sábado, 23 de mayo de 2015

GOLPE BAJO CONTRA ESPERANZA AGUIRRE


Luis María ANSON
*.- Esperanza Aguirre ha sido ministra.
*.- Ha sido presidenta de la Comunidad de Madrid.
*.- Ha presidido el Senado.
*.- Habla idiomas.
*.- Tiene una preparación excepcional.
*.- Cien empresas se la disputaron cuando dimitió de la presidencia comunitaria.
*.- La retribución que la compañía que la contrató ha venido pagándola está por debajo de los honorarios de mercado para una persona con las características de Esperanza Aguirre.
El golpe bajo que, dos días antes de las elecciones, se le ha propinado con difusión en periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales, ha sido miserable, de una ruindad con escasos precedentes.
*.- A los que han disparado el tiro les puede salir por la culata porque la reacción de un sector muy amplio del electorado madrileño ha sido favorable a la candidata. Posiblemente muchos indecisos saldrán de su indecisión para depositar el domingo en la urna la papeleta que favorece a Esperanza Aguirre.
*.- En una democracia pluralista plena, la acción política debe tener sus límites. En España ya vemos que no. En vísperas electorales se comete el delito de levantar el secreto de la Agencia Tributaria con el propósito de instalar en la picota a un candidato y aquí no pasa nada. O pasa muy poco.

Lo ocurrido, en fin, es una indecencia, una tropelía, una muestra de la bajeza de algunos políticos dispuestos a todo con tal de escalar el poder.

Jornada de REFLEXIÓN

La Junta Electoral de Madrid prohíbe la concentración del 15M en la jornada de reflexión



viernes, 22 de mayo de 2015

Juan Carlos Monedero es uno de los autores intelectuales del movimiento Podemos

Juan Carlos Monedero es uno de los autores intelectuales del movimiento Podemos. Muy activo en redes sociales, Monedero es también habitual de tertulias televisivas en las que pontifica sus mensajes comunistas y alaba figuras como Mao, Lenin, Ho Chi Min y, sobre todo, Hugo Chávez.
Para este profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid -donde da clases desde 1992- la apuesta de Podemos es ahora una de sus principales ocupaciones. No en vano forma parte del consejo de la campaña electoral de la formación estrella de estas elecciones europeas. Un equipo, el de la campaña electoral, cuyos sueldos se detallan en la propia web del partido.
Uno de los epígrafes que Monedero incluye en su currículum y del que parece sentirse especialmente orgulloso es el de su papel como asesor del tirano venezolano ya fallecido Hugo Chávez. Monedero le conoció en la visita que Chávez realizó a Madrid en noviembre de 2004 con la intención de "restablecer relaciones" con el gobierno español -ya en manos de Zapatero tras los terribles atentados del 11-M-. Unas relaciones que fueron tensas con la administración Aznar, a quien siempre acusó el tirano caribeño de haber instigado un golpe de estado contra él en 2002.
Juan Carlos Monedero es uno de los autores intelectuales del movimiento Podemos. Muy activo en redes sociales, Monedero es también habitual de tertulias televisivas en las que pontifica sus mensajes comunistas y alaba figuras como Mao, Lenin, Ho Chi Min y, sobre todo, Hugo Chávez.
Para este profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid -donde da clases desde 1992- la apuesta de Podemos es ahora una de sus principales ocupaciones. No en vano forma parte del consejo de la campaña electoral de la formación estrella de estas elecciones europeas. Un equipo, el de la campaña electoral, cuyos sueldos se detallan en la propia web del partido.
Uno de los epígrafes que Monedero incluye en su currículum y del que parece sentirse especialmente orgulloso es el de su papel como asesor del tirano venezolano ya fallecido Hugo Chávez. Monedero le conoció en la visita que Chávez realizó a Madrid en noviembre de 2004 con la intención de "restablecer relaciones" con el gobierno español -ya en manos de Zapatero tras los terribles atentados del 11-M-. Unas relaciones que fueron tensas con la administración Aznar, a quien siempre acusó el tirano caribeño de haber instigado un golpe de estado contra él en 2002.
Juan Carlos Monedero es uno de los autores intelectuales del movimiento Podemos. Muy activo en redes sociales, Monedero es también habitual de tertulias televisivas en las que pontifica sus mensajes comunistas y alaba figuras como Mao, Lenin, Ho Chi Min y, sobre todo, Hugo Chávez.
Para este profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid -donde da clases desde 1992- la apuesta de Podemos es ahora una de sus principales ocupaciones. No en vano forma parte del consejo de la campaña electoral de la formación estrella de estas elecciones europeas. Un equipo, el de la campaña electoral, cuyos sueldos se detallan en la propia web del partido.
Uno de los epígrafes que Monedero incluye en su currículum y del que parece sentirse especialmente orgulloso es el de su papel como asesor del tirano venezolano ya fallecido Hugo Chávez. Monedero le conoció en la visita que Chávez realizó a Madrid en noviembre de 2004 con la intención de "restablecer relaciones" con el gobierno español -ya en manos de Zapatero tras los terribles atentados del 11-M-. Unas relaciones que fueron tensas con la administración Aznar, a quien siempre acusó el tirano caribeño de haber instigado un golpe de estado contra él en 2002.
Juan Carlos Monedero es uno de los autores intelectuales del movimiento Podemos. Muy activo en redes sociales, Monedero es también habitual de tertulias televisivas en las que pontifica sus mensajes comunistas y alaba figuras como Mao, Lenin, Ho Chi Min y, sobre todo, Hugo Chávez.
Para este profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid -donde da
clases desde 1992- la apuesta de Podemos es ahora una de sus principales ocupaciones. No en vano forma parte del consejo de la campaña electoral de la formación estrella de estas elecciones europeas. Un equipo, el de la campaña electoral, cuyos sueldos se detallan en la propia web del partido.

