lunes, 20 de marzo de 2017

Los otros catalanes

El País | Francesc Esteva
La carta publicada el domingo en el pais firmada por el Presidente de la Generalitat de Catalunya y los principales dirigentes de la candidatura “Junts pel si” me lleva a reivindicar los otros catalanes. Los más viejos recordamos al añorado Paco Candel que durante la transición nos iluminó con el libro “els altres catalans” referido a los inmigrantes que habían venido a trabajar a Catalunya procedentes de otros rincones de España. Nos alertaba Candel de que no nos olvidáramos de ellos al construir la Catalunya democrática que se avecinaba. Yo no tengo el estilo de Candel ni el tiempo para escribir un libro pero si puedo ofrecer un artículo a raiz de los “otros catalanes”, los que nos sentimos excluidos en la Catalunya que intentan dissenyar Mas y sus correligionarios. Creo que me entenderán si digo que estos otros catalanes, los que no nos hemos identificado ni con el pujolismo ni con Mas tenemos la sensación de que nos han querido arrebatar la catalanidad que sólo los de un bando se han arrogado. Les pongo algunos ejemplos. En las primeras elecciones democráticas el grupo parlamentario mayoritario en Madrid representando los catalanes era el socialista que hizo grupo parlamentario que se llamó “socialistas de Catalunya”, el Segundo grupo era el de CiU al que pusieron el nombre de “minoria catalana” y que siempre que hablaba se autoarrogaba la representación de los catalanes. El estatuto de Catalunya que aprobó el Parlament durante la presidencia de Pasqual Maragall debía pasar el debate en el parlamento español. Para ello se envoi a las Cortes I una mañana nos encontramos que Artur Mas (jefe de la oposición en aquellos momentos) se presentó en Madrid para pactar con Rodríguez Zapatero (presidente del gobierno español en aquellos momentos) las bases del nuevo estatuto sin conocimiento ni del president de la Generalitat ni de los otros partidos que habían votado el estatuto en Catalunya. Se autoarrogó la represetación de Catalunya. Y pasando a sus compañeros independentistas cuando quieren hacer una asociación independentista no le ponen un nombre acorde sino el rimbombante nombre de Asamblea Nacional de Catalunya. Uno se pregunta ¿que representa nuestro parlamento? Se imaginan que pasaria si en Francia, por ejemplo, alguien propusiera hacer una asociación que se llamara “Assemblée Nacionale Francaise”? Como dice un conocido, hay un grupo en Catalunya que creen poseer la verdad y que van por la calle empujando a los demás y dice: a mi no me gusta que me empujen.
Creo que somos muchos los catalanes que no nos sentimos representados por la carta de Mas y sus amigos. Se trata de un ataque directo a una carta de Felipe González que, por ejemplo, ha ensalzado Duran y Lleida compañero de viaje de Mas hasta hace poco. Volveré sobre el tema, pero más allà de los insultos siempre innecesarios y de las descalificaciones gratuitas lo que me preocupa de la carta es el fondo, las ideas. La he leido y releido diversas veces y me encuentro con una falta de ideas que como catalan que ejerzo de catalán, me entristece. Sólo he encontrado una idea fuerza que lo mueve todo: Nosotros (se refiere a los catalanes, no a “los otros” en que me ubico yo) hemos amado a España y lo hemos intentado todo para entendernos pero no hemos conseguido que nos amen. En primer lugar debo recordar que en política lo importante no es amar y ser amado, sino respetar y ser respetado. Yo lo que quiero es que se establezcan unas reglas de juego y que todo el mundo las respete. Si además somos amigos y nos llevamos bien ya la cosa es realmente extraordinaria pero lo que vale es el respeto que está claro que es a las instituciones y las reglas que se pactan y se establecen conjuntamente.
Y aqui hago un inciso para contarles un hecho acaecido hace poco y que ejemplifica lo que entiendo por respeto institucional. Hace poco que han tomado posesión los gobiernos de izquierdas en Valencia, Baleares y Aragón. Una de sus primeras reacciones ha sido volver al respeto institucional entre paises de habla catalana. La derecha del PP gobernante se había dedicado a degradar el catalán en Baleares y se había inventado el valenciano y el LAPAO como lenguas diferentes del catalán y había cortado su colaboración institucional a la fundación Ramon Llull (para que se me entienda el equivalente para el catalan del instituto Cervantes para la lengua castellana). Los nuevos gobiernos han vuelto al respeto institucional. Han vuelto a hablar de una sola lengua (como defienden todos los lingüistas) con las variantes dialectales obvias y han vuelto a participar en la fundación Ramon Llull. Curiosamente este hecho, que a muchos catalanes nos parece uno de los más importantes para la lengua y la cultura catana en años, no ha merecido ningún comentario por parte del actual ejecutivo catalán. Y fijense que la diferencia entre respeto y no respeto coincide con los gobiernos de derechas e izquierdas y no con ser catalán o español.
