lunes, 26 de junio de 2017

LAS CIFRAS DE LA IGLESIA Sábado 24 de junio de 2017

,Luis María ANSON 
Cinco encapuchados rompieron las vidrieras de la capilla de la Universidad Autónoma de Madrid y lanzaron dos bombas al interior del templo.

 Además adornaron la fachada con una pintada que decía: “La Iglesia que ilumina es la que arde”.

 Reproducimos a continuación el artículo que Luis María Anson publicó el pasado viernes en el diario El Mundo.

  En los centros asistenciales y sociales de la Iglesia Católica fueron atendidas, en el año 2015, 4.790.075 personas, entre ellas 170.000 emigrantes.

 Recibieron ayuda en centros católicos para mitigar la pobreza más de 2.800.000 hombres y mujeres y 1.974.358 en Cáritas.

 3.521.270 alumnos están inscritos en clase de religión, a pesar de las desmesuradas campañas hostiles de un sector de la extrema izquierda.
 Cerca de 2.000.000 de jóvenes rodearon al Papa en su última presencia en España. 

La Iglesia atiende 2.593 centros educativos y ahorra al Estado por encima de 2.563 millones de euros al año.

 30.936 profesores de religión y 96.825 hombres y mujeres atienden como personal docente las exigencias educativas.

  En España existen 22.999 parroquias y 827 monasterios, así como infinidad de centros asistenciales católicos. Entre sacerdotes y religiosos la cifra se eleva a 73.943 personas.

 Los misioneros españoles en el extranjero superan los 13.000 con 101.751 catequistas.

 En el año 2015, se bautizaron en España 231.254 niñas y niños e hicieron la comunión 240.094, elevándose a 51.810 el número de matrimonios católicos. 225.000 empleos generan la actividad cultural en torno al patrimonio de la Iglesia Católica y su impacto en el PIB supera los 22.600.000 euros al año.

 El 76% de la financiación del colosal esfuerzo asistencial, educativo, evangelizador y cultural de la Iglesia se sufraga directamente por los fieles.  Y además está el 0,7 de las declaraciones de la renta.

 Teniendo en cuenta las conjuntas, un total de 9.000.000 de contribuyentes marcan la X en la casilla en favor de la Iglesia Católica, lo que supone el 24% de los recursos necesarios para mantener el nivel educativo, cultural y asistencial.

 El entorno de Zapatero decidió suprimir la asignación que recibía la Iglesia de los Presupuestos Generales del Estado por los servicios que hace a la sociedad al margen de su esencial función religiosa. “A los templos solo acuden algunas viejas beatas -aseguraban los consejeros de Zapatero- basta con suprimir la asignación presupuestaria para hundir a la Iglesia”.

 Error mayúsculo. Los fines de semana 11.000.000 de personas acuden a misa y las manifestaciones públicas en las fiestas religiosas y en las procesiones abarrotan las calles de toda España. 

El 0,7 de las declaraciones de la renta que se señalan con un aspa voluntariamente suponen un ingreso superior a la cicatería de la asignación que se otorgaba a la Iglesia. 

 Resultaría coherente que se hiciera con los partidos políticos lo mismo que con la Iglesia y que, en lugar de recibir copiosas subvenciones varias, se financiaran a través de las cuotas de sus afiliados y con un 0,7 señalado de forma voluntaria en las declaraciones de la renta. Sería interesante conocer el número de contribuyentes dispuestos a financiar voluntariamente a los partidos políticos. Una de las claves de la democracia es el respeto a las minorías.

 A mí me parece ejemplar que los poderes públicos atiendan a los budistas, a los islamistas, a los evangelistas, a las manifestaciones de homosexuales, gays y lesbianas... Lo que no me parece de recibo es que se hostigue de manera incesante a la abrumadora mayoría católica española. El anticlericalismo debería recluirse definitivamente en los desvanes de la historia.  Luis María ANSON

domingo, 25 de junio de 2017

El yonqui de la temeridad

Lo que pretende es más difícil que convertir el agua en vino: podemizar a Ciudadanos y ciudadanizar a Podemos para convertirse en el amo del poder.




Pedro Sánchez | EFE


Si no hay nada que rompa el guión de lo previsible, los dos acontecimientos más destacados de la crónica política, durante la última semana de junio, serán las entrevistas que mantenga Pedro Sánchez con los otros dos líderes de la mayoría imposible. Lo que les pasa a los resucitados es que tienden a pensar que se han convertido en seres inmortales y que ninguna desgracia les devolverá al hoyo del camposanto. Cualquier desafío les parece pequeño y se vuelven yonquis de la temeridad.

Lo que va a intentar el secretario general del nuevo socialismo, es decir, del socialismo taumatúrgico que se adentra hecho una piltrafa en las aguas del discurso extremoso como si fueran las aguas del Jordán y aspira a salir de ellas convertido en una máquina de ganar elecciones, lo es. Una temeridad, quiero decir. Una locura. Una estupidez. Lo que pretende es más difícil que convertir el agua en vino: podemizar a Ciudadanos y ciudadanizar a Podemos para convertirse, una vez obrado el prodigio, en el amo del poder.

