sábado, 25 de marzo de 2017

Bulgaria encabeza el ranking con 58,5 semanas, mientras que Alemania, Croacia, Eslovenia y Suecia tienen 14

El permiso de maternidad de 16 semanas en España es de los más cortos de la UE

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Pincha sobre cada país para conocer los detalles sobre los permisos de maternidad y paternidadFuente: CEOE. Gráfico: Luis Cano


JAVIER GONZÁLEZ NAVARRO - jgnavarroes Madrid - Actualizado: La comparativa europea sobre los permisos de maternidad y de paternidad ofrecen un amplio abanico de datos en cuanto a su duración, condiciones y prestaciones. En el caso del permiso de maternidad, Bulgaria es el que ofrece el periodo más largo de la Unión Europea de los Veintiocho, con 58 semanas y media.

España, con 16 semanas, está en la parte baja del ranking, solo por encima de Bélgica (15) y de Alemania, Croacia, Eslovenia y Suecia (14). No obstante, casi la mitad de los estados (13) tienen entre 14 y 17,5 semanas.
Tras Bulgaria, figuran Polonia y Reino Unido (52), Irlanda (42), Eslovaquia (34), R. Checa (28), Hungría (24), Portugal (21), Estonia e Italia (20), Chipre, Dinamarca, Lituania, Malta y Rumanía (18), Finlandia (17,5) y Grecia (17).
La mayoría de los países obligan a que varios días o semanas de ese permiso se disfruten en determinados momentos, como en las fechas anteriores al nacimiento y en las inmediatamente después.
Respecto a la prestación por maternidad, lo más habitual es que, como en el caso de España, sea el 100% del salario la cantidad que cobre la madre mientras disfruta del permiso. La prestación más baja se da en Eslovaquia, con el 65% del salario. En Reino Unido e Irlanda, que gozan de unos permisos muy largos (52 y 42 semanas, respectivamente), tienen sin embargo 13 y 16 semanas que no son retribuidas.

Los permisos de paternidad, «en pañales»

Los permisos de paternidad están aún muy lejos de los de maternidad en toda la UE-27. De hecho, hay cinco países que no los tienen contemplados (Alemania, Chipre, Eslovaquia, Irlanda y R. Checa). El resto van desde los 90 días naturales de Eslovenia a los únicamente dos días de Grecia, Luxemburgo, Malta y Países Bajos.
En España, el permiso por paternidad es de cuatro semanas desde este año. Es independiente del de la madre y compatible con el disfrute compartido del permiso por maternidad cuando es cedido por aquella (de las 16 semanas que tiene la madre, 10 pueden transferirse al padre, 6 de ellas después del nacimiento).
La cuantía del subsidio por paternidad en nuestro país es la misma que el importe del permiso por maternidad: 100% de la base reguladora de la prestación de incapacidad temporal, derivada de contingencias comunes. En la mayoría de los países europeos también es del 100%, aunque en Austria no es retribuido.


