos a través de los Consejos de Guerra.
Sus altos mandos compartían con Franco la ideología de la Victoria del 1939, el anticomunismo, el rechazo del separatismo y su dureza en las cuestiones del mantenimiento del orden público. A partir de 1974 surgió la UMD.
Falange: pretendió ser una síntesis entre el patriotismo tradicional y un cierto autoritarismo centrado en el sindicalismo vertical, estatalismo y un cierto lenguaje revolucionario (reforma agraria, nacionalización del la banca, etc.). Con el Decreto de Unificación de 1937 Franco se adueño del partido y la Falange se diluyó en el Movimiento Nacional (incluso algunos líderes que propugnaron un populismo izquierdista fueron apartados de la vida política e incluso encarcelados).

Iglesia: La guerra civil se consideró una Cruzada frente al ateísmo marxista, carácter legitimador del Régimen. El Concordato de 1953 consolidó la presencia de la Iglesia Católica en la enseñanza media y en la vida intelectual.
La estrecha alianza entre la Iglesia y el nuevo Estado (nacionalcatolicismo) hizo que los obispos participasen en las Cortes y en el Consejo del Reino y que desde 1941 se restableciera el derecho de presentación del Jefe del Estado para la elección de obispos.
Un sector importante de la Iglesia, a partir del Concilio Vaticano II (1962-1965), fue distanciándose del Régimen, defendiendo la independencia y autonomía de ambas instituciones y la defensa de la libertad religiosa como derecho fundamental de la persona.
Dos instituciones eclesiales, aunque de naturaleza distinta, tuvieron a través de sus miembros cierta influencia en el Régimen: la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y el Opus Dei.

Monárquicos: opuestos a los falangistas (los falangistas nunca simpatizaron con la institución monárquica). En cuanto grupo nunca fueron muy combativos con el régimen, estando divididos entre:
*.- Carlistas: representaban el tradicionalismo católico y conservador. Algunos de sus miembros ocuparon altos cargos en el Régimen. Nunca fueron alternativa y solución para Franco. Con el paso del tiempo evolucionaron, en la persona de don Carlos Hugo en la década de los 60, a posiciones izquierdistas y claramente antifranquistas.
*.- Donjuanistas: al principio apoyaron el régimen, luego se apartaron de él al no restaurar Franco la monarquía constitucional. Algunos defendieron una monarquía franquista.
En 1967 don Juan Carlos fue nombrado sucesor de Franco en la Jefatura del Estado con el título de Rey.

Tecnócratas: con presencia activa en la década de los 60 (muchos eran monárquicos franquistas y algunos de ellos miembros del Opus Dei).
“La política era el arte de resolver un problema sin crear otros mayores” (López Rodó). Sostenían que el desarrollo económico produciría un cambio en la política ideológica en cuanto que éste sólo podía ser viable en un régimen modernizado.

Franquistas puros o integrales: su seña de identidad su adhesión incondicional a la figura de Franco, siendo para ellos el franquismo inalterable y eterno. Defendían la perpetuación del Régimen frente a cualquier cambio (el búnker del comienzo de la Transición.
Compartían, pese a sus diferencias, una ideología sui géneris (visión compartida de la necesidad del alzamiento del 1936, desconfianza frente a los sistemas políticos basados en las ideologías –fundamentalmente de izquierdas-, temperamento autoritario, lealtad a Franco, catolicismo activo en la vida pública y en la privada.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La Economía de Franquismo.


Autarquía
Durante el franquismo se produjo una profunda transformación de la estructura económica española, con dos etapas diferenciadas:
*.- 1939-1959: Autarquía económica, intervencionismo del Estado y estancamiento económico.
*.- A partir de 1959: inició de una progresiva liberalización (Plan de Estabilización de 1959), la economía española comenzó un proceso de expansión a lo largo de la década de los sesenta.
*.- Las contradicciones internas en este crecimiento y la crisis del petroleo (1973) hicieron inviable la política desarrollista que se había iniciado en 1964.
Los dos últimos años del Régimen (1974-1975) fueron de una profunda crisis económica, que coincidió con la crisis política ante la inminente muerte de Franco.

1939-1959.- Autarquía económica:
Economía de subsistencia y de racionamiento desde 1939 a 1951.
Hasta 1942 se subordinó la economía a la política (antiliberalismo y anticomunismo como bases del pensamiento económico), exaltación de los valores rurales y de la agricultura frente a los valores urbanos y de la industria (los obreros industriales habían sido hostiles al levantamiento militar origen del Régimen).
Agricultura:
*.- Patrimonio Forestal del Estado, 1940: repoblación de masas forestales.
*.- Devolución de las tierras expropiadas en la República.
*.- Inicio de una política de regadíos y de asentamiento de colonos a través del Instituto Nacional de Colonización.
*.- El Servicio Nacional de Concentración Parcelaria y Ordenación Rural, instituido en 1952, pretendió crear explotaciones agrarias rentables evitando la excesiva fragmentación parcelaria.
*.- Desde 1939 la comercialización agrícola estuvo controlada por la Comisaría de Abastecimientos y Transportes y el Servicio Nacional del Trigo.

Industria:
*.- Protección y fomento, mediante leyes, de la industria nacional para lograr el autoabastecimiento y el desarrollo de fábricas de armamento (leyes propias de una economía de guerra).
*.- La marginación de España del Plan Marsall (1948-1952) que permitió la recuperación de la Europa de postguerra dejó a España en una larga década de miseria y carestía.
*.- Para suplir la incapacidad de la iniciativa privada, se creó en 1941 el Instituto Nacional de Industria (INI), una especie de holding estatal que pretendió potenciar las industrias básicas e imprescindibles para el funcionamiento de un país (electricidad, carburantes, aluminio, textil, siderurgia, etc).
Fracasó el intento de modernización la industria nacional por la carencia de materias primas (escasas importaciones) y del necesario equipamiento industrial y tecnológico.

Entre 1942 y 1951:
*.- Autarquía agrícola, estancamiento económico, carestía y hambre.
*.- Inflación, especialmente intensa entre 1945 y 1947 debido a las pésimas consechas agrícolas y al aislamiento internacional (problemas de abastecimiento, estraperlo, etc).
*.- La autarquía y el proteccionismo económico hizo que se potenciara la industria ligera frente a la básica, ante la imposibilidad de importar lo básico. Disminuyó la productividad y la calidad de los productos y se fortaleció la tendencia al monopolio.
*.- El Estado fue el gran inversor con capital que provenía del ahorro forzoso a través de la inflación y un sistema fiscal fundamentado en los impuestos indirectos (60%) cuando los del patrimonio no llegaban al 2%. El resto procedía de las rentas del trabajo (los salarios fueron muy bajos).
*.- La búsqueda de la autarquía supuso el descuido del mercado exterior.