Hay tantas posibilidades de que Iglesias quiera partir el pan y la sal con Rivera, o viceversa, como de que la noche perdure tras la salida del sol. Lo sabe el orbe entero de la tierra. Y Sánchez, también. El reto es saber por qué lo intenta. Y la respuesta más razonable es que no lo hace. Sólo lo simula para decirnos después que la permanencia de Rajoy en La Moncloa se debe exclusivamente a la incompatibilidad que decretan entre sí sus compañeros de viaje.
Pero no es verdad. La única razón por la que Rajoy está en La Moncloa es que el PSOE perdió la confianza de los españoles, tras el funesto segundo mandato de Zapatero, y desde entonces no ha dejado de hacer espeleología electoral. Con Sánchez a los mandos del partido, el viaje al subsuelo alcanzó simas desconocidas. Entonces afloró Podemos y la izquierda se dividió en dos. Ahora las dos luchan entre ellas para ver quién devora a la otra. Y mientras tanto, Rajoy disfruta del espectáculo fumándose un puro en el pináculo del banco azul.
La pretensión de Sánchez de presentarse a sí mismo como centro de dos extremos, con capacidad de interlocución con ambos y vocación de componedor, tendría sentido si tuviera alguna posibilidad de alcanzar su objetivo: la izquierda moderada arrastra a la izquierda radical al terreno de la templanza y le gana la partida porque la convierte en copia del original. Entre un Iglesias disfrazado de cordero y un cordero, la gente prefiere el cordero y desdeña el disfraz del impostor.
Pero la verdadera partida se está jugando al revés. Incapaz de atraer a los extremos, y una vez que carece de utilidad aritmética la alianza en exclusiva con Ciudadanos, a Sánchez no le queda más remedio que virar a la izquierda para tratar de recuperar los votos que ha perdido por ese flanco y jibarizar a Podemos. En esa secuencia, él es la copia e Iglesias el original. La apuesta por la anti globalización, el proteccionismo comercial, la hipertrofia del Estado y el modelo asambleario ya tiene dueño. Jugar a abanderarla coloca al PSOE en una posición postiza.
Es manifiestamente previsible que, en la reunión del martes, Iglesias tratará de atraer a Sánchez a la vía Frankenstein. Y como el secretario general del PSOE ha declarado que su principal prioridad es expulsar al PP de La Moncloa, no podrá decir en absoluto que lo descarta. Torcerá el gesto, marcará distancias con los independentistas, balbucirá deseos de transversalidad ideológica, pero al final dejará la puerta entornada y saldrá de la entrevista con el discurso podemizado que ya hilvanó en el 39 Congreso.
Y luego de eso, dos días después, se sentará de esa guisa radical ante Albert Rivera. ¿A alguien se le pasa por la cabeza que el presidente de Ciudadanos pueda pactar un programa de Gobierno con un socio así? No hace falta una bola de cristal para adivinar que Rivera, lejos de buscar con él espacios de complicidad, le empujará a los brazos de Iglesias para apropiarse en exclusiva del espacio político del centro. Sánchez se quedará sin su sitio natural de la izquierda de los excesos. Un riesgo demasiado insensato incluso para un yonqui de la temeridad.

Más del 60% de los españoles rechaza que España sea una república

Más del 60% de los españoles rechaza que España sea una república

La mayoría valora como «buena o muy buena» la Corona pero entiende que el Rey no debe ampliar sus atribuciones en la Constitución ni adoptar un papel más relevante ante el desafío soberanista en Cataluña. La Reina Sofía obtiene la mejor valoración (7,8), seguida de Felipe VI (7,4).

Seguimos a vueltas con Sánchez y su venganza contra otros socialistas, la metedura de pata del New York Times haciéndose eco de una versión sesgada del separatismo catalán, los crímenes del dictador Nicolás Maduro, en Venezuela o una confesión de hace cinco años, en 2012, sobre la ruinose situación financiera Banco Popular. El editorial de ABC le lanza un claro recado al jacobino de Pedro Sánchez: No debe dudar Sanchez de que el mismo PSOE que ahora se pone en sus manos será implacable a la hora de pedirle cuentas si no consigue arrebatar el poder al PP. Curri Valenzuela deja claro que Sánchez va a ir contra todos los socialistas, de aquí y del resto de Europa, que pusieron en dudas sus capacidades como líder: La venganza del renacido líder del PSOE con quienes le apartaron de su puesto en octubre incluye a los dirigentes de la socialdemocracia del viejo continente que contribuyeron a su defenestración porque ya entonces no se fiaban de él. La Razón le saca de dudas al New York Times por comprar la mercancía averiada del separatismo: El problema del NYT, como el de otros periódicos estadounidenses cuando tratan asuntos extranjeros, es que consideran que las legislaciones y normas constitucionales no tienen el mismo peso que las que rigen en su país. Que lo que no consentirían bajo ningún concepto en Estados Unidos, por ejemplo, una consulta secesionista en California Ignacio Camacho, en ABC, le mete un buen palo al NYT: Ea, pues ya le han vendido al New York Times la moto averiada del referéndum pactado. Lo malo no es que se la vendan, sino que el antiguo diario de referencia la ha comprado con esa displicencia arrogante con que cierta intelectualidad norteamericana trata los asuntos de países lejanos. Fernando Sánchez Dragó, en El Mundo, desvela que en 202 un alto cargo del Gobierno le auguró que el Banco Popular estaba más que quebrado: En junio de 2012, encontrándome en un burladero de Las Ventas acompañado por un altísimo cargo del Gobierno, me dijo confidencialmente esa persona, cuyo nombre ocultaré, que el Popular estaba en quiebra. Los hechos le han dado razón, pero nadie, ni aquí ni en Bruselas, tomó cartas en el asunto. El editorial de El Mundo se centra en la situación que vive Venezuela: Por los vínculos históricos que nos unen al país latinoamericano, nuestro Gobierno debe trabajar con la comunidad internacional para restaurar la democracia en Venezuela. El País critica la posición de la Organización de Estados Americanos: Resulta absolutamente desgraciado e inaceptable que un país como Venezuela se esté convirtiendo en un paria internacional. El que la Organización de Estados Americanos (OEA) no haya sacado adelante una condena al régimen de Maduro no debe llevar a engaño.