Reproducimos a continuación un artículo de Luis María Anson

Sábado 25 de marzo de 2017, 17:59h

Reproducimos a continuación un artículo de Luis María Anson publicado en El Cultural, revista de referencia de la vida intelectual española, y que ha alcanzado amplio eco en las redes sociales.
Si la II República española hubiera sido de todos, en lugar de mostrarse excluyente y sectaria, la sociedad española viviría hoy bajo el régimen republicano. La fascinación intelectual de la época se había residenciado en Moscú con el régimen comunista. Un sector cualificado del republicanismo español se deslumbró ante el faro del marxismo-leninismo encendido en la Unión Soviética.
Salvador de Madariaga lo explicó muy bien. Afirmó en los comienzos de la guerra incivil que el resultado de la contienda sería un sistema atroz: la dictadura del proletariado, es decir, el comunismo; o la dictadura de la clase media, es decir, el fascismo. Triunfó esta última, moldeada por Ramón Serrano Suñer, hasta que Franco se hartó, escabechó a su ministro voraz y estableció una dictadura militar pura y dura, que a eso se reducía su entendimiento de la política.
La deriva de un sector de los dirigentes españoles en 1935-36 hacia la dictadura del proletariado, estimuló la reacción de la clase media que terminó imponiendo su propia dictadura, el fascismo. Ambos extremismos regaron de muerte los campos y los pueblos de España con el argumento falaz de que “según la ley, todas las cosas se purifican con sangre y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.“
La victoria del Frente Popular en febrero de 1936 ensanchó y facilitó el camino que conducía desde la II República hacia la dictadura del proletariado. El resultado electoral sorprendió a muchos aunque a regañadientes fue aceptado.
El comunismo de entonces se mofaba de la democracia burguesa y auspiciaba las trampas que fueran necesarias para destruirla. El engaño electoral no era un baldón ni una ignominia. Por el contrario. Formaba parte de la ortodoxia marxista-leninista. Todavía hoy colea ese planteamiento en Cuba o Venezuela.
Ochenta años después, lo que era una sospecha -el “pucherazo” del 36- se ha convertido en una realidad documentada, contrastada y explicitada. Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García han publicado un libro de imprescindible lectura, 1936: Fraude y violencia, en el que tras largos años de investigación los autores demuestran con documentos incontrovertibles las trampas electorales que hicieron los comunistas.
“Las vergonzosas rectificaciones” en las actas electorales a las que se refería Niceto Alcalá-Zamora han quedado demostradas ahora y, según Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, al menos un 10% de los escaños no fue el fruto de la competencia electoral en libertad sino de un fraude con violencia.
Los 50 escaños, tal vez más, de la trampa frentepopulista significan que la victoria de la extrema izquierda no se produjo en la realidad pero el Frente Popular del pucherazo alteró gravemente el desarrollo de la Historia de España. En Valencia hubo escrutinios a puerta cerrada sin testigos. Los fraudes en Cáceres y Santa Cruz de Tenerife fueron descarados y también el desvío de votos en Berlanga, Jaén, Don Benito y Llerena.
El objetivo era perjudicar al centro derecha de la CEDA en favor de la extrema izquierda comunista. El escándalo de La Coruña alcanzó cotas de gran altura y grueso calibre con el recuento de votos cínica y gravemente adulterado.
La República excluyente, en fin, no fue capaz de ser de todos, albergó en su seno, y además con fruición, las trampas electorales de 1936 en favor de los comunistas y condujo a la sociedad española al enfrentamiento armado. La convivencia fracturada y yacente en una guerra atroz, comenzó extirpando de raíz la libertad, con el asesinato de Federico García Lorca, por un lado, y de Ramiro de Maeztu, por el otro, y con el exilio de muchos de los grandes intelectuales, entre ellos los tres que encabezaron el manifiesto Al servicio de la República: José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala.
Lección histórica, en fin, y de alcance intelectual incuestionable, la que se desprende el libro publicado por Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García.

La muerte de Paloma Gómez Borrero no tiene ningún sentido

25 MAR 2017
. Le habíamos atribuido una dimensión intemporal. O se lo había ganado ella misma, de tantas relaciones como granjeó en el ámbito metafísico. Y de la vitalidad que rebasaba el prosaísmo de los cumpleaños. O de la curiosidad que estimulaba el brillo de sus ojos. Paloma fue bastante mayor de joven y bastante joven de mayor, aunque su dependencia de la Olivetti precipitara malentendidos tan aparatosos como el que vivimos en el aeropuerto de Ereván. Cerca estuvieron las autoridades armenias de arrestarla porque pensaban que su máquina de escribir era un tesoro clandestino de anticuario. Y creo que la obligaron a desenfundarla. Y a tocarla, como si fuera la Olivetti un clavecín. Y un clavecín no era, pero Paloma conseguía parecer una intérprete renacentista delante del teclado, tan ensimismada como acostumbraba a quedarse, sin otra partitura que el diccionario de sinónimos. Era su equipaje de reportera y de vaticanista. Y su idiosincrasia de periodista preconciliar en los años en que empezaban a abrumarla los neologismos tecnológicos. Ni Twitter, ni Instagram, ni Facebook.  su Olivetti y no le preocupaba que sus colegas la observaran como una secretaria de Palomatenía Juan XXIII. Que se conocieron, la una y el otro, como también conoció la maestra Borrero a Pablo VI.Y a Juan Pablo I. Y a Juan Pablo II, un pontífice inaccesible e inescrutable menos para Paloma. Y digo Paloma porque así la llamaban Wojtyla y el rey Juan Carlos en la visita a España de 2003. Tan popular era la Borrero que la feligresía la aclamaba en el aeropuerto de Barajas como si estuviera ella de visita oficial. Firmaba autógrafos. Y puede, puede, que le pidieran la bendición de algún retoño.