1951-1956:
*.- Inicios de la liberalización económica.
La nueva situación internacional surgida de la Guerra Fría hizo que EE.UU. concediese a España un crédito para la compra de productos agrícolas, materias primas y equipos industriales.
En 1953 se suscribieron tres acuerdos con EE.UU. (ayuda militar, económica y técnica). Esta ayuda americana no aportó el equipo básico necesario para el desarrollo económico: estuvo centrada en la llegada de productos agrícolas excedentarios en EE.UU., suavizó la escasez de alimentos y permitió la eliminación del racionamiento y del mercado negro y la estabilidad de los precios hasta 1956.
La “progresiva apertura” del Régimen al exterior y la incipiente recuperación del mercado libre, rebajó el intervencionismo estatal y el proteccionismo sobre la economía española, iniciándose una lenta liberalización en ella.
A pesar del rápido crecimiento industrial, la inflación de 1955 y 1956 y el crecimiento del déficit en la balanza de pagos tuvieron efectos negativos sobre el comercio exterior y la reserva de divisas.
*.- El nuevo gobierno de 1957 impulsó un giro importante en la política económica del Régimen (tecnócratas) y se iniciaron medidas pre-liberalizadoras que llevaron al Plan de Estabilización de 1959:
http://entendiendolahistoria.blogspot.com/2010/02/plan-de-estabilizacion-de-1959-el.html
*.- Supresión del sistema de cambios múltiples en el comercio exterior (1 dólar equivalente a 42 pesetas), lo que facilitó el ingreso de España en el FMI y en la OECE (1958).
*.- Congelación salarial.
*.- Reducción de los créditos, especialmente los que tenían fines especulativos.
*.- Reforma fiscal para reducir el déficit público, (Decreto Ley de octubre de 1959 de “Nueva Ordenación Económica).
El Plan de Estabilización estableció medidas estabilizadoras en la economía española:
Pretendieron un desarrollo económico equilibrado y una mayor integración de la economía española en la de los países desarrollados. Para lograrlo, era necesario alcanzar un equilibrio interno y externo:
*.- El interno a través de medidas fiscales (limitación del gasto público) y monetarias (limitación de créditos al sector privado, no pignorabilidad de los títulos de la deuda pública causa de inflación y mayor flexibilidad en los tipos de interés).
Con estas medidas se pretendía frenar la demanda, estabilizar los precios y reducir las importaciones.
*.- El externo mediante la liberalización del comercio exterior y la disminución del control estatal sobre éste, la fijación de un nuevo tipo de cambio de la peseta (60 pesetas/dólar) y la liberalización de las importaciones de capital que abrió la puerta a la inversión extranjera.
Se impuso una política económica social de mercado, definitivamente truncada en 1964 con los Planes de Desarrollo.
Estos tuvieron efectos muy dispares: desde el desarrollismo inicial de 1960 (en el que tuvieron un papel muy activo los ingresos del turismo y las remesas de emigrantes) hasta la materialización de la crisis de 1973.
La política económica de los dos años finales del franquismo se caracterizó por su permisividad ante la creencia de que la crisis económica era transitoria (crisis energética, guerra del petróleo) y por la confianza en las abundantes reservas de divisas y por la reducción de PIB. No se consideró conveniente la adopción de medidas que hubieran incrementado el paro en momentos tan cruciales para la pervivencia del Régimen.
Los problemas de la economía española: dependencia energética y tecnológica exterior, elevado endeudamiento exterior de la empresa española (incrementado con el encarecimiento del dinero), la ineficacia de la empresa pública (INI) y la rigidez institucional.
Un Régimen débil y acorralado por la oposición fue incapaz de adoptar medidas que hubieran permitido salir de la situación, ahondando los efectos de la crisis hasta la adopción de las medidas acordadas en los Pactos de la Moncloa (1977) ya en la Transición.

martes, 23 de febrero de 2010

Evolución de la Política exterior y de las Relaciones Internacionales del Régimen de Franco (1939-1975)


A iniciarse la II Guerra Mundial (1939-1945) España mantuvo una relación de amistad con las potencias del Eje (inicialmente se declaró "neutral" respecto al conflicto bélico, luego "no beligerenate"(1940). En 1943 retorno a la neutralidad.

En 1944 se desvinculó plenamente de Alemania. Este cambio no evitó que, terminada la II Guerra Mundial, que el Régimen de Franco fuese excluído de las relaciones internacionales y condenado al ostracismo y el aislamiento.

(En 1941, cuando Alemania invadió Rusia, una División de voluntarios españoles luchó al lado de las tropas alemanas, combatiendo el "comunismo" que había ayudado al "bando republicano" en la Guerra Civil española. Esta “División Azul” fue retirada por Franco en 1943).

El Régimen de Franco,excluido internacionalmente por su colaboración con las potencias del Eje vencidas en la II Guerra Mundial, fue condenado por una Resolución de la ONU (1946) y sufrió un cerco internacional y la retirada de los embajadores de países occidentales.
A través de la propaganda oficial del Régimen, se produjo en España un movimiento xenófobo y de apoyo al Régimen de Franco. En una de las concentraciones de la Plaza de Oriente, se materializó en una pancarta: "Si ellos tienen ONU, nosotros tenemos "Dos".

El comienzo de la Guerra Fría favoreció la posición internacional de Franco: la aplicación de la doctrina Truman frente al establecimiento de las "democracias populares" en la Europa Oriental, la crisis de Berlín, el triunfo de la Revolución China (1949), el inicio de la Guerra de Corea (1950), etc. Este nuevo escenario supuso la ruptura progresiva del cerco internacional al que se había sometido el Régimen de Franco.
*.- Naciones Unidas levantaron su veto al Régimen de Franco(1950).
*.- En 1953 se firmaron los Tratados de Amistad y Cooperación ente EE.UU. y España (Bases Militares de utilización conjunta en suelo español, ayuda económica y fin del aislamiento internacional). En ese mismo año, España firmó el Conocrdato con la Santa Sede.

Progresivamente España fue admitida en la ONU y se integró en el Banco Mundial y el F.M.I.
*.- Poco a poco las relaciones económicas se hicieron multilaterales y la autarquía (económica y política) fue sustituida por una liberalización económica.
*.- Castiella Ministro de Asuntos Exteriores de 1957 a 1969, logró el apoyo de los organismos económicos internacional al Plan de Estabilización iniciado en 1959, año en el que el presidente Eisenhower visitó a Franco en España

En el período 1959-1975.
*.- Objetivo esencial: la normalización de la presencia española en la vida internacional.
*.- Desde 1964 la cuestión gibraltareña ocupó un importante lugar en la política exterior del Régimen (varias Resoluciones de la ONU a favor de la descolonización). La negativa inglesa llevó al cierre de la frontera entre España y el Peñón en 1968.
*.- No tuvieron éxito las negociaciones con la CEE, el carácter del Régimen lo hacían incompatible con los principios del Tratado de Roma de 1957. Sólo a partir de 1970 hubo un Acuerdo Preferencial de la CEE con España.
*.- En 1956 Marruecos obtuvo la independencia, quedando el territorio de Ifni bajo soberanía española. El incidente bélico (1957-1958) hizo que en 1959 fuera cedido a Marruecos.
*.- La descolonización de Guinea (1968) concluyó en una dictadura brutalmente antiespañola.
*.- Descolonización del Sáhara español (1975).

Se normalizaban las relaciones internacionales pero el Régimen político de Franco impedía la incorporación plena al mundo occidental, ésta se produciría en la Transición (después de muerto Franco).

El día que Eisenhower, el «artífice de la paz», visitó a Franco.