Uno de los epígrafes que Monedero incluye en su currículum y del que parece sentirse especialmente orgulloso es el de su papel como asesor del tirano venezolano ya fallecido Hugo Chávez. Monedero le conoció en la visita que Chávez realizó a Madrid en noviembre de 2004 con la intención de "restablecer relaciones" con el gobierno español -ya en manos de Zapatero tras los terribles atentados del 11-M-. Unas relaciones que fueron tensas con la administración Aznar, a quien siempre acusó el tirano caribeño de haber instigado un golpe de estado contra él en 2002.

Para situarse

  
ABRAZOS O PATADAS
IGNACIO CAMACHO
HASTA el día de las elecciones los votos son de quien los da; a partir del escrutinio pertenecen a quien los recibe, que debe custodiarlos y administrarlos durante los próximos cuatro años. Esto incluye la necesidad de interpretarlos, delicada tarea en un país donde no se suelen votar propuestas sino sensaciones. El paroxismo cómico de este llamémosle sufragio emocional lo ha alcanzado ese candidato gallego de CŽs que ha salido en polvorosa al enterarse ¿no lo había leído antes, hombre de Dios? de su propio programa. De cualquier modo ésa es nuestra realidad electoral: una democracia emotiva en la que mucha gente no decide tanto sobre medidas de gobierno, es decir, de ofertas objetivas y en algunos casos racionales, como sobre pálpitos del corazón y hasta de las tripas.
Por eso desde el domingo el gran desafío de Ciudadanos consistirá en descifrar la voluntad de sus votantes para que no les pase como al candidato en fuga. Para algunos de sus dirigentes, de origen socialdemócrata, tal vez no resulte grato admitir que gran parte de sus apoyos procede de una derecha descontenta con el Gobierno pero no tanto como para bascular el voto a favor de la izquierda. Una evaluación subjetiva del criterio de su electorado a la hora de pactar conduciría al nuevo partido a la prematura decepción de sus simpatizantes. Pero los votos, una vez emitidos, son de sus receptores y por tanto es a los representantes electos a quienes corresponde gestionarlos.
En el Partido Popular ha cundido con exagerado optimismo la idea de que CŽs acudirá en su socorro allá donde no logre mayoría, que será en casi todas partes. Eso no está escrito en ningún sitio. Si Rivera se entrega de hoz y coz al PP disolverá la identidad de su organización, desacreditará su independencia y arruinará sus expectativas futuras. Su discurso regeneracionista ofrece cambios y los votos que obtenga le darán derecho a reclamarlos. Sin embargo su transversalidad ideológica le va a ocasionar problemas si pretende trasladarla a equilibrios de alianzas variables. Una abstención táctica o descomprometida también implica costes porque participar en las elecciones significa asumir responsabilidades.
Tampoco el PP se lo pone fácil; su campaña no es la de un potencial socio. Inquieto por la brecha abierta en su flanco, el marianismo arremete en tromba contra un rival al que tal vez debería tratar de matar a abrazos en vez de molerlo a patadas. Cada invectiva, cada descalificación, los separa y encarece los posibles acuerdos. En la vieja política la aspereza de la contienda electoral era parte de una escenificación, de una pragmática simulación sobreactuada; pero el mensaje de Ciudadanos es, precisamente, el de una nueva política más sincera o más depurada de hipocresías rituales. Y aunque sus votantes no se lean el programa quizá deberían hacerlo los que aspiran a convertirse en sus aliados.


…PERO SOBRADAMENTE RENCOROSOS
ISABEL SAN SEBASTIÁN
SE ha equivocado Albert Rivera vinculando regeneración democrática con personas nacidas después de la Transición. Y no sólo por haber ofendido gratuitamente a veinte millones de votantes no incluidos en esa categoría, como se han apresurado a recordarle todos los adversarios que se sienten amenazados por el auge de sus siglas, desde la derecha del PP a la ultraizquierda de Podemos, jubilosamente acogidos a esa metedura de pata, sino porque espíritu democrático y juventud no son conceptos que vayan necesariamente de la mano. De hecho, la España actual constituye una demostración patente de lo contrario.
Basta darse un garbeo por las redes sociales o escuchar las intervenciones públicas de ciertos líderes de opinión, garantes de grandes audiencias en televisión, para constatar hasta qué punto ha calado el veneno del odio retrospectivo en gentes crecidas al calor de las libertades, el pluralismo y los derechos amparados por la Constitución del 78. Gentes por completo ajenas a cualquier forma de represión y, sin embargo, sobradamente imbuidas de rencor. Gentes a las que el nombre de Franco no se les cae de la boca, pese a carecer de la menor experiencia sobre lo que supuso ese régimen e ignorar por completo el colosal esfuerzo colectivo merced al cual la sociedad española logró construir una democracia homologable a las más avanzadas del mundo, sin más sangre que la derramada por los terroristas. Mentes intoxicadas por una ponzoña heredada o resucitada interesadamente con afanes espurios. Gentes enfermas, henchidas de un revanchismo injustificado, extemporáneo e incompatible con los valores sobre los que se levantan las naciones de ciudadanos libres.
Se ha equivocado Albert Rivera, seguramente en razón de su propia juventud y desde la ingenuidad, acaso por desconocer en carne propia lo que significaron esos años en los que España salió del ostracismo internacional y la obsolescencia política arrastrada durante siglos para incorporarse finalmente al contexto histórico que le era propio. Los protagonistas de ese viaje, quienes, en mayor o menor medida y desde distintas esferas profesionales, contribuimos a colocar a este país en su sitio devolviéndole el orgullo que otros le habían robado, no podemos hacernos responsables del saqueo generalizado al que se han dado después algunos desaprensivos. Demasiados, es verdad, y encuadrados en cada una de las formaciones que han tocado el poder suficiente como para abusar de nuestra confianza, pero no representativos del conjunto de los españoles. Porque tampoco los ladrones, mentirosos, prevaricadores, traidores a sus promesas o a sus programas son ni han sido siempre «viejos» mayores de cuarenta años. Los hay de todas las edades, en todos los partidos y con un único elemento común: la ausencia de escrúpulos, de palabra… En definitiva, de honor.
Si una cosa buena tuvo la España de la Transición fue la conciencia generalizada de que algo muy importante nos traíamos entre manos. Algo tan esencial como para olvidar el retrovisor y mirar juntos hacia adelante. Desde entonces sabe Dios qué engranaje ha fallado clamorosamente para que una porción tan significativa de nuestra juventud viva instalada en el pasado, mascando venganzas a destiempo por hechos que ya estaban superados. Tal vez deberíamos recapacitar, recuperar la motivación que nos llevó en aquellos días a caminar codo con codo y replantarnos la clase de Educación que nos ha traído hasta a donde estamos. Reforzar la estructura del edificio sin dañar unos cimientos sólidos.