Se le tenía envidia a Paloma, no necesariamente sana. Y se le agradecía su generosidad y su predisposición. No nos engañemos. Cuando un periodista español -y foráneo- citaba “fuentes vaticanas” de solvencia Paloma tenía quería decirse que había

Dastis: «No tenemos intención de cerrar la Verja de Gibraltar tras el Brexit»


El ministro de Asuntos Exteriores analiza los escenarios posibles entre Gibraltar y España tras la salida de Reino Unido de la UE

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ayer en su despacho del Palacio de Santa Cruz
El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ayer en su despacho del Palacio de Santa Cruz - Óscar del Pozo
LUIS AYLLÓN luisayllon Alexis Romero Madrid - Actualizado: Guardado en: España
-La próxima semana el Reino Unido activará la negociación para salir de la UE. ¿El Brexit es una oportunidad para España o tendrá consecuencias negativas?
Es un desafío. Habríamos preferido que Reino Unido se quedara, pero ahora hay que trabajar de manera que preservemos la unidad a la vez de mantener con el Reino Unido la mejor de las relaciones posibles. Después de todo, la UE nació sin el Reino Unido y no veo por qué no va poder prosperar sin él.
¿Es España partidaria de un Brexit duro o de que los británicos puedan mantener algún tipo de acceso al mercado único?
Acceso al mercado único sí es posible. Pero no es lo mismo que ser miembro. Creo que se va a diseñar un acuerdo particular en función de las realidades. Queremos mantener las relaciones más estrechas con el Reino Unido, pero no será como ahora, porque no podemos aceptar que un Estado que está fuera de la Unión goce de las mismas ventajas que un Estado que está dentro.
¿Va a mantener España un posición dura en las negociaciones?
Seremos constructivos, pero dependerá de lo que pida el reino Unido y de lo que nosotros podamos dar.
En algún medio de comunicación británico se ha escrito que usted es partidario de evitar castigos…
Pero no solo yo. El comisario encargado de la negociación, Michel Barnier, ha dicho en el Comité de las Regiones que no se trata de castigar al Reino Unido. Es simplemente que, cuando un miembro abandona una sociedad, hay que ver qué es lo que eso supone en términos financieros y de relaciones futuras.
¿Teme que las directrices de negociación con el Reino Unido que debe aprobar el Consejo Europeo no recojan nuestra posición en relación con Gibraltar?
No serán unas directrices estáticas, sino que se irán adaptando a medida que progresen las negociaciones. Es previsible que haya una referencia al ámbito de aplicación de los futuros acuerdos y cómo afecta a las fronteras, como es el caso de Gibraltar. Todos los socios de la UE aceptan que es un caso singular, porque no hay otro país que tenga una parte de su territorio ocupado por otro y comprende que eso genera una situación que debe ser resuelta de manera específica entre esos dos Estados.
¿Está dispuesto Londres a negociar bilateralmente sobre Gibraltar con España a la vez que se negocia el Brexit?
Lo lógico es que sí. Cuando nosotros ingresamos en la UE tuvimos que aceptar determinadas cosas y hubo que firmar un acuerdo bilateral con el Reino Unido a la vez que las actas de adhesión. Y si en el futuro Londres quiere que Gibraltar forme parte de su relación con la UE tendrá que haber un componente bilateral entre España y el Reino Unido.
El futuro de Gibraltar, ¿sólo pasa por la cosoberanía?
No necesariamente. Hemos hecho una oferta de cosoberanía que es muy generosa, pero dos no bailan si uno no quiere. Y si el Reino Unido no quiere negociar y la población de Gibraltar prefiere buscarse su vida fuera de la Unión, allá ellos. Pero si quieren, de alguna manera, mantener una relación con la UE, España hará valer sus intereses.
¿Cómo quedaría entonces la relación de España con Gibraltar?
Como la de un territorio tercero. La Verja quedará como una frontera exterior, como lo es ahora, porque de hecho no están en la Unión Aduanera. Pero no tenemos intención de tomar ningún tipo de medidas drásticas, como cerrar la Verja, por la relación con elCampo de Gibraltar.
¿Aceptaría España alguna participación de las autoridades gibraltareñas en la negociación del Reino Unido con la UE?
No. Es una cuestión que negociará el Reino Unido con la UE o con España, una relación entre Estados.