Más de 500 periodistas extranjeros y españoles, 10 autobuses, 15 cabinas de locución, 110 aparatos telefónicos, siete líneas para fototelegrafiar, decenas de cámaras de cine y televisión y un millón y medio de personas dieron fe, el 21 de diciembre de 1959, de la histórica visita que realizó el presidente Eisenhower a España.

Un encuentro con el "Caudillo" que suele presentarse como el momento de la consolidación del régimen de Franco y la prueba definitiva de que el dictador había conseguido salir del aislamiento que sufría tras la derrota del Eje en la II Guerra Mundial.
Aquella apertura dio paso a un desarrollo sin precedentes durante la década de los 60 –«El milagro económico español»–, que se había iniciado con la firma del pacto de 1953 con Estados Unidos, continuado dos años después con el ingreso de España en la ONU –que había condenado poco antes al régimen de Franco– y consolidado, por último, con esta visita de Eisenhower, el líder «del mundo libre», el «artífice de la paz».
«Cuando estallaban en el aire los nombres de “Ike” y de Franco, el pueblo de España tanto agradecía a Franco la visita de Eisenhower a Madrid como a Eisenhower el honor que a Madrid ofrecía con su presencia.

Y todo ello por la paz, por la justicia, por la libertad de los pueblos; ideales arraigados en el alma de España y de los Estados Unidos», contaba ABC en su número del 22 de diciembre de 1959, en el que dedicaron más de 20 páginas a dicho acontecimiento, que no era ni más ni menos que la primera visita de un presidente de los Estados Unidos a territorio español.
España pasó de ser uno de los países más pobres de Europa a crecer, durante la década de los 60, a un ritmo medio del 7%
Aquella entrevista fue un punto de inflexión en la historia de la dictadura: España pasó de ser uno de los países más pobres de Europa, con una renta per cápita inferior a la de algunos países latinoamericanos, a crecer, durante toda la década de los sesenta, a un ritmo medio del 7%, solamente superado por Japón. Todo ello provocó un cambió en la economía agrícola por una economía industrial.
La causa de aquella
«sincera y amistosa» bienvenida, de aquel abrazo «cálido y afectuoso» entre los dos jefes de Estado, el demócrata y el dictador, fue también el establecimiento de nuevas bases militares estadounidenses en suelo Español, como así subrayó Franco tras el aterrizaje de Eisenhower: «Esta base de Torrejón, construida con el formidable apoyo de los Estados Unidos y albergando en estrecha camaradería las alas españolas y norteamericanas, es un símbolo de nuestra amistad y está erigida bajo un lema que os es, sin duda, muy querido: “Paz es nuestra profesión”».
Además de la cooperación militar entre España y Estados Unidos, ambos mandatarios hablaron de la crisis de la alianza atlántica y la situación económica española.

Según ABC, no fue «un gesto meramente protocolario, sino un acto político dirigido a mantener la alianza hispanoamericana en el nivel de actividad y efectividad que corresponde».
New York Times: «la mayor recepción desde la que le otorgaron a Eisenhower en la India»
La imagen de
Madrid aclamando al presidente de los Estados Unidos fue resaltada en las cabeceras del «New York Times» –«la mayor recepción desde la que le otorgaron a Eisenhower en la India»–, del «Washington News» y de los demás grandes diarios americanos. «Una de la entrevistas más importantes entre las celebradas por Eisenhower en Europa», aseguraba el «Columbia Boadcasting». El «Washington Post» encabezaba su amplia información también con aquel encuentro: «Franco y la muchedumbre madrileña dan la bienvenida a “Ike”, quien recuerda el papel de España en la fundación del Nuevo Mundo».
El ostracismo y la autarquía de los primeros 20 años de dictadura daban paso a un consumismo más propio del estilo de vida «occidental». En 1959 sólo unas pocas familias privilegiadas podían presumir de coche y televisión y a finales de la década un 40% de los españoles ya tenía vehículo y un 85% televisión.
Cambios culturales, económicos y políticos los de aquella década que comenzó con la visita de Eisenhower y que facilitaron el triunfo de la Transición española

«Franco era tremendamente críptico y complejo, muy celoso de su poder»


España acababa de sufrir una guerra atroz que la había dejado hambrienta.
Europa estaba inmersa en la contienda más terrible que nunca habían visto ojos humanos: la Segunda Guerra Mundial.
En aquellos años, España estuvo entre la espada del nazismo y la pared de los Aliados que habían desembarcado en el Norte de África.
Y, en medio, Franco, cargado de una escasa artillería ideológica pero siempre dispuesto a pactar y contemporizar con tal de mantener su Régimen, en el que tampoco faltaban las luchas intestinas.
La política exterior española durante la II Guerra Mundial es un terreno mucho más complejo de lo que se ha creído, al que hay que empezar a liberar de tópicos interesados. Muchos han visto estos años como un terreno propicio para demonizar a Franco o para elevarlo a los altares por su clarividencia.
El hallazgo de las Memorias Secretas del embajador alemán en España, Hans Adolf von Moltke, aporta abrir una línea nueva en la investigación sobre la política del III Reich con respecto a España desde una perspectiva novedosa y muy reveladora.
Franco era tremendamente complejo y críptico. No despreció los consejos de fuera, pero se volvió mucho más independiente, seguro de sí mismo. Fue siempre muy celoso de su poder, no le gustaba en absoluto que nadie en el Régimen se hiciese demasiado presente, o se creyese imprescindible... y actuase como tal.
El Régimen Franquista era todavía un horno de pasiones enfrentadas y de proyectos contradictorios. La guerra excitó esa realidad, lanzó a sectores (minoritarios) de la Falange a una carrera que a veces fue desesperada por el poder, en la que la Embajada Alemana jugó un papel clave.
El Ejército, en su mayor parte más decimonónico y alfonsino que, aún franquista, no estaba dispuesto a dejarse avasallar. Los monárquicos esperaban su oportunidad. Franco demostró ser -con mucho- el más hábil... o, como dijo José Antonio Girón: «Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo... y hacerse el bobo».
Cuando, en otoño de 1943, se produjo el desembarco aliado en el norte de África (Operación Antorcha), España pasó a verse amenazada, por el sur por los Aliados, y en el norte por unas divisiones alemanas que comenzaron a generar una enorme inquietud en Madrid.
Los Aliados no simpatizaban con Franco, pero entre sus objetivos -si España se mantenía fuera de la guerra- no entraba una acción contra él, aunque se prepararon planes muy minuciosos para contrarrestar una reacción hostil.
En el caso del Eje, los italianos eran conscientes de que, si África caía, el siguiente paso de los Aliados sería Italia. Y el mejor medio de evitarlo era una acción a través de la Península Ibérica. En Berlín se compartía ese punto de vista, y comenzaron a prepararse planes de invasión... Pero Hitler sólo tenía una preocupación que ya no le abandonaría: Rusia.