OPORTUNIDAD DE ESCARMIENTO
JOSÉ MARÍA CARRASCAL
Va a haber un retroceso de los dos veteranos, aunque menor de lo que dicen las encuestas, y un avance de los novicios también menor del previsto
TODO va a depender de cómo los españoles veamos la elecciones del próximo domingo: cómo lo que son, el vehículo para elegir las personas mejor preparadas para regir nuestro ayuntamiento y autonomía, o cómo la oportunidad para ajustar cuentas con quienes han estado tomándonos el pelo prácticamente desde que empezamos esta andadura democrática. O si lo quieren sin tanta retórica: si vamos a votar según lo que nos apunte el cerebro o la vesícula biliar.
Las encuestas se inclinan por lo segundo: por un severo castigo a los dos grandes partidos, hasta el punto de que uno de ellos puede quedar superado por cualquiera de los emergentes. Pero ¿creen ustedes a las encuestas? Pues mi enhorabuena por su confianza en los sondeos de opinión y en la sinceridad de sus compatriotas. Aparte de que el número de indecisos casi supera todavía al que obtiene el partido vencedor, está el hecho de que los españoles hemos perdido la confianza en todo lo relacionado con la política, las encuestas incluidas. Incluso no me extrañaría que alguno de los encuestados tomara estas elecciones como unas primarias o como la primera vuelta de las generales, en la que se da el gustazo de soltar un guantazo a su partido de siempre por las sinvergonzonadas que ha cometido, para volver a darle su voto en las elecciones de verdad, dentro de cinco o seis meses. En lo que se equivocaría doblemente, ya que estas elecciones pueden marcar tendencia difícil de cambiar y, encima, se encontraría con un alcalde y presidente de la comunidad que hace cosas que le desagradan. Aunque cada uno es muy dueño de su voto y, si le gustan las emociones fuertes, adelante.
Mi idea es que va a haber, en efecto, un retroceso de los dos veteranos, aunque menor de lo que dicen las encuestas, y un avance de los novicios también menor del previsto. Quiero decir, un ajuste más que un cambio del mapa político español. Lo que es bueno porque obligará a pactos, en los que nuestros políticos son totalmente inexpertos, siendo los pactos un elemento esencial de las democracias desarrolladas. Incluso más de uno tendrá que gobernar en minoría, lo que requerirá aún más destreza, pero nos dará su verdadera talla, algo que todavía desconocemos, pues hasta ahora se han limitado a gobernar por decreto, si están en el machito, o a criticar al que gobierna, tanto si lo hace bien como si lo hace mal, de estar en la oposición.


Lo que no creo es que el lunes próximo tengamos una escena política española a la italiana sin políticos italianos, como advierte Felipe González. Los españoles y los italianos apenas nos parecemos, no sé si para suerte o desgracia. Aquí nunca tendremos un Berlusconi al frente del gobierno. Pero ellos nunca tendrán un Rodríguez Zapatero.

El mayor atentado de la banda reventó hace 25 años sus apoyos políticos y sociales