Variedad de cuestiones este 25 de junio de 2017 en las tribunas de opinión de la prensa de papel. Seguimos a vueltas con Sánchez y su venganza contra otros socialistas, la metedura de pata del New York Times haciéndose eco de una versión sesgada del separatismo catalán, los crímenes del dictador Nicolás Maduro, en Venezuela o una confesión de hace cinco años, en 2012, sobre la ruinose situación financiera Banco Popular.
El editorial de ABC le lanza un claro recado al jacobino de Pedro Sánchez:
No debe dudar Sanchez de que el mismo PSOE que ahora se pone en sus manos será implacable a la hora de pedirle cuentas si no consigue arrebatar el poder al PP.
Curri Valenzuela deja claro que Sánchez va a ir contra todos los socialistas, de aquí y del resto de Europa, que pusieron en dudas sus capacidades como líder:
La venganza del renacido líder del PSOE con quienes le apartaron de su puesto en octubre incluye a los dirigentes de la socialdemocracia del viejo continente que contribuyeron a su defenestración porque ya entonces no se fiaban de él.
La Razón le saca de dudas al New York Times por comprar la mercancía averiada del separatismo:
El problema del NYT, como el de otros periódicos estadounidenses cuando tratan asuntos extranjeros, es que consideran que las legislaciones y normas constitucionales no tienen el mismo peso que las que rigen en su país. Que lo que no consentirían bajo ningún concepto en Estados Unidos, por ejemplo, una consulta secesionista en California
Ignacio Camacho, en ABC, le mete un buen palo al NYT:
Ea, pues ya le han vendido al New York Times la moto averiada del referéndum pactado. Lo malo no es que se la vendan, sino que el antiguo diario de referencia la ha comprado con esa displicencia arrogante con que cierta intelectualidad norteamericana trata los asuntos de países lejanos.
Fernando Sánchez Dragó, en El Mundo, desvela que en 202 un alto cargo del Gobierno le auguró que el Banco Popular estaba más que quebrado:
En junio de 2012, encontrándome en un burladero de Las Ventas acompañado por un altísimo cargo del Gobierno, me dijo confidencialmente esa persona, cuyo nombre ocultaré, que el Popular estaba en quiebra. Los hechos le han dado razón, pero nadie, ni aquí ni en Bruselas, tomó cartas en el asunto.
El editorial de El Mundo se centra en la situación que vive Venezuela:
Por los vínculos históricos que nos unen al país latinoamericano, nuestro Gobierno debe trabajar con la comunidad internacional para restaurar la democracia en Venezuela.
El País critica la posición de la Organización de Estados Americanos:
Resulta absolutamente desgraciado e inaceptable que un país como Venezuela se esté convirtiendo en un paria internacional. El que la Organización de Estados Americanos (OEA) no haya sacado adelante una condena al régimen de Maduro no debe llevar a engaño.

Más del 60% de los españoles rechaza que España sea una república

Más del 60% de los españoles rechaza que España sea una república

La mayoría valora como «buena o muy buena» la Corona pero entiende que el Rey no debe ampliar sus atribuciones en la Constitución ni adoptar un papel más relevante ante el desafío soberanista en Cataluña. L


sábado, 24 de junio de 2017

PARA FRENAR EN SECO LA CHULERÍA DE LOS INDEPENDENTISTAS

Alfonso Guerra urge a Rajoy a aplicar el artículo 155 en Cataluña
"Cada día se hace más difícil entender su parálisis ante la manifiesta rebeldía del nacionalismo catalán contra las leyes"
Periodista Digital, 17 de junio de 2017 a las 12:35
  No se podrán calmar las ansias secesionistas aceptando ese extraño ser artificial 'España, nación de naciones'
 Emmanuel Macron y su zasca a los independentistas de Cataluña: "Sólo conozco un socio, España entera"
El exvicepresidente del Gobierno y ex 'número dos' del PSOE Alfonso Guerra cree que el Ejecutivo de Mariano Rajoy debería explicar por qué no está aplicando ya el artículo 155 de la Constitución para frenar "los excesos de los secesionistas" en Cataluña.
Si existe alguna razón, afirma Guerra, debería explicarla:
"Pues cada día se hace más difícil entender su parálisis ante la manifiesta rebeldía del nacionalismo catalán contra las leyes".
Así se expresa el veterano socialista en un artículo en la revista Tiempo, en el que también advierte de que no se podrán "calmar las ansias secesionistas aceptando ese extraño ser artificial 'España, nación de naciones".
Guerra rebate ese concepto, recientemente adoptado por el secretario general electo del PSOE, Pedro Sánchez, preguntándose "de cuántas naciones".
"Nadie contesta. La respuesta de los nacionalistas es una solemne bobería: Si nación es cuando lo dicen los pobladores, ¿pasarán a serlo los cartageneros si así lo deciden?".
En su texto, titulado "El momento de actuar", Guerra sostiene que ya se están dando las condiciones para aplicar el artículo 155 de la Constitución: que una comunidad no cumpla las obligaciones que le imponen la Constitución y las leyes -puesto que la Generalitat ha desobedecido sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña- o que atente gravemente contra los intereses de España.
En su opinión, este segundo supuesto también se ha dado, con los contactos internacionales para lograr apoyos de Gobiernos e instituciones supranacionales a su referéndum y, como "guinda del pastel", calificar a España de "estado autoritario".
"Resulta patético contemplar a ese grupo de políticos enredados en la tela de araña de la corrupción, buscando desesperadamente librarse de la Justicia española por un procedimiento insólito, desconectando a Cataluña de España para librarse de la prisión".
El artículo que doblega a una autonomía
El artículo 155 de la Carta Magna permite al Gobierno "adoptar las medidas necesarias para obligar" a una comunidad autónoma al "cumplimiento forzoso" de sus obligaciones legales o a proteger el interés general de España y para ello puede "dar instrucciones a todas las autoridades de las comunidades autónomas".
Guerra recuerda a los "atemorizados" que son reacios a aplicarlo que ese artículo fue votado favorablemente por los nacionalistas cuando se redactó la Constitución.
Y deja claro que no le vale la excusa de evitar un "choque de trenes" porque cree que "sólo hay un tren desbocado, con pilotos alocados" y enfrente "un Gobierno paralizado".
Es más, denuncia que los independentistas han llegado ahora "al descaro de los más ladinos delincuentes", haciéndolo todo "mediante órdenes verbales para que no queden en los escritos las pruebas del delito".
"El único franquismo que queda es el de los nacionalistas