Encuentro entre Franco y Mussolini (12 de febrero de 1941)

«Franco era tremendamente críptico y complejo, muy celoso de su poder»


Tan sólo tres meses y medio después de la histórica entrevista de Franco con Hitler en Hendaya, el Caudillo se reunía, en la localidad italiana de Bordighera, con el otro gran dictador europeo: Benito Mussolini. Ambos encuentros representaban el interés de las dos principales potencias del Eje para que España interviniera en la Guerra Mundial, pero el dictador español supo evitar un compromiso que, con toda seguridad, habría consumado, por mucho tiempo, la ruina de un país ya desagrado por la Guerra Civil.
A diferencia de la entrevista con el Führer –en la que éste prometió a Franco un lugar importante en el nuevo Orden Europeo si le ayudaba–, el encuentro entre el Caudillo y el Duce, el 12 de febrero de 1941, fue calificado por el historiador inglés Paul Preston, en la Tercera de ABC, como «anodino».
Una reunión intrascendente que quedó recogido en ABC con la frivolidad y adulación al dictador propia de la prensa oficial del régimen: «El contacto personal de los dos grandes jefes de los pueblos mediterráneos se desarrolló en términos de auténtica amistad. No es aventurado suponer que la más resuelta sinceridad habrá presidido las conversaciones de las personalidades reunidas», podía leerse, junto a otras informaciones vacías como que «de lo tratado en la reunión nada se conoce, como es natural, aparte de lo que el comunicado correspondiente señala» o «más de tres horas se prolongó la entrevista de las tres personalidades, y a la salida de ella, se pudo apreciar en los rostros de los reunidos la satisfacción».

Es decir, nada de nada.
Según Preston, «en Bordighera, después de los reveses militares sufridos por Italia en los Balcanes y en África del Norte, el Caudillo encontró a Mussolini deprimido y muy envejecido». Esto debió influir en que el Duce, con las defensas bajas, acabara alentando a Franco para que no entrara en la guerra del lado de Italia, Alemania y Japón... justo lo contrario del objetivo principal de aquel encuentro alentado por Hitler.
«¿Cómo se puede impulsar a la guerra a una nación que tiene reservas de pan para un día?», dijo a su propio Estado Mayor, en una actitud muy diferente a la que había mostrado un Führer, resignado, en Hendaya: «Prefiero que me saquen todos los dientes de la boca a tener otro encuentro con ese hombre».

Franco encontró «viejo» y «deprimido» a Mussolini, pero aún le consideraba «la mayor figura política del mundo».
España se encontraba, efectivamente, en la ruina tras el conflicto, con una acuciante escasez de alimentos y combustible, lo que no impidió a Franco, sobre todo al principio de la guerra –cuando la derrota francesa condujo a las tropas nazis hasta la frontera española–, mostrar su amistad con la Alemania e Italia fascistas, que tanto le habían ayudado durante la Guerra Civil.
Esta admiración, sobre todo por el Duce –al que Franco encontró «viejo» y «deprimido», pero al que aún consideraba «la mayor figura política del mundo»–, no fue suficiente argumento para que el Caudillo se implicara en una guerra que habría resultado suicida. Así concluyó aquella reunión histórica... amigos, pero no hermanos; juntos, pero no revueltos.

La entrevista Franco-Hitler en Hendaya (1940)


Pasaban ocho minutos de las 3:20 de la tarde del 23 de octubre de 1940.

Adolf Hitler y todo su séquito esperaba, en la estación de tren de Hendaya, la llegada de Francisco Franco. En una estación «profusamente engalanada con banderas de España y Alemania», efectuaba su entrada el tren que llevaba a la delegación española con el Cuadillo a la cabeza.
Aunque pasados los años se pudo ver que España no participó de manera activa en la II Guerra Mundial, aquella tarde se negoció en la localidad francesa la posible entrada de España en el Eje. La participación de las tropas españolas en lo que fue la mayor contienda del siglo XX.
Era 23 de octubre de 1940. A los pies del tren del Generalísimo, el Führer saludó «cordialmente» a Franco, «como corresponde a la gran amistad de los dos países».
De esta manera iniciaba ABC, al igual que todos los medios, muy controlado por la censura franquista, la narración de una «entrevista histórica» entre el líder aleman, que dirigía los destinos de media Europa ocupada, y el Jefe del Estado español. «En la presentación, ambos jefes cambian un saludo efusivo. El embajador de Alemania, el varon Von Stohrer, hace la presentación de los séquitos».
Tras pasar revista a un batallón de Infantería alemana que rendía honores a los dos mandatarios, los protagonistas de la reunión subieron al vagón salón del «Érika», tren oficial de Hitler. Solo accedieron a la reunión, por mandato alemán, seis personas. De parte española, Francisco Franco, el ministro de asuntos exteriores, Ramón Serrano Suñer y como traductor, el jefe de protocolo del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Barón de las Torres.
Por parte alemana, Adolf Hitler, el también ministro de asuntos exteriores, Joaquim Von Ribbentrop y como traductor, el intérprete Gross. Numerosas fuentes hablan de la presencia de una tercera persona, el traductor habitual de Hitler, Paul Schimidt.
En un primer momento, Franco agradecio la posibilidad de entrevistarse con el Führer. Posteriormente, Hitler hizo una declaración de intenciones asegurando que el contexto europeo era muy positivo para Alemania, y se buscaba la entrada de España, que tendría su posicionamiento en Europa. Eso si, tendría que participar activamente en la política del Eje. En especial se trataron tres grandes temas:
- Gibraltar: la recuperación del peñon por parte española supondría para Alemania el control de la entrada en el Mar Mediterraneo. Y es que España tendría bajo su control Ceuta y Gibraltar, lo que permitiría cerrar en cualquier momento el tráfico del Mediterraneo. Al parecer, Franco recordó a Hitler la existencia del Canal de Suez, el que sería único punto de entrada.
- Marruecos francés y Orán: España se aseguraría el territorio de Marruecos francés si entraba en la contienda.
- Islas Canarias: de cara a la posible entrada de los EE.UU. en la II Guerra Mundial, Hitler quería asegurarse posesiones de ultramar que le posicionaran mejor en el oceano Atlántico. Además, se adquiriría un importante valor estratégico en los combates con Inglaterra en el ámbito marino.
La reunión, que se dividió en dos partes, puso sobre la mesa la situación de las dos potencias, siendo la Guerra Civil Española uno de los factores más determinantes a la hora de decidir la entrada o no de España en el conflicto mundial.
Franco remarcó que España acababa de salir de tres años de lucha sin cuartel, lo que no le ponía en la mejor tesitura para poder entrar en la II Guerra Mundial. Finalmente, y teniendo en cuenta que Alemania había logrado en el verano de 1940 la victoria frente a Francia, Polonia, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, España varió su postura de neutralidad por la de no beligerancia. Esto significaba que no se produciría la entrada activa en la guerra, pero que se tenía un perfil más cercano al Eje que al de los países de la Alianza

domingo, 21 de febrero de 2010

Normas sobre la nueva escuela (1939)