Aquella matanza marcó el inicio de su final
El ataque más sanguinario
LUIS R. AIZPEOLEA 15 JUN 2012 - 21:42 CET503
A las 16.10 horas de la tarde del 19 de junio de 1987 estalló en el aparcamiento del Hipercor de la avenida Meridiana de Barcelona un coche Ford Sierra cargado con 30 kilos de amonal y 100 litros de gasolina. Su detonación abrió un socavón de 5 metros de diámetro por el que penetró una bola de fuego que abrasó a quienes encontró a su paso. Murieron 21 personas y resultaron heridas 45. Fue el atentado más brutal de ETA y sus autores, integrantes del comando Barcelona de la banda —Domingo Troitiño, Rafael Caride y Josefa Arnaga—, fueron posteriormente detenidos y condenados a casi 800 años cada uno en sendos juicios celebrados en 1989 y 2003.
La matanza causó gran conmoción popular. No solo fue la más brutal de la historia de ETA sino que 1987 arrojaría 52 muertos, el mayor número de víctimas mortales desde 1980, que, con 92, es el récord de la banda. El ministro del Interior, José Barrionuevo, y su equipo siguieron angustiosamente desde sus despachos el goteo de muertos que facilitaba el gobernador de Barcelona: “Dos, cinco, diez... hasta 17, y 21 a los pocos días”.
El impacto fue tal que Barrionuevo y su equipo arrojaron la toalla. Intervino, además del presidente Felipe González, una representación de la Ejecutiva del PSOE —Txiki Benegas, José Luis Corcuera y Francisco Fernández Marugán—para impedirlo. Entre el aviso de los terroristas y la explosión transcurrió una hora en la que no se produjo ninguna intervención para desalojar el centro comercial, un reproche que Interior encajó muy mal. Corcuera recuerda que les costó horas hacerles desistir a Barrionuevo y su equipo porque estaban sobrepasados emocionalmente y se sentían incomprendidos.
Pero con la perspectiva de 25 años puede concluirse que el mayor atentado de la historia de ETA se convertiría en el primer gran punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo etarra y el principio de su fin. Así lo atestiguan algunos de los principales protagonistas de aquella etapa.

MÁS INFORMACIÓN
“Cuando queremos llorar, nos vamos solos a un cuarto hasta recuperarnos”
“La culpa fue nuestra y solo nuestra”
“Tiene un sentimiento de culpa por todo el dolor que ha causado... y para nada”
Felipe González, al que la matanza le cogió en Río de Janeiro, temió que aquel ataque indiscriminado sin precedentes implicara un salto cualitativo en el terrorismo etarra y desestabilizara la democracia. Años después se supo que ETA utilizó coches bomba en Madrid y Barcelona desde 1985 para compensar la disminución de acciones criminales por la reducción de los comandos legales. Así, en 1984 hubo 201 atentados y en 1985, 148, un 26,3% menos.
En aquellos momentos, en España no había un diagnóstico claro en la lucha contra el terrorismo. ETA —con 43 asesinatos en 1986 y 52 en 1987— mantenía un sólido apoyo político y social en Euskadi lo que dificultaba la acción policial.
Las Fuerzas de Seguridad no tenían la formación ni el prestigio de hoy. “La espiral acción-represión de ETA había provocado malos tratos y actuaciones ilegales que deslegitimaban la acción policial, sobre todo en Euskadi”, recuerda Ramón Jáuregui, exvicelehendakari del gobierno vasco. La guerra sucia, iniciada en la dictadura y mantenida hasta bien entrados los ochenta, con el Batallón Vasco Español (BVE) y los GAL, contribuía a que una mayoría social tuviera una actitud equidistante ante el Gobierno y ETA.
Francia tampoco colaboraba contra ETA. Le costó entender que España era una democracia plena: la guerra sucia, con cerca de 80 muertos hasta 1987, alimentaba esta situación. El nacionalismo democrático, a su vez, o creía que la solución al terrorismo de ETA era política y no policial. “Todo aquello se reflejaba en el vacío y la frialdad en los funerales de policías en Euskadi que denotaban que la sociedad vasca no legitimaba la acción policial”, dice Jáuregui. HB, brazo político y legal de ETA, se encontraba en su salsa en aquel clima. “Aquello era una espiral maldita, condenada a la derrota”, añade el político socialista.
El aldabonazo de Hipercor animó a Felipe González a encargar a Txiki Benegas, secretario de Organización del PSOE y líder del PSE, que lograra un diagnóstico común con todos los partidos. Era una manera de empezar a afrontar la difícil situación y luego vendría lo demás.
Benegas conectó con el expresidente Adolfo Suárez, líder del CDS, también profundamente conmocionado por Hipercor. Elaboraron un borrador de pacto, cuya base era sacar la lucha antiterrorista del debate político; rechazar la negociación política con ETA y legitimar la acción policial contra el terrorismo con una condena de la guerra sucia. Benegas logró sin problemas el apoyo de Miquel Roca, de CiU. Gerardo Iglesias, de IU, no quería pactos con el PSOE. Benegas recabó la ayuda de Enrique Curiel para lograr que IU no se despegara del proceso y firmara.
Lo más difícil para Benegas fue convencer al líder del PNV, Xabier Arzalluz, que mantenía la equidistancia entre el Gobierno y ETA al señalar que la solución al terrorismo era política y no policial. Alinearse con el Gobierno le suponía unesfuerzo pues, además de la guerra sucia, Eusko Alkartasuna, liderada por Garaikoetxea, y escindida del PNV, presionaba por “soluciones políticas”. Benegas, tras reunirse varias veces con Arzalluz sin éxito, le montó una encerrona: un almuerzo en La Dorada de Madrid con Suárez, Felipe González y Roca. Entre todos le convencieron que, tras la matanza de Hipercor, el PNV no podía quedarse al margen del primer acuerdo contra el terrorismo de la historia democrática española.
Fue más fácil para Benegas involucrar a Alianza Popular. Lo hizo, a través del exministro del Interior con UCD, Rodolfo Martín Villa, que convenció sin dificultad a Manuel Fraga. Así se firmó el Pacto de Madrid en un acto solemne en el Congreso. Era el 5 de noviembre de 1987.
González y Benegas valoraron el pacto de Madrid, pero para que fuera eficaz había que suscribirlo en Euskadi porque era en esta comunidad donde se jugaba “la batalla decisiva contra ETA”. En marzo de 1987, PNV y PSE habían suscrito un pacto de gobierno con José Antonio Ardanza como lehendakari, al perder los peneuvistas la mayoría, lo que facilitaba las cosas.
Este sería el primero de los cinco puntos del giro estratégico de la lucha antiterrorista provocado por el atentado de Hipercor:

1 . PRIMER PACTO ANTITERRORISTA
Ardanza, del ala moderada del PNV, conmocionado por el ataque indiscriminado, estaba dispuesto a liderar un pacto que legitimara la acción policial contra ETA. “Hipercor sacudió las conciencias y descorrió el velo del carácter totalitario de ETA. Por primera vez, el nacionalismo democrático la califica de terrorista”, dice José Luis Zubizarreta, asesor de Ardanza.
Ardanza, que contaba con el aval de Arzalluz, acordó con Benegas que en el debate de política general de septiembre ofrecería un pacto contra ETA y el líder del PSE lo apoyaría. Su discurso marcó un hito en la historia del PNV: “De ETA no sólo nos separan los medios. También los fines”. “Con ello, el nacionalismo democrático propiciaba un frente de demócratas frente a violentos. Y no entre nacionalistas y no nacionalistas como sucedía. Este salto en el PNV suponía el aislamiento de HB y ETA y fue la base del Pacto de Ajuria Enea”, subraya Zubizarreta.
Ardanza inició la ronda con todos los partidos, menos HB. Se empantanó con Garaikoetxea, líder de EA, enrocado en que la solución al terrorismo de ETA pasaba por soluciones políticas, no policiales. Pero el 11 de diciembre, ETA cometió otro atentado brutal. Un coche bomba estalló en la casa-cuartel de Zaragoza, dejando 11 muertos, 4 de ellos niños, y 88 heridos. Ardanza aprovechó la conmoción para acelerar el pacto antiterrorista vasco. Encerró a los líderes políticos tres días —del 10 a 12 de enero de 1988— en Ajuria Enea y lo consiguió.
El pacto lo firmaron los representantes de todos los partidos parlamentarios vascos, con la única excepción de HB. Por vez primera, los partidos vascos, incluidos los nacionalistas, reconocen la legitimidad de la acción policial en la erradicación del terrorismo, valoran la importancia de la colaboración policial internacional y del Estado de derecho con la condena de las acciones ilegítimas, y rechazan que el final del terrorismo pase por cesiones políticas a ETA. El Gobierno sólo podría hablar con ETA para negociar paz por presos.
Jáuregui, vicelehendakari, asegura que el pacto supuso un “giro crucial” en la lucha contra ETA, el paso del nacionalismo de la equidistancia al compromiso contra ETA, que adquirió su máxima expresión, poco después, con la implicación de la Ertzaintza, con el peneuvista Juan María Atutxa, al frente. Recuerda Jáuregui cómo Felipe González le pedía que favoreciera el protagonismo político de Ardanza y del PNV en la lucha contra ETA.

2 . MOVILIZACIÓN SOCIAL
El pacto de Ajuria Enea propició, también, un importante estímulo a la movilización social en la calle. La fuerza y legitimidad de su carácter unitario hizo que su primera convocatoria, en marzo de 1989, en Bilbao, pidiendo a ETA el cese de la violencia, bajo el lema “paz ahora y siempre” fuera la mayor hasta entonces. Y la última, en julio de 1997, exigiendo a ETA que no asesinara al edil del PP, Miguel Angel Blanco, fue aún superior. Al calor del pacto de Ajuria Enea surgieron los movimientos contra la violencia, el primero, Gesto por la Paz. Más tarde, avanzados los noventa, nacieron el Foro de Ermua y Basta Ya.
Todo ello implicó la pérdida creciente de la calle de HB y su ascendente marginación social. Un texto de la coordinadora KAS de 1990 reconoció que el Pacto de Ajuria Enea había generado en el seno del MLNV “sensibles niveles de autoaislamiento social y político” que les estaban impidiendo “penetrar en nuevos sectores del electorado”. A su vez, ETA admitió que el pacto estaba “logrando atacar con una violencia y unidad nunca vista” y añadía: “Últimamente obteniendo un reconocimiento social”.

3 . COLABORACIÓN DE FRANCIA
El pacto de Ajuria Enea supuso, también, el comienzo del desmontaje de la mitificación internacional sobre ETA, amasada durante la dictadura franquista. Felipe González y François Mitterrand iniciaron, desde 1984, la colaboración contra ETA. Hubo extradiciones; se retiró el estatuto de refugiado a los miembros de ETA; se iniciaron los juicios de etarras en Francia.
Pero el salto clave de la colaboración francesa se produjo tras el atentado de Hipercor, en 1988, siendo ministro francés del Interior, Pierre Joxe, que permitió la presencia policial española en Francia. Este paso intensificó la eficacia policial y se puso de relieve con la caída de la cúpula de ETA en Bidart (Francia), en 1992.