Un Puigdemont enloquecido pronostica la "venganza" del Estado contra Cataluña


El presidente catalán asegura que el Ejecutivo está dispuesto a perjudicar a los catalanes y a saltarse la Constitución para parar la independencia.

Un Puigdemont enloquecido pronostica la "venganza" del Estado contra Cataluña


La presidenta saliente del PP catalán,Alícia Sánchez-Camacho, ha pronosticado el final del proceso independentista para este mismo año y ha asegurado que los políticos independentistas han subestimado al PP y a España.
"Se pensaban que iban a ganar porque creían que España era débil y que podía ser intervenida por la Troika, pero nos subestimaron. Quien ha perdido es el independentismo", ha dicho este sábado ante el XIV congreso del PP catalán, en el que deja la presidencia en favor del coordinador general, Xavier García Albiol.
"Algunos han iniciado un proceso hacia el precipicio: hicieron negocio electoral con el sufrimiento de la gente y tomaron el atajo del populismo", ha dicho en referencia al Gobierno de la Generalitat, y ha recordado que el PP apoyó la estabilidad y la gobernabilidad en Cataluña cuando le consideraban un partido útil aquellos que se han acabado tirando por un precipicio.
Así, ha abogado por que una mayoría silenciosa en Cataluña se convierta en una mayoría participativa ante lo que ha definido como "el último desafío del proceso independentista: un referéndum o unas elecciones que dirán que son históricas", y ha recordado que "la estelada" no es la bandera de los catalanes.

"Diálogo no es monólogo"

Camacho se ha referido al diálogo entre los gobiernos central y autonómico: "Diálogo no es monólogo ni imposición ni representar solo los intereses de los que quieren romper España", y ha añadido que el PP siempre estará dispuesto a dialogar dentro de la ley.
Además, ha criticado al expresidente de la Generalitat Artur Mas y a las exconsejeras Irene Rigau y Joana Ortega por "utilizar la Constitución sólo cuando les interesa", en relación a su recurso ante el Tribunal Constitucional (TC) a sus condenas de inhabilitación por la consulta del 9-N, informa Ep.
"Los discursos demagógicos y engañosos han llegado a mucha gente; a esos catalanes de buena fe hay que decirles que no es verdad, que España no nos roba y que algunos quieren tapar su corrupción con la estelada", y ha destacado que, según ella, cuando Puigdemont y Mas no han ejercido de presidentes de la Generalitat, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha ejercido de presidente de todos los catalanes.
Se ha referido implícitamente a Podemos al asegurar que el PP catalán integra, "no como los partidos de la nueva política, que se pelean por los cargos dentro del partido", ya que, en su opinión, el PP se pelea por conseguir las mejores políticas de empleo para los catalanes.

Levy: "Los catalanes necesitan un gobierno que no trabaje por la separación"

Por su parte, la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, ha sostenido que los catalanes merecen un gobierno que "crea en el consenso y no trabaje por la separación, la destrucción y por acabar con lo que los catalanes tienen en común", y ha apostado por convertir al PP catalán en la referencia del centroderecha.
"Los catalanes merecen una clase política que no trabaje al margen de la ley, sino que actúe con la democracia como eje central de su acción de gobierno, que mire al futuro y no vaya a la deriva", y lo ha contrapuesto a lo que define como un gobierno que mira al pasado y que se encuentra en el retrovisor de la historia.
Además, ha vaticinado que el Gobierno de la Generalitat "intentará llevar a los catalanes al límite y al extremismo", pero ha argumentado que es responsabilidad del PP demostrar que los catalanes se encuentran en el centro del panorama político, ya que, para ella, los catalanes merecen moderación frente a los que ofrecen radicalidad.