NO HAY QUIEN CONTROLE LA DEUDA PÚBLICA


Jueves 13 de abril de 2017, 11:43h
Luis María ANSON
En la frontera del PIB, la deuda pública española obliga a los ciudadanos a pagar cada año, solo por intereses, lo que el Estado gasta en el conjunto de los ministerios. Cristóbal Montoro resuelve los problemas de los jubilados y del derroche de las cuatro Administraciones y de los partidos políticos y los sindicatos con el expediente fácil de incrementar la deuda pública.
La política económica de Mariano Rajoy, que ha sido certera y ha permitido salir a España de la crisis, sin necesidad de troikas o intervenciones, tiene un talón de Aquiles cada vez más alarmante: la deuda pública ha escalado ya cotas que preocupan a los economistas serios. Es esta una cuestión que no puede pasarse por alto.
Europa ha fijado la deuda pública española para el año 2020 en el 60% del PIB. Cristóbal Montoro ha declarado que en el mejor de los casos ese objetivo se alcanzará en el año 2037. Hasta entonces, y también después, los intereses de esa deuda gigantesca, aparte del principal, engullirán una partida suculenta de los Presupuestos Generales del Estado. Varias generaciones de españoles deberán sufragar con su esfuerzo contribuyente las ligerezas del señor Montoro.
Había procedimientos para evitar que la deuda pública se haya convertido en un monstruo: ingresar más y gastar menos. Ingresar más sin aumentar los impuestos, que son casi confiscatorios. Y gastar menos en las cuatro Administraciones y las empresas públicas, así como en el despilfarro de los partidos políticos y los sindicatos. Claro que eso significa imponer la austeridad administrativa y renunciar a enchufar a los parientes, amiguetes y paniaguados en las Administraciones y en las empresas públicas.
En todo caso, ahí está el monstruo de la deuda que amenaza el bienestar de varias generaciones de españoles. 362 días debería trabajar cada español para pagar la deuda pública.

Luis María ANSON
de la Real Academia Española

Podemos dice ahora que no respalda la consulta unilateral de Puigdemont

    El PSOE se reivindica frente a Podemos: «Somos la izquierda»
MADRID
Cifuentes tilda de «show» y «ensayo general» la moción de censura de Podemos
05 de junio de 2017. 23:53hAndrés Rojo,  Madrid.
El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique.
Efe
El artículo 113 de la Constitución, el que regula el procedimiento de las mociones de censura, lejos de convertirse en el la llave de La Moncloa para Pablo Iglesias, podría acabar convirtiéndose convertirse en un elemento desestabilizador de su liderazgo al frente de Podemos. Fuentes de partido morado confirmaron a este diario que sólo hay una circunstancia que –tras el desplante de Compromís– puede evitar que la aventura en la que se ha embarcado Unidos Podemos acabe en un dramático error de cálculo político. Si el PSOE vota en contra de la moción junto al PP y Ciudadanos, la propuesta de gobierno alternativa de Pablo Iglesias sería tumbada por 254 escaños contra los 82 que la apoyarían (los de Unidos Podemos, ERC y EH Bildu). Esta votación repetiría en líneas generales el fracaso de Antonio Hernández Mancha en marzo de 1987 cuando el líder de Alianza Popular se quedó sólo en su moción contra Felipe González y recibió 195 votos en contra y sólo 67 a su favor (los de su partido y Unión Valenciana). El líder conservador, que intentó, igual que Iglesias ahora, emular la estrategia de Felipe González contra Suárez en 1980, no pudo remontar el vuelo y se vio obligado a dimitir dos años después.
Asi las cosas, todo depende de la voluntad de Pedro Sánchez para que Podemos pueda salvar el tipo y en ves del temido «escenario Hernández Mancha», se produzca uno bien diferente en el que la moción no prosperaría pero en el que el alto número de abstenciones y votos en contra combinados arrojaría un resultado en el que no se hubiera aprobado una cuestión de confianza de Mariano Rajoy. En efecto, si Pedro Sánchez decide enviarle un balón de oxígeno a Pablo Iglesias y el PSOE se abstiene, el número de votos contra la moción sería de 169, a favor se registrarían los 82 de las fuerzas de extrema izquierda (UP, ERC y EH Bildu) y las abstenciones sumarían 99 (PSOE, PDeCAT, PNV y CC). Este resultado podría ser explicado por los portavoces de Podemos de manera muy diferente ya que con este reparto de fuerzas, como se apuntó anteriormente, una cuestión de confianza al Gobierno de Rajoy no hubiera prosperado. La maquinaria de comunicación morada podría hablar en este caso de que la mayoría de la Cámara Baja votó en contra de la gestión del Ejecutivo del PP y que Podemos, mostrando iniciativa, fue instrumental en este pronunciamiento. Y, lo más importante de todo, el liderazgo de Pablo Iglesias se libraría de la losa que hundió a Hernández Mancha en los ochenta.