4 . EFICACIA POLICIAL
Poco después del Pacto de Ajuria Enea, Felipe González designó ministro del Interior al socialista vasco José Luis Corcuera en sustitución de Barrionuevo. Lo eligió porque conocía muy bien Euskadi y por su buena relación con el PNV. Poco antes de su llegada terminó la guerra sucia.
Corcuera atribuye al pacto de Ajuria Enea una importancia decisiva, también en la mejora de la eficacia policial. La incautación policial del archivo de ETA en Sokoa (Hendaya), en noviembre de 1986, ya supuso que las Fuerzas de Seguridad cambiaran de técnica y centraran su investigación en los documentos de los terroristas, subraya Corcuera. Pero al disponer de una cobertura social de la que carecían, las Fuerzas de Seguridad mejoraron su actuación selectiva contra ETA.
Florencio Domínguez, experto en ETA, dice que “1988 marca la frontera entre dos concepciones policiales de la lucha antiterrorista”. A partir de esa fecha, las detenciones tienen como meta poner a los sospechosos a disposición judicial y no obtener información, como en el pasado. Así, de 531 detenidos en 1987 se pasa a 148 al año siguiente y de tener pruebas solo contra quinta parte de los arrestados a lograr el encausamiento del 40%, cifra que se eleva hasta situarse encima del 60% en los noventa, alcanzando en ocasiones el procesamiento del 75% de los arrestados.
La estrategia policial selectiva condujo al aislamiento de ETA frente a la población vasca y a reducir al mínimo el mecanismo de solidaridad antirrepresiva. En épocas anteriores este mecanismo había permitido a ETA arroparse con sectores sociales que no estaban identificados con la violencia, pero se ponían a su lado como respuesta a los excesos policiales.
El acoso policial llevó a ETA, también, a cometer errores organizativos muy graves. Decidió que los comandos legales pasasen a depender de los ilegales. De modo que cuando detenían a estos arrastraban a los legales. También los ilegales empezaron a tener problemas desde 1987 al disponer de menor infraestructura y verse obligados a alargar sus campañas en el interior, lo que les hacía más vulnerables. El comando Nafarroa tardó siete años en ser desarticulado por primera vez; lo desarticularon hasta cuatro veces más en los siguientes siete años. Lo mismo sucedió con otros comandos.

5 . CRISIS EN BATASUNA
El atentado arrastró, también, la primera gran crisis en la izquierda abertzale. Txema Montero, elegido eurodiputado por HB dos semanas antes en las europeas, y que en Cataluña logró 40.000 votos, el mejor resultado tras Euskadi, condenó el atentado. No tardó en ser expulsado.
Pero la crisis más grave se produjo en el principal partido de la izquierda abertzale, HASI. Txomin Ziluaga, su líder, que disputaba a ETA la dirección del MLNV, aprovechó el atentado para exigir a ETA que “se tomara unas vacaciones y realizara un repliegue táctico”. El conflicto se zanjó con un Congreso en diciembre, en Zestoa, que expulsó a Ziluaga y a un centenar de militantes de HASI.
ETA tardó 25 años más en declarar el cese definitivo de la violencia. Hubo un retroceso claro, como el Pacto de Lizarra, de 1998, respondido con otro Pacto Antiterrorista en 2000, que propició la Ley de Partidos e ilegalizó a HB. Pero el atentado de Hipercor puso las bases policiales, sociales y policiales de la lucha contra ETA. Los datos son elocuentes: De 1978 a 1987, año del atentado de Hipercor, ETA asesinó a 497 personas; en la siguiente década, de 1988 a 1997, 196, un 60% menos. Hipercor fue el principio del fin de la banda.

El ataque más sanguinario
» Veintiuna personas fallecidas (14 mujeres y 7 hombres). 15 fallecieron en el acto, abrasadas o asfixiadas, y otras 6 en los días posteriores al atentado tras una terrible agonía por las quemaduras severas en más del 80% del cuerpo.
» Cuatro de los muertos eran niños. El más joven, Jordi Vicente Manzanares, de 9 años, que falleció junto a su hermana Silvia, de 12, y su tía Mercedes Manzanares, de 30. Las hermanas Sonia y Susana Cabrerizo, de 15 y 13 años, también murieron junto a su madre, María del Carmen Mármol, de 36. La víctima de más edad fue Consuelo Ortega Pérez, de 67 años.
» Solo uno de los fallecidos, Luis Enrique Saltó Viñuelas, de 22 años, era empleado de Hipercor. Trabajaba en el departamento de decoración.
» Una de las mujeres asesinadas, María Teresa Daza Cecilia, estaba embarazada. Su marido, Rafael Morales, de 33 años, también murió en el atentado. Dejaron huérfano a un niño de siete años.
» Hubo 45 heridos, según las sentencias. Solo dos de ellos trabajaban en Hipercor: Robert Manrique, de 27 años, en la sección de carnicería, y José Francisco Domínguez, empleado de la empresa de limpieza.
» Milagros Rodríguez, de 27 años, resultó herida leve por el estruendo de los cascotes y el derrumbe del techo. Estaba embazada de tres meses y la niña, Jéssica, nació con una sordera severa que se le diagnosticó al año. En 2003, tras una larga batalla legal, la justicia la reconoció como víctima del atentado.
» Único atentado terrorista en el que la justicia declaró la responsabilidad patrimonial del Estado porque la policía no desalojó y entre el aviso de bomba y la explosión pasaron 35 minutos. Solo a 14 víctimas o sus familiares se les han reconocido indemnizaciones por valor de poco más de 150 millones de pesetas.

» Cuatro miembros de ETA fueron condenados por la Audiencia Nacional a penas de casi 800 años cada uno en dos juicios celebrados en 1989 y 2003. Estos fueron Josefa Ernaga y Domingo Troitiño, como autores materiales de la masacre; Rafael Caride Simón, como ideólogo del atentado y participante en el mismo, y Santiago Arrospide Sarasola, Santi Potros, como máximo responsable de la banda terrorista.

