sábado, 17 de febrero de 2018

Le escucha alto y claro:

Le escucha alto y claro: “Nos comunican que os digamos que si a lo largo de esta noche encontramos un gran número de dotaciones de la Policía Nacional o de la Guardia Civil, por favor, se lo comuniquen a la sala”. Es la petición que se hace desde el centro de operaciones de los Mossos a los agentes desplegados en la calle horas antes de que abriesen los colegios electorales para el referéndum ilegal del 1 de octubre. A partir de este instante y lo largo de la jornada de votaciones se suceden las alertas que proceden indistintamente de las cuatro provincias catalanas: “En el IES Merce Rodoreda vemos a 3 o 4 furgonetas de la UIP (Unidad de Intervención de la Policía)”; “Nos acabamos de encontrar 7 furgonetas antidisturbios de la calle Juan de Juanes hacía Juan Trías”; “Hay ocho furgonetas paradas en Prat de la Riba”. En todos los casos las personas que están en la sala de coordinación responden: “¡Recibido!”. Hay ocasiones en las que desde el centro de operaciones se solicitan aclaraciones o más datos. “Tenemos a la vista tres vehículos de Guardia Civil o del CNP. Se están poniendo las capuchas”, anuncia un mosso por la emisora. “¿Son de la Policía o de la Guardia Civil?”, pregunta la sala. “No lo sé, son vehículos camuflados”, contesta el agente incapaz de determinarlo. De estas y otras muchas comunicaciones “que se produjeron entre las 14.00 horas del 30 de septiembre a las 23.59 del 1 de octubre”, la Guardia Civil concluye, en un informe inédito al que ha tenido acceso LA RAZÓN: “El dispositivo de Mossos situó patrullas fijas, en servicios estáticos, frente a Comandancias de Guardia Civil y Comisarías de Policía Nacional donde estaban concentradas unidades que podían intervenir ese día. Igualmente distribuyeron patrullas en los lugares donde se habían reunido dotaciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado desplazadas a Cataluña como refuerzo, tales como Puertos y Aeropuertos”.
El documento continúa: “En las comunicaciones estudiadas se registran mensajes de varios mossos que informan puntualmente sobre los movimientos de personas y vehículos que observan en cada uno de estos puntos. Tal es así que ya a primera hora de la mañana del 1 de octubre se registran comunicados generales de las Salas Regionales de Mando a todos los indicativos de servicio recordándoles la prioridad que es informar sobre movimientos de fuerzas de Guardia Civil o de Policía Nacional que observen, con indicación de vehículos, número de agentes y dirección que llevan estas fuerzas policiales”. Es justo después de esta afirmación cuando la Guardia Civil deja caer la siguiente indirecta: “La incógnita a despejar es cuál es la razón y la finalidad que la Jefatura de Mosos d´Esquadra daba a esta información. Como consta en las presentes diligencias, se han registrado comunicados de patrullas de mossos que informaban como ciertas personas en momentos puntuales avisaban a los concentrados en los puntos de votación de la inminente llegada de fuerzas de la Benermérita o de Policía para que formasen cordones humanos en ocasiones indicando que en estos hubieran niños y ancianos, los indicativos llegaban a especificar que alguna de estas personas pertenecían a la Asamblea Nacional Catalana”.
Es sólo una de las conclusiones del informe que también apunta: “La presencia de medios de comunicación en los puntos de votación es otra de las informaciones que se solicitaba de las patrullas de servicio, también advertían sobre la presencia de observadores internacionales en dichos centros. La inferencia que se hace es que la Jefatura de Mossos d´Esquadra quería dejar claro a la opinión pública tanto nacional como internacional que ellos no tenían nada que ver con las actuaciones que llevasen a cabo las Fuerzas de Seguridad del Estado”, en referencia a las cargas contra las personas que les impedían acceder a los colegios electorales a requisar el material electoral. Basan esta afirmación en comunicaciones como esta: “A distancia, a distancia. Quédense por aquí y a distancia. Sí interviene Policía Nacional nos apartamos todos y no se ven mossos por ningún sitio”. Los investigadores no sólo cuestionan la falta de apoyo de los agentes catalanes a los compañeros de Guardia Civil y de Policía Nacional, también afirman: “El dispositivo policial de Mossos, a partir de las 6:00 del día 1 de octubre, realizó un despliegue de personal en cada punto de votación consistente en dotaciones de dos agentes, patrullas que en muchos casos no disponían de vehículo. Estos dos agentes carecían de capacidad operativa para realizar cualquier tipo de actuación tendente a dar cumplimiento a lo ordenado por la Autoridad Judicial, quedando limitada su función a actuar como focos de información, pudiendo relatar puntualmente lo que iba sucediendo en cada punto de votación”.
Las conversaciones entre la central y las diferentes patrullas avalan la afirmación. “No nos permiten el acceso al colegio Jaume Blanes (Corbera). Hay 300 personas en actitud pacífica. Mientras estábamos filiando al responsable hemos visto como llegaban y descargaban urnas y material para el referéndum. No hemos podido actuar por la gente allí existente”; “Tengo parado un coche con urnas dentro. Hemos identificado al conductor. ¿Decomisamos las urnas? Si hay que hacerlo necesito la presencia de soporte operativo porque hay muchas personas alrededor. Permanezco a la espera de instrucciones”. Las órdenes nunca llegaron; “Hace unos minutos ha llegado un vehículo y ha introducido material para el referéndum. Ha sido imposible evitar que las metieran. Había tal cantidad de personas que no hemos podido impedirlo”; “Unas 150 personas han salido del instituto ordenadamente hacia fuera y han metido las urnas. Nos han hecho un cordón y no nos han dejado cogerlas. Les he dicho que me las den por activa y por pasiva, hasta en 25 ocasiones, y no han querido”; “Hemos tratado de entrar en el colegio varias veces sin éxito. Ahora han puesto menores como escudos en la primera fila”.



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