Pablo Echenique hizo referencia a la moción de censura del próximo 13 de junio durante la rueda de prensa posterior a la reunión que la Ejecutiva de Podemos celebró ayer en Madrid. El secretario de Organización fue preguntado sobre encuestas recientemente publicadas en las que se puede observar un fuerte descenso de la intención de voto de la formación morada. Echenique contestó que lo que le parecía especialmente significativo es que, según esas encuestas, el 46% de los españoles está a favor de la moción de censura. El hecho de que sólo un 23% de los diputados haya manifestado su voluntad de votar a favor de ella en el Congreso significa, según Echenique, que «la sociedad es mejor que su parlamento». El dirigente de Podemos aprovechó la ocasión para pedir a Ciudadanos que «rectifique» y que cambie su «no» a la moción de censura por una abstención, un extremo que no parece que se vaya a materializar ya que lo que se vota no es «sí» o «no» a Rajoy sino «sí» o «no» a un gobierno presidido por Pablo Iglesias.

LA RAZÓN ya adelantó que el PP forzaría a los líderes de los principales partidos que explicasen su financiación en la comisión de investigación

El PP saca su artillería en el Senado, donde con su mayoría absoluta ha llamado a declarar ante la comisión de investigación sobre la financiación de todos los partidos a los líderes del PSOE, Ciudadanos y Podemos, como adelantó este periódico. Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias tendrán que someterse al interrogatorio que planteen los populares, igual que Mariano Rajoy tendrán que enfrentarse al de la oposición. A los socialistas y a Unidos Podemos no les es suficiente con sentar al presidente del Gobierno en el «banquillo» del Congreso y también han pedido que esté en la Cámara alta, aunque la mayoría absoluta de los populares condiciona por completo la agenda de este órgano fiscalizador de las finanzas de todas las formaciones políticas.
El juego político avanza, haciendo que crezcan las sospechas de que la estrategia partidista va a convertir estas investigaciones parlamentarias en un circo político, dirigido a ver quién saca más desgaste del adversario. El PP se defiende de lo que entiende que es una «causa general» contra ellos en el Congreso, y llevará esta comisión incluso ante el Tribunal Constitucional. Además, como hará el próximo lunes el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, lo más probable es que la mayoría de los investigados que han sido citados se nieguen a declarar. En el Senado el PP también ha pedido la comparecencia de José Luis Rodríguez Zapatero y José Bono.
C. Morodo. 

Objetivo: «Envenenar las calles de Madrid»


  • J.M.Zuloaga,  Madrid. 119
    Las Fuerzas de Seguridad del Estado han preparado un dispositivo especial de seguridad para los actos del WorldPride, que se celebra en Madrid desde hoy. Estado Islámico ha puesto en el punto de mira al colectivo homosexual a través de sus manuales: «Gay, asqueroso, cerdo...».

¿Te multan si llevas los pies en el salpicadero? (7 posturas peligrosas)

¿Te multan si llevas los pies en el salpicadero? (7 posturas peligrosas)

Hay maneras de sentarse que se convierten en un riesgo en sí mismas, pero son habituales en la carretera.





Una postura cómoda para el copiloto, pero también peligrosa.
La seguridad en un coche no depende solo de la atención que preste el conductor a la carretera, de las estrellas Euro NCAP del vehículo ni de lo que haga el resto de automovilistas. También hay posturas que resultan perjudiciales (y a veces peligrosas) para el conductor y los ocupantes.
DEMASIADO LEJOS DEL VOLANTE
Las consecuencias pueden ser graves en caso de accidente, aparte de que hay maneras de sentarse en el coche que pueden convertirse en una sanción. El artículo 18 del código de circulación lo deja claro: “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros”.
Si conduces con el asiento colocado demasiado lejos del volante, tendrás más de un problema: por ejemplo, no alcanzarás fácilmente los pedales y no podrás frenar o acelerar con suficiente rapidez en caso necesario, aparte de que no controlarás bien la presión del piesobre el pedal. Por otra parte, si llevas los brazos estirados en exceso,tampoco dominarás bien los giros, especialmente en situaciones de cierta emergencia.

CON EL ASIENTO TUMBADO EN EXCESO

El conductor de un coche no es un piloto de carreras, por mucho que algunos piensen lo contrario. Y la posición correcta ante el volante no es la de ir excesivamente tumbado, porque los brazos, como en el punto anterior, quedarán demasiado estirados.

DEMASIADO CERCA DEL VOLANTE

Tampoco resulta adecuado adelantar el asiento en exceso. En ese caso, los pies pueden fácilmente engancharse en los pedales e impedir un frenazo de emergencia. Incluso las rodillas, que irán flexionadas en exceso, pueden convertirse en un obstáculo para las manos a la hora de girar el volante.

SITUANDO LAS MANOS AL AZAR

En la autoescuela enseñan a agarrar el volante de una determinada forma (a las diez y diez) porque esta es la más segura para conducir, la que garantiza un giro eficaz. Juntar las manos, usar solo una de ellas… Hay unas cuantas maneras de coger el volante que te pueden costar una multa.

Una sola mano en el volante equivale a 80 euros de multa.

INCLINARSE HACIA DELANTE

Una de las costumbres más habituales durante un viaje por parte de los pasajeros: inclinarse hacia delante para buscar algo o para acercar algo al conductor desde el asiento trasero. Resulta ciertamente peligroso, porque, en ese caso, el cinturón de seguridad pierde toda su eficacia en caso de frenazo.

COLOCAR LOS PIES EN EL SALPICADERO

Otra imagen muy común en las carreteras: el copiloto con los pies sobre la guantera o directamente sobre el salpicadero, muchas veces sin zapatos. Más allá de la cuestión estética, el peligro es doble.
En caso de frenazo, el cuerpo puede sufrir el llamado efecto submarino y salir despedido por debajo del cinturón; y si hay un choque frontal, el airbag empujará las rodillas contra el cuerpo del copiloto. Las lesiones en ese caso pueden ser graves: roturas de pómulos o de mandíbula, fracturas de rodillas, ceguera, lesiones cerebrales…
Y si esto parece poco, es una de las posturas que sí suelen ser vigiladas por la DGT y multadas por los agentes de Tráfico. La sanción, que no implica pérdida de puntos, es de hasta 100 euros (y el responsable de ella es el conductor, como indica el artículo 18).