Para formar españoles hondos, creyentes y patriotas austeros España resurge, gloriosa, por el esfuerzo decidido y gigante de sus hijos, de los que murieron alegremente por ella, de los que por ella se sacrificaron y quisieron rendirle lo mejor y más espléndido de su vida. La Escuela tiene que recoger el ambiente heroico de las juventudes guiadas por el Caudillo a la victoria...
Primera. La reposición del Santo Crucifijo marca la apertura del curso, que será rápida e inmediata.
Segunda. Además del retrato del Caudillo, habrá en el salón de clase una imagen de la Virgen, con preferencia de la Inmaculada, y en sitio preferente.
Cuarta.- A la entrada en la escuela los niños saludaran con el tradicional "Ave María Purísima", siendo contestados por el maestro: "Sin pecado concebida"...
Sexta.- La ceremonia de colocar la Bandera antes de empezar las clases y arriarla al terminar, mientras se entona el Himno Nacional, es obligatoria para todas las Escuelas...
Séptima. Con el fin de cumplir el precepto de oír misa los domingos, asistiendo los niños con sus maestros al frente, acudirán a la iglesia en que la celebren las Organizaciones Juveniles...
Normas para la Escuela Primaria. 6 de mayo de 1939. Año de la Victoria

sábado, 20 de febrero de 2010

Textos pendientes de Comentar

TEXTO 8: LA RESOLUCIÓN DE LA ONU SOBRE RELACIONES CON ESPAÑA
“A) Por su origen, naturaleza, estructura y comportamiento general, el régimen de Franco es un régimen fascista, organizado e implantado en gran parte merced a la ayuda de la Alemania nazi y de la Italia fascista de Mussolini.
B) Durante la larga lucha de las Naciones Unidas contra Hitler y Mussolini, Franco prestó una ayuda muy considerable a las potencias enemigas, a pesar de las continuas protestas de los aliados. [...]
La Asamblea General, convencida de que el Gobierno fascista de Franco en España [...] no representa al pueblo español [...], recomienda que se prohíba al Gobierno de Franco pertenecer a los organismos internacionales creados por las Naciones Unidas, o relacionados con ellas, y participar en conferencias y otras actividades que puedan concertar las Naciones Unidas, o dichos organismos, hasta que se forme en España un gobierno nuevo y adecuado.
Además [...], recomienda que, si dentro de un plazo razonable, no se establece en España un gobierno cuya autoridad proceda de sus gobernados y que se comprometa a respetar la libertad de expresión, de religión y de reunión, y a celebrar cuanto antes elecciones en las que el pueblo español pueda expresar su voluntad, libre de coacción y de intimidación, y de coacción de partido, el Consejo de Seguridad estudie las medidas para remediar tal situación.
Asimismo, la Asamblea recomienda que todos los Estados miembros de las Naciones Unidas retiren inmediatamente los embajadores y ministros plenipotenciarios que tienen acreditados en Madrid. [...].”
Relaciones de los Miembros de las Naciones Unidas con España. Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Nueva York, 12 de diciembre de 1946.


TEXTO 9: ARTÍCULO 6º DE LA LEY ORGÁNICA DEL ESTADO
(10 de enero de 1967)

“Título II: EL JEFE DEL ESTADO
Artículo 6º
El Jefe del Estado es el representante supremo de la Nación: personifica la soberanía nacional; ejerce el poder supremo político y administrativo; ostenta la jefatura Nacional del Movimiento y cuida de la más exacta observancia de los Principios del mismo y demás Leyes fundamentales del Reino, así como de la continuidad del Estado y del Movimiento Nacional; garantiza y asegura el regular funcionamiento de los Altos Órganos del Estado y la debida coordinación entre los mismos, sanciona y promulga las leyes y provee a su ejecución; ejerce el mando supremo de los Ejércitos de Tierra, mar y Aire; vela por la conservación del orden público en el interior y de la seguridad del Estado en el exterior; en su nombre se administra justicia; ejerce la prerrogativa de gracia; confiere, con arreglo a las leyes, empleos, cargos públicos y honores; acredita y recibe a los representantes diplomáticos y realiza cuantos actos le corresponden con arreglo a las Leyes fundamentales del Reino.”
Boletín Oficial del Estado: Gaceta de Madrid núm. 9, de 11/01/1967, pp. 466 a 477.


TEXTO 10: MANIFIESTO DE LA JUNTA DEMOCRÁTICA
(29 de julio de 1974)

“La Junta Democrática propugna:
1. La formación de un Gobierno provisional que sustituya al actual, para devolver al hombre y a la mujer españoles, mayores de dieciocho años, su plena ciudadanía mediante el reconocimiento legal de todas las libertades, derechos y deberes democráticos.
2. La amnistía absoluta de todas las responsabilidades por hechos de naturaleza política y la liberación inmediata de todos los detenidos por razones políticas o sindicales.
3. La legalización de los partidos políticos, sin exclusiones.
4. La libertad sindical, y la restitución al movimiento obrero del patrimonio del Sindicato Vertical.
5. Los derechos de huelga, de reunión y de manifestación pacífica.
6. La libertad de prensa, de radio, de opinión y de información objetiva en los medios estatales de comunicación social, especialmente en la televisión.
7. La independencia y la unidad jurisdiccional de la función judicial.
8. La neutralidad política y la profesionalidad, exclusivamente militar para la defensa exterior, de las fuerzas armadas.
9. El reconocimiento, bajo la unidad del Estado español, de la personalidad política de los pueblos catalán, vasco, gallego y de las comunidades regionales que lo decidan democráticamente.
10. La separación de la Iglesia y el Estado.
11. La celebración de una consulta popular [...] con todas las garantías de libertad, igualdad de oportunidades e imparcialidad, para elegir la forma definitiva del Estado.
12. La integración de España en las Comunidades Europeas, el respeto a los acuerdos internacionales, y el reconocimiento del principio de la coexistencia pacífica internacional.”
Mundo Obrero: Órgano del Comité Central del Partido Comunista de España, Número 14, Madrid, 31/VII/1974, p.3.


TEXTO 11: EL MENSAJE DE LA CORONA.
(22 de noviembre de 1975)

“En esta hora cargada de emoción y esperanza, llena de dolor por los acontecimientos que acabamos de vivir, asumo la Corona del Reino con pleno sentido de mi responsabilidad ante el pueblo español [...].
Hoy comienza una nueva etapa de la Historia de España. Esta etapa, que hemos de recorrer juntos, se inicia en la paz, el trabajo y la prosperidad, fruto del esfuerzo común y de la decidida voluntad colectiva. La Monarquía será fiel guardián de esa herencia y procurará en todo momento mantener la más estrecha relación con el pueblo.
La Institución que personifico integra a todos los españoles, y hoy, en esta hora tan trascendental, os convoco porque a todos nos incumbe por igual el deber de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional. [...]
Pido a Dios su ayuda [...], y con el ejemplo de tantos predecesores que unificaron, pacificaron y engrandecieron a todos los pueblos de España, deseo ser capaz de actuar como moderador, como guardián del sistema constitucional y como promotor de la justicia. [...]
Un orden justo, igual para todos, permite reconocer dentro de la unidad del Reino y del Estado las peculiaridades regionales [...]. El Rey quiere serlo de todos a un tiempo y de cada uno en su cultura, en su historia y en su tradición. [...]
Como primer soldado de la Nación me dedicaré con ahínco a que las Fuerzas Armadas de España, ejemplo de patriotismo y disciplina, tengan la eficacia y la potencia que requiere nuestro pueblo. [...]
La Corona entiende también como deber fundamental el reconocimiento de los derechos sociales y económicos, cuyo fin es asegurar a todos los españoles las condiciones de carácter material que les permitan el efectivo ejercicio de todas sus libertades. [...]
El Rey, que es y se siente profundamente católico, expresa su más respetuosa consideración para la Iglesia. [...].”
ABC, 23 de noviembre de 1975, p.3.


