jueves, 16 de marzo de 2017

El líder de Podemos negó en el Congreso de los Diputados que la Unión Europea fuera la historia de un éxito, como había subrayado el presidente Rajoy.


El líder de Podemos negó en el Congreso de los Diputados que la Unión Europea fuera la historia de un éxito, como había subrayado el presidente Rajoy.



MARIANO CALLEJA Madrid - Actualizado:  Al contrario, sostuvo que es «la historia de fracasos». Iglesias reformuló la historia sobre el origen de la Comunidad Europea, lo atribuyó a una especie de conspiración de Estados Unidos, Francia y Alemania, y cuestionó la moneda única: «Habría que ser más autocríticos con lo que significó aquello para definir una palabra que se llama soberanía y que tiene que ver con la democracia».

El populismo de Iglesias, lejos de ser una excepción, está bastante extendido en su mensaje antieuropeísta por todo el continente. Este es un ejemplo de otros líderes populistas en Europa:
Marine Le Pen, Frante Nacional (Francia)
«La Unión Europea #ha fracasado en todos #los ámbitos. Ha muerto pero todavía no lo sabe»
Nigel Farage, UKIP (Reino Unido):
«Están tristes y enfadados porque están negando #el fracaso del proyecto europeo»
Geert Wilders, Partido de la Libertad (Holanda):
«La UE está muerta, no sé cuándo se va a materializar eso, pero la primavera patriótica se hará realidad»
Frauke Petry, Alternativa para Alemania (Alemania):
«El euro es un error histórico que debe ser corregido. #La disolución de la eurozona suavizaría tensiones»
Y así explicó Pablo Iglesias su teoría sobre el origen de la Comunidad Europea:
«Es mentira que Europa fuera el sueño de los grandes federalistas, el sueño de Jean Monnet, de Spinelli o de Schuman. Europa fue básicamente el resultado de tres bloques de intereses. Por una parte, los Estados Unidos, como es normal, tenían interés en que existiera un bloque político de contención frente a la Unión Soviética; por otra parte, Francia necesitaba de alguna manera dominar política y militarmente a Alemania y aprovecharse de su capacidad económica, y en tercer lugar, a la República Federal de Alemania le interesaba volver al club europeo y de alguna manera sentar las bases para su reunificación. Ese es el origen del proyecto europeo; no tiene tanto que ver con las palabras grandilocuentes que se han dicho aquí».