TUMBARSE EN EL ASIENTO

Cae por su propio peso que no está permitido tumbarse sobre los asientos traseros, como se hacía cuando no existían los cinturones en esa parte del coche, pero tampoco se puede viajar con el respaldo del asiento delantero reclinado por completo. Es una de las posturas más cómodas cuando hay sueño, pero el efecto submarino vuelve a convertirse en amenaza.

RAJOY CONTRA IGNACIO GONZÁLEZ: “EL PP DE MADRID ES LA CUEVA DE ALIBABÁ Y LOS 40 LADRONES”

Viernes 23 de junio de 2017, 11:27h

Según Ruiz Coll, y nadie le ha desmentido, Mariano Rajoy desmontó la candidatura de Ignacio González en 2015, afirmando en su entorno: “El PP de Madrid es la cueva de Alibabá y los cuarenta ladrones”.
La verdad es que los militantes del PP madrileño son, en su inmensa mayoría, honrados a carta cabal, trabajadores, constructivos, gentes que entienden la política como el servicio al interés general. También es cierto que alarma el número tan alto de dirigentes del partido y de sus paniaguados y parientes, acosados por la maquinaria de la justicia que amenaza con triturarlos.
Si Mariano Rajoy pronunció la frase que le atribuye Ruiz Coll acertó por lo menos al cincuenta por ciento. La caravana de las corruptelas y trapisonderías puesta en marcha en Madrid alarma por la abundancia y por el cinismo. Las encuestas han registrado el escándalo y Mariano Rajoy que, junto a Ciudadanos, disponía en unas eventuales nuevas elecciones de sólida mayoría absoluta, se encuentra ahora en la frontera. Alibabá y los cuarenta ladrones han coceado su imagen. El entorno de Esperanza Aguirre estaba en gran parte podrido, tal vez porque el fruto sano se zocatea enseguida si permanece inmóvil junto al que esta cedizo.
El Partido Popular debe superar, entre tantos desafíos, el caso Lezo que es especialmente incómodo. Y no se trata de especulaciones. El expresidente comunitario se encuentra entre barrotes y no parece fácil que pueda despejar de ladrones la cueva de Alibabá a la que se refería Mariano Rajoy.

«Ln, me iliaestán torturando. ¡Denuncien, denuncien! Lilian, denuncia», gritó a su esposa según se escucha en el vídeo de 26 segundos que fue grabado desde las cercanías de la prisión de Ramo Verde

Leopoldo López asegura que le están «torturando» en la cárcel



«Ln, me iliaestán torturando. ¡Denuncien, denuncien! Lilian, denuncia», gritó a su esposa según se escucha en el vídeo de 26 segundos que fue grabado desde las cercanías de la prisión de Ramo Verde

Lilian Tintori (centro), esposa del opositor venezolano Leopoldo López, durante las protestas de Caracas
Lilian Tintori (centro), esposa del opositor venezolano Leopoldo López, durante las protestas de Caracas - AFP
EFE  - Actualizado: El opositor venezolano Leopoldo López gritó «me están torturando» desde dentro de la cárcel militar de Ramo Verde, donde se encuentra detenido desde 2014, según consta en un vídeo que ha difundido su esposa, Lilian Tintori, en las redes sociales.
«Lilian, me están torturando. ¡Denuncien, denuncien! Lilian, denuncia», grita López a Tintori según se escucha en el audiovisual de 26 segundos de duración que fue grabado desde las cercanías de la prisión, situada a las afueras de Caracas.
«Leopoldo grita desde Ramo Verde. Denuncio que a Leopoldo lo están torturando», apuntó Tintori al pie del vídeo sin más detalles, por lo que se desconoce cuándo fue grabado.
Antes la esposa del político venezolano denunció que su marido lleva 78 días sin acceso a sus abogados, y responsabilizó de esta situación al presidente del país, Nicolás Maduro.
«Han pasado 78 días sin que Leopoldo reciba la visita de sus abogados. La visita, la llamada o lo que sea. Leopoldo está incomunicado», declaró Tintori en rueda de prensa en Caracas.
La mujer de López añadió: «Y esta orden denunciamos que la dio en televisión Diosdado Cabello», en referencia al primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
«Es irregular, es una violación a sus derechos», agregó Tintori, que dijo no haber podido visitar a su marido en 19 días y anunció un nuevo viaje hoy al penal de Ramo Verde para intentar acceder a la cárcel y ver a su esposo.
Tintori hizo un llamamiento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (un órgano de la Organización de Estados Americanos) que intervenga en el caso de López, y denunció que el representante venezolano ante este organismo bloqueó su intento de presentar argumentos ante la comisión.
López fue condenado en septiembre de 2015 a casi 14 años de prisión como responsable de los disturbios ocurridos al final de una marcha antigubernamental en 2014, en los que murieron tres personas. El político de 46 años ha sido declarado «preso de conciencia» por Amnistía Internacional (AI).

Así traicionó Rajoy al Levante español

Los agricultores ven cada vez más cerca la ruina que se les avecina por una cuestión de insolidaridad de las autonomías.