TEXTO 12: CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA
(Aprobada por las Cortes el 31 de octubre de 1978)

“Artículo 1.
1- España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2- La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
3- La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.
Artículo 2.
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.
Artículo 6.
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.
Artículo 16.
1 - Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y de las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
2 - Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3 - Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y demás confesiones.
Artículo 137.
El Estado se organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que se constituyan. Todas estas entidades gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses.
Artículo 147.
1 - Dentro de los términos de la presente Constitución, los Estatutos serán la norma institucional básica dentro de cada Comunidad Autónoma y el Estado le reconocerá y amparará como parte integrante de su ordenamiento jurídico.
2 - Los Estatutos de autonomía deberán contener:
a) La denominación de la Comunidad que mejor corresponda a su identidad histórica.
b) La delimitación de su territorio.
c) La denominación, organización y sede de las instituciones autónomas propias.
d) Las competencias asumidas dentro del marco establecido en la Constitución y las bases para el traspaso de los servicios correspondientes a las mismas.
3 - La reforma de los Estatutos se ajustará al procedimiento establecido en los mismos y requerirá, en todo caso, la aprobación por las Cortes Generales, mediante ley orgánica.
BOE número 311 de 29/12/1978, pp. 29313 – 29424.


TEXTO 13: LA INTEGRACIÓN EN EUROPA.
(Este texto no es Documento, como los anteriores).

“Firmado, el 12 de junio de 1985, el tratado de adhesión a la CEE, la integración se produjo de manera efectiva el 1 de enero del año siguiente. Al fin se iniciaba el proceso de homologación de las instituciones, de las estructuras productivas y de las reglas de gestión económica de los países de nuestro entorno occidental.
La ruptura del aislamiento supuso la apertura de la economía y el abandono del proteccionismo. España disponía de un periodo transitorio de siete años para desmantelar gradualmente sus barreras arancelarias y adoptar la Tarifa Exterior Común. Para Fuentes Quintana, en 1985 finalizaba una larga etapa abierta en 1890, denominada el modelo castizo, caracterizado por el cierre del mercado interior mediante la protección y su muy lenta apertura. La nueva fase abierta debía basarse en plena apertura hacia el exterior, estabilidad económica, liberalización e implantación de la competencia y modernización del sector público.
La integración española se produjo en el momento en el que tenía lugar, a partir de la firma, en 1986, del Acta Única, la transformación de la CEE de simple unión aduanera en mercado único, cuya construcción se desarrolló entre el 1 de enero de 1987 y el 31 de diciembre de 1993, los mismos siete años en los que España debió adaptar su economía a la competencia. Mercancías, personas y capitales podían circular libremente, con algunas limitaciones, por el interior de la Europa comunitaria.
Los efectos de la integración en Europa han sido muy positivos para la economía española. El proceso de apertura al exterior, siempre beneficioso (el consumidor puede acceder a productos mejores y más baratos), mejoró la renta real. La competencia externa eliminó a los menos eficientes y disciplinó a todos, que dirigieron sus esfuerzos hacia las actividades en las que existían ventajas comparativas. Para Myro la integración ha culminado el proceso de apertura al exterior iniciado en 1959. El grado de apertura ha alcanzado niveles semejantes a los de los grandes países comunitarios (30%).”
F. SÁNCHEZ MARROYO: La España del s. XX. Economía, demografía y sociedad. Edit. Istmo. Madrid, 2003, pp. 535-536.

jueves, 18 de febrero de 2010

Aviso


Lo que vamos a trabajar, para que no quede ninguna duda:

*.- Bloque I (2 temas y 3 comentarios).

III.- LA DICTADURA FRANQUISTA, 1939-1975.

* 1.- La España de la posguerra, 1939-1959: aspectos sociales, políticos y económicos.
*****
* 2.- La dictadura franquista entre 1959-1975: aspectos sociales, políticos y económicos.
*
Comentarios de este bloque I:
* 1.- La Resolución de la ONU sobre relaciones con España (1946)
* 2.- Ley Orgánica del Estado (1967)
* 3.- Manifiesto de la Junta Democrática (1974).


***************************
* Bloque II (3 temas y tres comentarios)
*****
Temas:
IV.- LA ESPAÑA DEMOCRÁTICA, 1975-1990s
* 1.- La transición a la democracia (1975-1982).
* 2.- La Constitución de 1978 y el estado de las autonomías.
* 3.- La integración internacional: incorporación a la OTAN y a Europa.

******
Comentarios de este bloque II:
* 1.- Mensaje de la Corona (1975)
* 2.- Constitución española de 1978
* 3.- La integración en Europa (2003)

Esquemas del Régimen de Franco (1939-1959) / (1959-1975)



(Pulsando sobre cada una de las imágenes podrá ampliarlas)
(También puede grabarlas, poniendo el puntero sobre la imagen que desee copiar y grabarla como imagen en su ordenador).

El inicio del Régimen de Franco

*.- Dicen que una imágen vale más que 1.000 palabras.
*.- Aunque seguramente hacen falta más de 1.000 palabras para explicar una imágen.
(Pulse sobre la imágen y le señalará la evolución de la Guerra Civil)

martes, 16 de febrero de 2010

Régimen de Franco contextualizado


Pulsando sobre las imágenes se amplían

Respondiendo a sus dudas


Me han consultado bastantes de ustedes sobre el tema: "La II República ante los problemas de España".
Implícitamente el enunciado del tema, tal como lo presenta la coordinación de PAU, presupone que la II República quiere dar solución a los principales problemas de España (1931 y ss) y para ello se adoptan una serie de medidas tendentes a resolverlos.
Estas actuaciones van a tener enfrente a quienes no sintonizan con las reformas planteadas, porque consideran que no hay tales problemas, o si los hay no están de acuerdo con el cómo se identifican, o no están de acuerdo con las medidas reformistas adoptadas... etc.
También se presupone que habrá quienes se opongan a ellas porque no quieren que algo se cambie.
También, quienes tienen actuaciones contarias para resolver un mismo problema (incluso dentro de un mismo partido) o quienes consideran que toda reforma debe hacerse en aplicación de una ley previa, enfrentándose a quienes consideran que hacer una ley implica tiempo y no se está para perderlo ante las urgencias evidentes...
No se compliquen la vida:
Tienen un esquema con el mismo título del tema en la página Web.
Todo no lo pueden poner.
Tienen que hacer un esquema muy sencillo y explicarlo con "órden expositivo" y razonado.
Todo les parecerá importante, seleccionen lo que, dentro de lo importante, es más esencial.
Les acompaño un esquema tomado de un libro de la Editorial Vivens Vives de Historia de 2º de Bachillerato. Puede ayudarles.

sábado, 13 de febrero de 2010

Plan de estabilización de 1959. El abandono de la Autarquía económica.