La clave será pactar

El Mundo | Carlos Malo de Molina
Lo cierto es que la estrategia de utilizar las elecciones andaluzas le ha salido, una vez más, excelentemente al Partido Socialista. Pero eso no quiere decir que haya cambiado la situación.
Sólo ha cambiado el escenario.
Eso sí, Susana Díaz se ha fortalecido. Prácticamente el PSOE está donde estaba, estas últimas elecciones les han dado una bocanada de aire fresco pero no ha cambiado la situación de fondo.
Ahora, en vez de pelear por el voto para ser la segunda fuerza con Podemos, está compitiendo por este necesario y ansiado segundo puesto también Ciudadanos.
La realidad ante las próximas elecciones autonómicas y municipales es que el Partido Popular sigue destacado y, en segundo lugar, existe una pugna muy fuerte a tres bandas entre PSOE, Podemos y Ciudadanos.
Los elementos que marcan la situación son, en primer lugar, como han demostrado las elecciones andaluzas, la fuerza del que ostenta el poder, que si en el caso de Andalucía era el PSOE como la opción más importante, en la mayoría de los casos del resto de autonomías y de grandes municipios de España es el PP.
El Partido Popular también cuenta ahora con una mayor evidencia de los signos claros de recuperación económica, recuperación que, si bien, ya no se niega, desde muchos ámbitos, tanto de la política como del poder mediático, se infravaloran. La realidad es que la recuperación viene fuerte, mucho más de lo que nadie hubiera pensado, pero es cierto que a la ciudadanía, vapuleada por años de penuria le está costando aceptar la bondad de los números.
Está de moda argüir que la macroeconomía va bien, pero que esta mejora no se nota en la microeconomía. 
De todas las tonterías que se han podido decir, esta es una de las mayores. La macroeconomía no es más que el resultado de la suma de la microeconomía, y nunca una macro puede ir bien si la micro va mal, y viceversa. Claro que se nota la mejora, pero parece que no esté de moda reconocerlo. Basta ver de nuevo los atascos de las grandes ciudades cuando antes se circulaba a gran velocidad, los restaurantes completos, la ocupación hotelera en época de vacaciones reservada por compatriotas… para observar que las cosas van en buena línea y a una velocidad superior a la esperada.
No nos debemos detener en los datos pero, aunque todos son muy elocuentes, el más difícil sigue siendo el paro, si bien los datos actuales son malos su evolución es muy buena. Desde muchos puntos de la opinión pública y de los partidos políticos esto tarda en valorarse, pero ya es bastante evidente que en materia económica vamos por buen camino.
¿Va a capitalizar esta situación el PP? La realidad es que todavía no lo está capitalizando de una forma potente, aunque no es nada despreciable el hecho de que un partido que ha gobernado con un poder de mayoría absoluta a nivel nacional, en casi todas las autonomías y en una gran mayoría de municipios, incluyendo casi todas las plazas importantes, mantenga su liderazgo electoral a nivel nacional.
En condiciones normales, la ciudadanía no admite que se le quite algo que considera suyo, que está ganado, como un derecho adquirido, y por lo tanto se enfada y reacciona con dureza, a veces mostrando indignación y enfado en todos los sentidos pero volcándose especialmente en aquellos que han acaparado el poder político o que tienen alguna responsabilidad en lo que está ocurriendo, por lo que es cierto, que tardarán en reconocer de manera positiva lo que está ocurriendo, y lo que es más importante en reconocer que ha sido adecuadamente gestionado. En este sentido, lo capitalice o no, independientemente de una necesidad obvia en beneficio de los ciudadanos, el PP, en su defensa electoral, no tiene más remedio que reivindicar de manera constante los cambios en la situación económica actual y la tendencia y el futuro que marcan.
Ya Churchill ganó la guerra y perdió las elecciones, pero ganó la guerra. En todo caso, al PP y a Rajoy siempre les quedará, aunque pierdan las elecciones, el haber ganado la batalla a la crisis. Dicho esto, y con los datos que conozco, sigo pensando que a día de hoy el PP ganaría las elecciones generales y en función de la evidencia de la evolución económica existen más posibilidades de que se produzca esta victoria electoral. En ningún caso la victoria será por mayoría absoluta, ni siquiera de forma apabullante. Será, como hemos dicho, en las autonómicas y municipales, a una prudente distancia de las tres alternativas PSOE, Podemos y Ciudadanos…, en durísima pugna entre ellos.
Como complemento a esta situación es necesario describir que Izquierda Unida está siendo fagocitada por Podemos y que UPyD, por la intolerancia e intransigencia de su líder Rosa Díez, se está suicidando políticamente. A IU, de momento, le irán quedando algunos resquicios, pero previsiblemente UPyD quedará marginada de todas las instituciones.
Creo que los españoles ya están descubriendo la cara real de Podemos, hasta ahora están jugando a una falsa transversalidad política, sin ideología, pudiendo ser votados desde la extrema izquierda o la extrema derecha, desde cualquier colectivo, representando por igual los intereses de unos y otros. Cuando realmente es un partido liderado por dirigentes de extrema izquierda profundamente anticapitalistas, lo que significa que son contrarios a la economía de mercado y con un pensamiento totalmente antisistema. La realidad es que los ciudadanos, enfadados ante su sufrimiento por una situación que no entendían, y que no se merecían, han buscado alternativas diferentes a las conocidas, sobre todo PSOE y PP y estaban dispuestos, con tal de tocar las narices a estos últimos, a votar a cualquier alternativa emergente, apareció Podemos llevándose de regalo una parte importante del apoyo popular que ahora está siendo compartido por Ciudadanos, otra alternativa que, como ellos dicen, son la «alternativa sensata» siendo previsible que poco a poco Podemos se vaya desgastando y Ciudadanos se mantenga en un nivel de competencia electoral fuerte.
En este escenario, el que cada vez va más a la deriva es el PSOE, independientemente del espejismo ocurrido en Andalucía. Si hace un mes pugnaba por ser el segundo partido, ahora lucha, a nivel del Estado español por ser el segundo, tercero o cuarto partido. Cobra cierta virtualidad el hecho de que Pedro Sánchez tal vez tuviera que presentar su dimisión como secretario general la misma noche del 24 de mayo, fecha de las elecciones autonómicas y municipales.
Debemos hacer mención para que el PP no falle en su capacidad de vender la situación económica, en este terreno está haciendo más o menos lo que puede. Pero le han hecho mucho daño sus casos de corrupción y su falta de reacción ante los mismos. Todavía tiene tiempo, pero es éste uno de los terrenos donde más esfuerzos puede y debe hacer. También peca de inmovilismo, en tiempos de tanta turbulencia no está de más hacer cambios de personas, de formas, renovaciones de estructuras e incluso de ideas. Debe revolucionar y poner patas arriba el partido sin perder parte de sus grandes valores, pero apostando por una importante y demandada modernidad.
En este maremágnum de datos e ideas, y con esta dispersión de votos donde no es esperable casi ninguna mayoría absoluta ni en autonomías, ni municipios ni a nivel nacional. La clave de las elecciones autonómicas y municipales serán los pactos y la capacidad de llegar a acuerdos con distintas fuerzas. Hasta ahora, el rey de los pactos, igual que el del marketing, ha sido el PSOE, de tal manera que en España ganaba el PP y gobernaba el PSOE, aunque para ello tuviera que pactar con varios partidos. Estos pactos siempre acababan en beneficio del PSOE y en detrimento de sus socios, y elección tras elección volvía a hacer la misma jugada y el PSOE volvía a triunfar. Claro que para hacer eso el PSOE tenía que ser el segundo y ahora no tiene este puesto asegurado, y los minoritarios han aprendido que no les convienen pactos que puedan acabar con sus posibilidades de futuro.
En la otra cara de la moneda está la torpeza histórica que ha demostrado el PP ante esta misma situación, porque mientras el primero ganaba éste siempre perdía y sólo podía gobernar con mayoría absoluta. Aunque ahora parece que todos han aprendido esta lección. Estaremos a la espera de ver lo que pasa.
La realidad es que queda tiempo, a la velocidad que van las cosas hoy en día, más que suficiente para que todo lo que estamos diciendo evolucione. Seguimos ante un panorama abierto para el cuarto, y definitivo, round, el que se celebrará en noviembre. Sigo pensando que el PP ganará y que tienen bastantes posibilidades de gobernar… pero ya veremos.