Rajoy en un mitin en Valencia | Tarek
Trece años después de la derogación del Plan Hidrológico Nacional por José Luis Rodríguez Zapatero, la situación del sector agrícola del sureste español ha entrado en una fase agónica por falta de agua. Zapatero, siendo ministra Cristina Narbona, suprimió el instrumento jurídico y técnico que habría puesto fin al déficit estructural de la cuenca del río Segura y garantizado los recursos hídricos para mantener la agricultura de la zona, la más intensiva y con mejores resultados de toda Europa.
Pero Zapatero necesitaba los votos de ERC (y del PSC) para llegar a La Moncloa y, en consecuencia, su primera decisión ejecutiva como presidente fue eliminar de un plumazo el trasvase del Ebro. A cambio, los socialistas se sacaron de la manga las desalinizadoras. A su construcción dedicaron 4.000 millones de los fondos europeos destinados al Plan Hidrológico Nacional (PHN), y lo hicieron con tanta solvencia -la habitual en los socialistas- que aún hoy carecen de las acometidas eléctricas y conducciones necesarias para que cumplan plenamente su función.
Los populares tratan ahora de asustar a los regantes con el "¡que viene la Narbona"! (recientemente elegida presidenta del PSOE) para mantener ese voto cautivo, pero lo cierto es que han tenido tiempo suficiente para haber solucionado el destrozo perpetrado por la nueva mandataria socialista y su jefe de entonces, el gran ZP. Lejos de ello, ahora resulta que el PP no quiere tampoco trasvases y su ministra de Agricultura, García Tejerina, trata de convencer a los regantes levantinos de que tienen que cambiar "su modelo productivo". Eso mismo propone González Pons desde Bruselas, que en una reunión con los agricultores que ven morir sus plantaciones y están ya al borde de la ruina tuvo el cuajo de exigirles que no mencionaran más los trasvases porque ese argumento ya no cala en Europa.
¿Vendrán Tejerina y González Pons al campo de Cartagena a explicar a los miles de magrebíes que viven de la agricultura que tienen que cambiar "su modelo laboral"? ¿Les animarán a entrar en la Universidad para doctorarlos, por ejemplo, en Estudios de Género? Los dos dirigentes populares podrían salir de gira por el agro levantino acompañados de los líderes de Podemos, partidarios también de cambiar el modelo productivo, que llevaría a la indigencia a los trabajadores más necesitados de España en un ejemplo muy gráfico de lo bien que estarían "los de abajo" con las políticas podemitas, que ahora el PP también quiere aplicar.

Los franquistas Indalecio Prieto y José Borrell

Los argumentos para oponerse a llevar agua desde donde sobra hasta donde escasea no pueden ser más romos. De hecho, una cuestión meramente técnica se ha convertido en un arma arrojadiza entre las distintas fuerzas políticas, que cambian diametralmente de criterio según estén en el Gobierno o la oposición. Se llega a tachar de franquistas los trasvases haciendo gala de una gran indigencia intelectual, puesto que el primer Plan Hidrológico Nacional (que, naturalmente, incluía un trasvase de agua desde el Ebro al Levante) fue elaborado por Indalecio Prieto, ministro socialista durante la II República.
A lo largo del franquismo se construyeron embalses para impulsar al sector agrícola, pero el siguiente PHN no lo diseñó ningún ministro de Franco sino uno socialista, Josep Borrell (irónicamente, pareja de la dirigente del PSOE más furiosamente antitrasvasista, la citada Cristina Narbona). Borrell volvió a incluir al Ebro en el eje central del plan, al objeto de utilizar parte de sus 6.000 hectómetros cúbicos excedentarios. De hecho, el plan de Borrel establecía el trasvase de 1.800 hm3 a otras cuencas, casi el doble de lo que contemplaría el PHN elaborado por Aznar poco después.
Aquel Plan Hidrológico no llegó a aprobarse porque previamente era necesario elaborar los planes de cuenca y un Plan Nacional de Regadíos y, además, los socialistas no consiguieron el consenso necesario en el Consejo Nacional del Agua. Era el año 1996 y el felipismo ya tocaba a su fin, sin margen de tiempo suficiente para cumplir todos los trámites y hacer pedagogía. Sin embargo, quedaron suficientemente constatados el empeño de Borrell por articular un plan que, definitivamente, solucionaba el desequilibrio hídrico de la nación y la defensa del proyecto del presidente Felipe González, que en un gesto de apoyo a su ministro llegó a decir públicamente que "algunos se sientan en su botijo y no quieren dar de beber a los que se mueren de sed".
Fue Isabel Tocino, ya en el primer Gobierno de Aznar, la que consiguió elaborar todos los planes de cuenca y llevar a cabo los trámites para la aprobación del nuevo Plan Hidrológico Nacional, un documento que, finalmente, obtuvo el respaldo de una amplísima mayoría de las comunidades autónomas y del resto de miembros del Consejo Nacional del Agua. El proyecto incluía inversiones de extraordinaria envergadura a lo largo de toda la cuenca del Ebro, donde se sigue dando la paradoja de pueblos cercanos al río más caudaloso de España con problemas de abastecimiento de agua potable. Llegó a ponerse la primera piedra de este Trasvase del Ebro, a su vez piedra angular del PHN, pero las elecciones del 14 de marzo de 2004, en las que el PP resultó derrotado contra todo pronóstico, permitieron la llegada al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con el resultado por todos conocido.
Pero el que personajes como González Pons y García Tejerina (con el silencio estruendoso del expresidente murciano Ramón Luis Valcárcel, hoy compañero del político valenciano en Estrasburgo) traten de engañar a sus votantes carece de relevancia. Lo sustancial es el papel del actual presidente del Gobierno en todo este asunto. Durante sus cuatro años de mayoría absoluta parlamentaria no movió ni un solo papel para solucionar uno de los mayores problemas estructurales de España y eso, tarde o temprano, acabará pasando factura.