Desde mediados de los cincuenta, se hizo evidente que el modelo autárquico de desarrollo económico español de postguerra, no era viable.

El crecimiento económico de España necesitaba del exterior.
*.- España necesitaba importar productos energéticos y bienes de equipo. La industrialización era imposible sin una creciente importación de estos productos.
*.- Como consecuencia de estas importaciones, la balanza comercial española tuvo un saldo cada vez más negativo, al tiempo que la inflación se situaba en niveles muy elevados y los recursos financieros eran cada vez más escasos.

Para resolver esta situación, se planificó el cómo terminar con la autarquía:
*.- Liberalizando la economía española, reduciendo o eliminando la intervención del Estado en la misma.
En 1957 se empezaron a tomar las primeras medidas con el objetivo de resolver los problemas económicos existentes.
En 1959 se formuló un Plan de Estabilización , en síntesis preveía:
*.- la fijación de un cambio estable de la peseta con las otras divisas (el cambio en relación con el dólar se fijó en 60 pesetas, lo que en la práctica significó una devaluación de la peseta).
*.- la reducción del gasto público y la congelación del sueldo de los funcionarios.
*.- la moderación salarial para luchar contra la inflación.
*.- la reducción del intervencionismo del Estado en la economía.
*.- la liberalización de las importaciones y el fomento de las exportaciones.
*.- la estimulación de las inversiones extranjeras en España, excepto en  industrias de guerra, de servicios públicos y de actividades relacionadas con la información.

Estas medidas se complementaron en 1960 con la aprobación de un arancel muy proteccionista.
El Plan de Estabilización permitió, tras una breve recesión de dos años, un crecimiento espectacular de la economía española.
Entre 1960 y 1973 la economía española registró un nivel de crecimiento que sólo
fue superado por Japón.

Los efectos se dejaron notar a muy corto plazo:
*.- En 1959 se produjo un superávit de la balanza de pagos de 81 millones de dólares.
*.- Las reservas de divisas del Banco de España se incrementaron.
*.- La inflación se redujo desde el 12,6 por ciento en 1958 hasta el 2,4 por ciento en 1960.
*.- Incremento de la inversión exterior en España y del turismo.
*.- Mejora de las condiciones de competencia en el país y la incorporación de tecnologías.


Los efectos de la inflación en una economía son diversos, y pueden ser tanto positivos como negativos.
Los efectos negativos de la inflación incluyen la disminución del valor real de la moneda a través del tiempo, el desaliento del ahorro y de la inversión debido a la incertidumbre sobre el valor futuro del dinero, y la escasez de bienes. 
Los efectos positivos incluyen la posibilidad de los bancos centrales de los estados de ajustar las tasas de interés nominal con el propósito de mitigar una recesión y de fomentar la inversión en proyectos de capital no monetarios





Una recesión es un periodo de tiempo de duración mayor a doce meses durante el cual el porcentaje de crecimiento del Producto Interior Bruto de una economía es negativo.

¿Cuales son los síntomas que hacen pensar en una recesion?
Aumento del desempleo, ante la incapaciad de generar nuevos empleos porque no hay crecimiento; en el caso de un crecimiento negativo, aumentan los despidos.
Disminución del consumo, ya sea por el aumento de precios (inflación), o por la disminución de la capacidad de consumo (menos dinero, mayores tasas de interés en créditos, etc).
Aumento en la cartera vencida de los créditos, provocada por la falta de capacidad de pago de los deudores, que a su vez es provocada por la inflación y el aumento en tasas de interés.
Disminución del PIB, ya que disminuye el consumo.

El naufragio del «Príncipe de Asturias», el «Titanic» español.


El naufragio del «Príncipe de Asturias», el «Titanic» español
12 Febrero 2010 - Luis Mollà.- La Razón.

Con ocasión de la publicación de un nuevo libro que escenifica la tragedia del trasatlántico Príncipe de Asturias, conocido popularmente como el «Titanic» español, se ha venido hablando mucho estos días de su naufragio en aguas de Brasil en 1916.
Al igual que su homólogo inglés, el Príncipe de Asturias tenía un gemelo, el Infanta Isabel, orgullo ambos de la compañía Pinillos,. Sin embargo, y esta sea quizás una de las diferencias principales con el Titanic, tras su hundimiento, el Príncipe de Asturias quedó sumergido en 40 metros de fondo, de modo que el valor de la carga y los rumores sobre la existencia de una misteriosa caja fuerte conteniendo joyas y oro atrajeron la atención de los cazadores de tesoros de todos los tiempos y el pecio ha venido siendo objeto de continuos expolios.
De no ser así, los robots submarinos mostrarían hoy imágenes de suntuosos pasillos, salones con paneles de roble tapizados en seda y arañas refulgentes del mejor cristal de Bohemia. De haberse respetado la paz del buque, las cámaras aún podrían permitirnos entrar en la famosa biblioteca estilo Luis XVI y sentarnos a contemplar sus reputadas estanterías de madera de caoba desde los confortables asientos remachados en cuero o caminar por la cubierta de primera clase entre coloridas vidrieras y en el comedor podríamos imaginar a los viajeros más pudientes encender sus puros bajo el paraguas de la enorme cúpula rematada por hermosísimos cristales de colores.
Es posible que los poderosos viajeros del Príncipe de Asturias embarcaran para el que a la postre habría de resultar el último viaje del buque pensando en una exhibición de arrogancia propia de su encumbrada posición social, al menos los de primera clase cuyos camarotes se pagaban a unos once mil euros al cambio actual. Sin embargo, los ocupantes de las humildes literas desplegadas en el sollado de emigrantes, donde un niño podía viajar por menos de doscientos, concentraban seguramente sus pensamientos en las oportunidades que podría ofrecerles la vida al otro lado del Atlántico.
Con la esperanza de unos y la vanidad de otros, el buque zarpó de Barcelona el 17 de febrero en el que debía ser su sexto viaje de ida y vuelta a Buenos Aires. Hizo escala en Valencia, Cádiz y Las Palmas, de donde salió el 23 rumbo a la brasileña Santos, ciudad que nunca llegó a alcanzar. El rol oficial habla de 588 pasajeros y tripulantes. Sin embargo hoy sabemos que entre unos puertos y otros embarcaron más de un centenar de polizones que perecieron ahogados de forma terrible en sus improvisados escondites.
Como suele suceder en un buque de estas características, nada más zarpar surgieron todo tipo de relaciones entre los pasajeros. Había matrimonios recién casados, familias completas y, sobre todo en las clases principales, comerciantes adinerados, escritores ilustres, famosos del mundo del espectáculo y una buena cantidad de niños la mayoría de los cuales desaparecieron con el barco.
Al igual que el capitán del Titanic, José Lotina, un marino vasco con mucha mar a cuestas, fue seleccionado para el mando del barco de entre lo mejor de la oficialidad de Pinillos. Se trataba de un buen capitán en cuya hoja de servicios brillaba algún hecho heroico, sin embargo, y a pesar de los rumores que le señalaron como responsable después del hundimiento, no pudo hacer nada para evitar el horrible final del buque, yéndose a pique con él; un final inexorable que parece aguardar siempre a los capitanes y barcos más gloriosos.
El viaje transcurrió de manera apacible. Los pasajeros, al menos los de las clases más distinguidas, disfrutaban de las muchas comodidades que ofrecía el buque mientras sus poderosos 18 nudos de velocidad los impulsaban plácidamente a su destino. El 28 tuvo lugar un acontecimiento que congregó a todos los pasajeros en cubierta: en su viaje en sentido inverso, el Infanta Isabel se cruzó con el Príncipe de Asturias a apenas cien metros, circunstancia que tuvo la virtud de permitirnos contemplar hoy la última foto del Príncipe de Asturias seis días antes de su hundimiento.
A medianoche del 4 al 5 de marzo, el buque inició su última singladura sometido a los efectos de un fuerte temporal y en medio de continuos chubascos que impedían a los marinos extender la vista más allá de la proa. El capitán apenas durmió esa noche. Está recogido en el cuaderno de Bitácora que hacia las tres irrumpió preocupado en el puente de gobierno. El techo de nubes que les acompañaban desde días atrás le había impedido hacer uso del sextante por lo que la situación era la estimada al rumbo y velocidad anotados, sin embargo las fuertes corrientes de la zona y los desvíos de la aguja magnética como consecuencia de la carga de miles de toneladas de lingotes de hierro en las bodegas le hacían pensar en una posición poco precisa sobre la carta náutica.