ESPAÑA EN EL PUNTO DE MIRA DEL YIHADISMO

Viernes 24 de marzo de 2017, 10:03h

Al menos en seis ocasiones que yo conozca, la Guardia Civil, la Policía Nacional y los servicios de inteligencia desarticularon en los últimos cinco años operaciones yihadistas que hubieran reproducido en España lo que ha ocurrido en París, Londres, Berlín o Bruselas. La inteligente prudencia del exministro Fernández impidió que se divulgaran los eventuales atentados para evitar la alarma social. Sería injusto no reconocer lo que ha supuesto la ayuda de Marruecos que ha contribuido a desarticular lo que el yihadismo podía haber desencadenado en España.
Nuestra nación está en el punto de mira del califato islámico y del terrorismo yihadista. Una buena parte de España es, para un sector relevante del mundo árabe, Al Andalus norte y eso multiplica, más que en los casos de Francia, Bélgica o Inglaterra, el espíritu de la reivindicación.
El pueblo español ha padecido durante cuatro décadas el salvaje terrorismo de Eta y sabe reaccionar ante las atrocidades con la serenidad debida. El 11 de marzo lo demostró también cuando el terrorismo yihadista sembró de cadáveres la vida española. Estoy seguro de que si se produjera lo que nadie desea, un atentado del yihadismo en Madrid o en otra ciudad de nuestra geografía, los españoles reaccionarían como lo han hecho siempre y los terroristas no conseguirían extender el miedo entre nuestros ciudadanos.
Eso no quita para estimular al CNI, a la Guardia Civil y a la Policía para que permanezcan alertas e intensifiquen sus investigaciones. España es el manjar más goloso de Europa para la voracidad del terrorismo yihadista.

Así manipuló el Frente Popular las elecciones de febrero del 36



Dos historiadores denuncian el "fraude" y la "violencia" destinados a asegurar la victoria de las candidaturas de izquierdas.






Portada de '1936 Fraude y Violencia en las elecciones del Frente Popular'. | Espasa
La izquierda no ganó las elecciones del 16 de febrero de 1936. Fueron los candidatos de la derecha, agrupados fundamentalmente en torno a la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) los que sacaron más votos, casi 700.000 papeletas más. Sin embargo, quien se hizo con el Gobierno fue el Frente Popular que, además, aceleró a partir de ese momento su proceso de radicalización y exclusión del adversario.
La editorial Espasa publica1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular de Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, dos profesores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Las conclusiones son demoledoras. La izquierda manipuló el recuento en hasta 50 de los 240 escaños que se le otorgaron al Frente Popular en aquel momento y que le sirvieron para obtener la mayoría absoluta de los 473 escaños en juego para el Congreso. Sin estos 50 escaños, el FP no habría podido gobernar en solitario. Si lo consiguió fue a causa de un fraude masivo, orquestado o al menos permitido desde el Gobierno, para favorecer a los candidatos de la izquierda.
El libro explica que todo comenzó con la dimisión de Manuel Portela como presidente del Gobierno, ocurrida el 19 de febrero, tres días después de las elecciones y con el recuento todavía en marcha. El político centrista cedió el poder a Manuel Azaña y, a partir de ahí, los acontecimientos se precipitaron. En aquellas provincias en las que el resultado no era del agrado de los radicales de izquierda, estos denunciaban a la derecha por fraude, reabrían el recuento e incluso detenían a los representantes de los partidos que no fueran parte del FP. En ese momento, y con la complicidad de las autoridades (pasiva o activa), se iniciaba un segundo recuento plagado de irregularidades que favorecía sistemáticamente a los candidatos de la izquierda. Los autores hablan de actas con raspaduras, dígitos cambiados, recuentos adulterados en los que la cifra final no coincide con los votos escrutados en las mesas, escrutinios a puerta cerrada, papeletas que aparecen sin saber muy bien cómo a última hora, sobres abiertos, urnas con más votos que votantes…
¿El resultado? Pues que los 216-217 escaños que tanto Niceto Alcalá-Zamora (presidente de la República) como el embajador británico daban al Frente Popular tras los tres primeros días del recuento se convirtieron en 240 cuando se terminó y se declaró el resultado final: mayoría absoluta para los partidos de la izquierda. En opinión de los autores, el fraude fue directamente promovido o respaldado de forma pasiva por las autoridades provinciales del Frente Popular. Las provincias donde las irregularidades fueron más graves fueron La Coruña, Jaén, Cáceres, Valencia, Málaga y Tenerife. Según estos historiadores, hasta 50 escaños pudieron cambiar de manos de forma fraudulenta.
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Sobre el volumen de Álvarez y Villa, Stanley G. Payne ha asegurado que se trata del "fin del último de los grandes mitos políticos del siglo XX".