martes, 31 de marzo de 2015

El sistema, a examen

El sistema de inscripción en el censo y las votaciones internas de Podemos ha sido analizado en profundidad por Ricardo Gali, doctor en Informática y actualmente profesor de la Universidad de las Islas Baleares en el departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial.
Gali, en dos artículos publicados en internet, compara el procedimiento informático con una puerta en mitad del campo, una puerta blindada y provista de sofisticadas cerraduras electrónicas pero rodeada de campo por todas partes.
En palabras del propio Gali: «Aunque todos esos procedimientos y fórmulas sean públicos, no sabemos si realmente son los que usan, no hubo un proceso de verificación público constante durante la votación –como sí lo hay en las votaciones tradicionales–. Al final tenemos que confiar a ciegas en las personas involucradas en que harán exactamente lo que dijeron que harían y sin cometer errores».

Ante las reiteradas denuncias sobre lo fácil que es alterar el censo de sus elecciones internas, Podemos ha respondido en numerosas ocasiones diciendo que el sistema cuenta con fórmulas y procedimientos capaces de detectar los inscritos falsos y que los procesos electorales del partido, al contar con una participación masiva, hacen que estos votos fraudulentos sean irrelevantes y no cambien el signo de la votación.
El caso de Blas Cardoso, dado de alta hace casi mes y medio y aún hoy inscrito de pleno derecho en el partido, deja en entredicho la capacidad de reacción del sistema para detectar inscritos –y, por lo tanto, votos– fraudulentos.
Es casi imposible saber así cuántos inscritos falsos participaron en las primarias autonómicas de Podemos.

Sólo llamándolos uno por uno a sus teléfonos móviles podría hacerse una comprobación eficaz. Esta circunstancia ha provocado que –incluso dentro de las filas del propio partido, en los foros de opinión oficiales de Podemos– se escuchen voces que se preguntan cómo un sistema tan fácil de manipular puede estar a la altura de los estándares de transparencia y democracia interna que Podemos defiende y que se fijaron desde la fundación del partido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es Ricardo Galli, no Gali. Un saludo

Ramon Manuel Gonzalvo Mourelo dijo...

Reconozco que hay un error y agradezco esta advertencia.
Muchas gracias.
Ramón Gonzalvo Mourelo