Lo que Rajoy no quiere recordar

El 14 de julio de 2005 tuvo lugar en Murcia una de las manifestaciones más numerosas que se recuerdan. Regantes de Alicante, Almería y Murcia, acompañados de miles de ciudadanos, se reunieron en la capital murciana para protestar por la derogación del PHN y exigir soluciones al Gobierno de ZP ante la falta de agua. En la cabeza de la manifestación, sosteniendo la pancarta, Mariano Rajoy Brey; completaban la terna esa tarde los presidentes de Murcia y de la Comunidad Valenciana.
Una semana antes, el entonces jefe de la oposición había afirmado en Almería que su primera decisión al frente de un Gobierno del Partido Popular sería (¡exacto!) recuperar el Plan Hidrológico Nacional. No fue tan gráfico como el ministro de Agricultura de Aznar, Arias Cañete, (en octubre de 2000, a preguntas de unos agricultores jumillanos, afirmó que el trasvase del Ebro se haría "por cojones"), pero el mensaje fue igual de nítido. Por cierto, García Tejerina era secretaria de Estado del impulsivo ministro, pero, al parecer, fue la única persona en toda España que no escuchó el exabrupto entusiasta de su jefe: hace pocos días rechazó la posibilidad de cualquier nuevo trasvase ante los agricultores murcianos que acudieron a su despacho en busca de socorro, con el argumento de que ni ella ni ningún dirigente de su partido habían prometido jamás nada parecido. Increíble, pero cierto.
Pues bien, Rajoy llegó en 2011 a La Moncloa con una mayoría histórica, lo que le garantizaba carta blanca para deshacer todas las tropelías de su antecesor. No revertió ninguna. No solo eso. En lo que se refiere al problema del agua, lo cierto es que lo agravó.
María Dolores de Cospedal, en Castilla-La Mancha, acordó con José María Barreda una reforma del Estatuto de Autonomía que ponía fecha de caducidad (en 2015) al Trasvase Tajo-Segura. La secretaria general del PP fue, por tanto, impulsora de una medida que habría acabado con el futuro del sureste español, arruinado a decenas de miles de pequeños agricultores y expulsado del mercado laboral a más de cien mil trabajadores.
Era demasiado hasta para Rajoy. Para evitar una afrenta a la actual ministra de Defensa, en el PP acordaron una solución intermedia a través de un memorándum de gestión que elevó de 240 a 400 hm3 las reservas intocables de la cabecera del Tajo, haciendo mucho más difíciles los trasvases en los momentos de mayor necesidad. Paralelamente, los populares aragoneses, con Rudi a la cabeza, acordaron con los regionalistas elevar también la reserva mínima del Ebro hasta un nivel que, de hecho, jamás ha sido alcanzado, lo que impide también cualquier aportación de caudal en el futuro.
Esas han sido las dos grandes decisiones de Rajoy para gestionar del agua en España, un conflicto en el fondo absurdo, que solo tiene justificación como argumento arrojadizo entre las fuerzas políticas, porque lo cierto es que hay soluciones técnicamente viables para acabar con ese problema ancestral de una vez por todas.
Los expertos en ingeniería hidráulica llevan años proponiendo la interconexión de cuencas (entre el Ebro, Duero, Tajo y Segura) como la solución más barata y ecológica al desequilibrio hídrico español. El agua es un recurso nacional cuyo reparto equitativo es imprescindible si queremos ser un país estructurado. Además, sepan los anti-trasvasistas que los regantes del sureste pagan el agua trasvasada a un precio bastante caro y, además, con religiosa puntualidad. De hecho están dispuestos a cubrir los costes de esta conexión de cuencas, que no perjudica a nadie y supondría el despegue definitivo de la región que exporta los productos hortofrutícolas más apreciados en los mercados europeos. El 80% de las exportaciones españolas de estos productos procede de aquí, lo que convierte a la agricultura de la región en una de las fuentes de empleo y de riqueza más importantes con que cuenta el Levante español.
La traición de la clase política es tan grosera que hasta el representante de los regantes del trasvase Tajo-Segura, poco sospechoso de pertenecer a Podemos, ha tachado de "estafa electoral", lo que socialistas y populares vienen perpetrando contra los intereses de los productores murcianos, alicantinos y almerienses desde que, hace ahora trece años, Zapatero se cargó el Plan Hidrológico Nacional. El enfado es tan grande que ya se están planteando paros de producción que llevarían al desabastecimiento de hortalizas en los mercados del norte y centro de Europa. Así están los ánimos cuando, inmersos ya en el verano, los agricultores levantinos ven cada vez más cerca la ruina que se les avecina por una mera cuestión de insolidaridad de la clase política autonómica, y de un Gobierno incapaz de tomar decisiones en un asunto que le compete en exclusiva para no perjudicar sus expectativas electorales en determinados territorios.
Ni siquiera para abrir los pozos de sequía, que palían ligeramente el desastre, han estado raudas las autoridades del Ministerio. Esta misma semana firmaron finalmente la autorización, después de casi un año de dilaciones injustificadas ante una situación de extrema gravedad, que llevó a los agricultores a comienzos de abril a tomar la capital murciana con cientos de tractores que colapsaron la ciudad. En cuanto a las desaladoras, las hay que funcionan al ralentí porque no tienen la potencia eléctrica necesaria contratada y están mal conectadas con las redes de riego. Por otra parte el agua desalada (o desmayá, como la denominan los agricultores de la zona), exige fuertes subvenciones públicas, porque su precio de mercado resulta prohibitivo para uso agrícola y, por su composición, es imposible utilizarla de manera intensiva sin causar graves daños a las plantaciones.
Esta es la gestión del Gobierno de Rajoy y estos sus resultados. A él parece darle exactamente igual. ¡No le quita la siesta el Golpe de Estado de Cataluña, le va a molestar que Angela Merkel no encuentre brócoli en su supermercado habitual! Pero en Murcia, el discurso del agua ha permitido al PP ganar elecciones durante 20 años. En 2019 son las autonómicas y al año siguiente las Generales, en las que Murcia aporta 10 diputados al Congreso. Si Mariano cree que su manejo magistral de los tiempos va a evitar un desastre electoral sin precedentes para el PP, entonces es que padece el mismo mal que el campo murciano: una falta de riego monumental.