Carlos Malo de Molina es presidente de Consultores Internacionales de Marketing Político y de Sigma Dos Internacional.

LAS PROPORCIONES DEL CASO RATO


Un juez acordó ayer el desbloqueo de todas las cuentas del que fuera vicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, siempre y cuando abone una fianza de 18 millones de euros. Se trata de la cantidad calculada por el instructor en función de la gravedad de los delitos que se le atribuyen en la investigación patrimonial a la que está siendo sometido tras haberse acogido a la regularización fiscal, y del dinero que pudo defraudar a Hacienda. Además de sus cuentas, el expresidente de Bankia mantiene bloqueados desde el 16 de abril todos sus depósitos, los fondos de inversión y de pensiones, el asiento registral de bienes inmuebles y otros productos financieros.
Más allá de los cálculos que maneje de modo autónomo un juez en cada proceso, y de que la ley regula cómo ha de ser la prestación de este tipo de fianzas, en principio la cifra de 18 millones suena elevada. Es cierto que los criterios generales que establece la norma son objetivos. Y que las medidas cautelares y garantías deben aplicarse como tales. Pero a menudo la falta de proporcionalidad para poder hacer frente al daño causado sitúa a un imputado ante un escollo inasumible y contribuye a realzar la percepción de una condena previa. La dureza de la ley sitúa a una persona aún no juzgada en la compleja tesitura de reunir avales en un momento en que es observada como un delincuente. En el caso de Rato, se refuerza la sensación de pena de telediarioque ya sufrió el pasado abril durante su detención.
No es atípico que se produzca una interpretación errónea del cálculo de una fianza y sean instancias superiores de jueces las que corrijan al instructor que la acuerda, rebajándola sustancialmente.
Ocurrió hace pocas semanas en el caso Bankia: el 24 de abril, la Sala Penal de la Audiencia Nacional desautorizó al juez Fernando Andreu y redujo la fianza de responsabilidad civil fijada a varios exdirectivos de la entidad de 800 a 34 millones de euros, lo que generó una sensación de desinflamiento del supuesto fraude. La diferencia es sustancial.

En este caso, la fianza tiene un carácter muy distinto porque se acuerda como condición para poder levantar medidas cautelares. Pero el ejemplo sirve para valorar la disparidad de criterios judiciales y la desproporción que existe en ocasiones entre la decisión de un juez y la posibilidad real del imputado de cumplirla. Rato deberá acreditar ahora si es capaz o no de abonar los 18 millones para acceder a sus bienes, y probablemente recurra alegando que la cifra es abusiva. De hecho, se trata de su tercera fianza: ya asumió tres millones en el caso de las tarjetas «black» y aún tiene pendiente de pagar una parte de esos 34 millones de Bankia. La ley está para cumplirse siempre. Pero conviene evitar errores del pasado cometidos por jueces que vincularon la imposición de fianzas desproporcionadas a un ánimo de ensañamiento basado en criterios de ejemplaridad pública. El riesgo de generar indefensión es muy alto.