Necesitaba recalar en la isla de San Sebastián y para ello, era preciso ver los destellos del faro de la punta de Boi, que advierten al marino de las puntiagudas agujas que flanquean la isla. Lotina tomó todas las precauciones, redujo velocidad y multiplicó los ojos del barco disponiendo serviolas en todos los puntos altos, pero cuando alguien advirtió un tenue brillo por la proa la isla estaba demasiado cerca y una roca afilada rajó los bajos del casco como un cuchillo corta la mantequilla. Inmediatamente miles de toneladas de agua penetraron en el barco y diez minutos después el buque iniciaba su última andadura al fondo del océano. Apenas un centenar y medio de personas consiguió saltar al mar y superar las olas tremendas que arrojaban los cuerpos contra las rocas.
El Príncipe de Asturias tuvo también su Carpatia. A la mañana siguiente, el Vega, un vapor francés, encontró diseminados los restos de la carga en una mar plagada de cadáveres que constituían el festín de centenares de enloquecidos tiburones.
Han sido muchos los buceadores que han bajado a explorar el pecio en busca del supuesto tesoro que nunca ha sido encontrado. Algunas voces se han alzado para responsabilizar a Lotina. Incluso, como en el caso del capitán del Titanic, no faltó quien aseguró falsamente haberle visto dispararse un tiro ante la magnitud de la tragedia ocurrida a su buque.
El hundimiento del Príncipe de Asturias dejó a Pinillos fuera de la ruta de Suramérica. El Infanta Isabel le sobrevivió muchos años rodando de propietario en propietario. En 1935 fue vendido en Japón y al final de la II Guerra Mundial el torpedo de un submarino norteamericano lo envió a pique, como si no pudiera esperar un final diferente al de su hermano gemelo. A los pocos meses de la pérdida del Príncipe de Asturias, Pinillos sufrió otra pérdida sensible cuando el Pio IX se hundió como consecuencia de un corrimiento de carga. Durante un tiempo la otrora orgullosa naviera intentó sobrevivir con un único buque, sin embargo, al hundirse, la compañía desapareció definitivamente con el estertor de su último valor, un buque cuyo nombre aún hoy sigue generando toneladas de misterio: El Valbanera…
Pero esta, aunque sin duda no menos interesante que la de sus hermanos, es otra bella y trágica historia del mar.

jueves, 11 de febrero de 2010

El franquismo


El Régimen de Franco no hubiera sobrevivido tanto tiempo si no se hubiera ido adaptando a las cambiantes circunstancias de cada momento.
Las ideologías de sus gobernantes y sus bases sociales variaron con los años, lo único que permaneció inmutable fue la permanencia de Franco en el poder hasta su muerte.

Los grupos políticos que apoyaron al nuevo Régimen, a pesar de sus notables diferencias ideológicas, coincidían más por lo que rechazaban que por lo que pretendían: rechazo al laicismo, a la democracia multipartidista, a las autonomías regionales, etc.
Coincidían en unos pocos puntos esenciales:
*.- confesionalidad católica,
*.- un poder nacionalista, fuerte y centralizado (sustentado en los principios de unidad de España, autoridad y jerarquía)
*.- y un orden social rígido fundamentado en la defensa de la familia y la propiedad privada.

Franco era un militar con escasa formación política y por ello no se puede hablar de una ideología franquista, sino de un fuerte espíritu de mando y una gran habilidad para adaptarse en cada momento a las circunstancias con un único objetivo: mantenerse en el poder y ejercerlo sin limitaciones.
Franco nunca tuvo un proyecto político sobre la organización del nuevo Estado, aunque pretendió combatir los sistemas políticos que, según él, producían el triunfo del desorden social y el comunismo ateo.
Los monárquicos (tanto carlistas como partidarios de la restauración del hijo de Alfonso XIII) pretendían el restablecimiento de una monarquía católica y autoritaria.
*.- Los falangistas, fusionados con los tradicionalistas en un partido único, bajo el mando directo de Franco, poco a poco fueron perdiendo sus señas de identidad. Eran partidarios de un Régimen totalitario controlado por un único “partido” (Movimiento nacional).
Tuvieron una gran influencia en los primeros años del Régimen y era el único grupo que tenía una ideología propia; tuvieron en los primeros años una influencia notable en el Régimen por su control de la propaganda (prensa y radio) y de la Organización Sindical.
Tras la derrota de las potencias del Eje, Franco fue distanciándose de los planteamientos falangistas.

*.- Los católicos no pertenecían a ninguna corriente o partido concreto, aunque muchos habían militado en la CEDA durante la República.
Generalmente estuvieron adscritos a alguna de las dos grandes organizaciones católicas que el Régimen no temía reconocer (por su naturaleza religiosa y no propiamente política): la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y el Opus Dei.

La Asociación Católica Nacional de Propagandistas se había fundado en 1909 con el fin de difundir el pensamiento católico y compatir el anticlericalismo.
Su órgano de prensa fue el periódico El Debate, luego sustituido por el Ya.
Muchos de sus miembros provenían de la CEDA.
Ocuparon en el Régimen, principalmente, las carteras de Asuntos Exteriores (imagen de España en el exterior) y Educación.
La presencia de miembros del Opus Dei es significativa desde finales de la década de los 50. Por su alta cualificación profesional ocuparon ministerios sobre todo económicos y técnicos. Se les calificó como tecnócratas por su labor dentro del Régimen, mas orientada a la eficacia técnica que a objetivos propiamente políticos).

E Régimen contó también con el apoyo de amplios sectores sociales identificados con el nuevo Régimen (por su defensa de los valores tradicionales de la sociedad o por su autoridad y restablecimiento del orden público):
*.- pequeños y medianos propietarios;
*.- clases medias de las pequeñas y medianas ciudades y de las capitales de provincia;
*.- oligarquía agraria, industrial y financiera;
*.- pequeños y medianos empresarios;
*.-Ejército
*.- y el Clero.