Pero volvamos al tema puesto que he dicho que hablaria de ideas y no de amores como los de la carta. Quiero decir que hay “otros catalanes” que consideramos que nos quieren llevar al abismo, que hay otras maneras de caminar hacia el respeto mutuo que no debió perderse pero que se perdió con la sentencia del tribunal constitucional (por cierto hay que recordar que respondiendo a un recurso del PP). Y aqui tienen algunas ideas que considero fundamentales:
1.- Si alguién quiere conseguir la independencia de una parte de un pais democrático lo primero que debería tener en cuenta es que la independencia sólo se dará si se tiene el reconocimiento internacional. Y la pregunta obvia es, ¿reconocerá algun pais de la UE a Catalunya si se declara independiente sin un acuerdo con España? Y si esto es cierto, ¿tiene algun sentido cargarse, insultando y descalificando sin más, a quien dice y ha demostrado estar dispuesto a dialogar?
2.- En todos los casos que citan los independentistas (Quebec, Escocia y añado yo Bélgica) después de largos períodos de enfrentamientos pero también de discusiones y acuerdos se ha llegado a la solución (tan denostada por los independentistas) del estado federal que por cierto es el sistema que más problemas de encaje entre comunidades ha resuelto en el mundo.
3.- El independentismo se encuentra aislado en España y en Europa. Por contra el federalismo tienen aliados en España (todos los partidos de izquierdas e incluso en parte ciudadanos se han mostrado dispuestos a explorar este camino) y en Europa donde la corriente federalista tienen importantes apoios. Se que esto no quiere decir que se resuelvan los problemas con una palabra, que hará falta tiempo, que habrá discusiones, etc. pero es un camino viable.
A mi modesto modo de ver los autores de la carta cargan contra Felipe Gonzalez porque es una personaje importante que propone la llamada tercera via, la solución federal. Con claros métodos de marketing saben que si hay gente que propone de forma creible el federalismo, sus posibilidades electorales decrecen y, en la situación actual en que han quemado sus naves en una sola batalla, deben destruir, desprestigiar, hacer añicos cualquiera que responsablemente proponga esta via. Poco les importa si ello conlleva futuros problemas. Estan en una lucha cortoplacista que no es capaz de ver más allá o no quiere mirar más allá. Por eso yo reivindico los “otros catalanes” tanto independistas como federalistas que sabemos que dialogar, tender puentes, tener interlocutores es absolutamente necesario Y estos “otros catalanes” nos encontramos a leguas de la carta de Mas y sus socios. Para nosotros el diálogo con hombres como Felipe Gonzalez (por cierto el único que en el inicio del proceso aceptó debatir con Jordi Pujol en un programa de Jordi Ebole sobre el encaje de Catalunya) es importante y no queremos perder su relación, sus conocimientos, su respeto a Catalunya demostrado en tantas ocasiones. Por cierto podria decir que discrepé de parte de su carta a los catalanes (como he discrepado otras veces con sus afirmaciones), sobre todo de la parte que el mismo rectificó en su entrevista en La Vanguardia del sábado pasado pero también que agradecí su opinion de que sea en una reforma federal, sea en la reforma que proponía Herrero de Miñon la identidad nacional de Catalunya (no dijo la nación catalana como escribió La Vanguardia y precisó el propio González) debe ser reconocida. en una nueva constitución. Un quebequés que se autodefinía como filósofo de la política en una contraportada de la Vanguardia decía hace poco que suele ocurrir que muchas ideas que parecen un problema insalvable en un período suelen transformarse en obvias en el siguiente y ponia precisamente el ejemplo del reconocimiento de naciones dentro de estados como en el caso de Quebec (y añado yo Catalunya). Auguraba que en el próximo siglo esto no sería un problema, los estados habrían dejado sus reticencias a este problema que hoy parece insalvable. Yo le pido a Felipe Gonzalez y a los partidos españoles que en este siglo se atrevan a dar un paso más, que acepten que los estados pueden tener naciones en su intrerior y vayamos avanzando en el camino de futuro que supone la aceptación de estas ideas, una aceptación que podría ayudar a solucionar muchos problemas.
Y déjenme terminar diciendo que yo también me siento de los “otros catalanes” por otros motivos. Con este debate que lo ocupa todo resulta difícil discutir sobre los problemas de la gente. “Los otros catalanes” de los que hablo y con los que me identifico quisieran un debate serio sobre que hacer para resolver los problemas de la gente que lo pasa mal, que hay mucha. Y en esto también discrepo de Mas, capaz de votar las leyes más derechistas como la reforma laboral y hacer recortes en servicios básicos sin dudarlo ayudando o ayudado por el PP y luego denostarlo con la excusa de sus enfrentamientos por el tema de la independencia. Termino con una súplica porque creo en las instituciones: Sr. Mas haga de presidente de todos los catalanes, no deje fuera a los “otros catalanes”.

Francesc Esteva es fundador del Reagrupament socialista i democractic del malogrado Josep Pallach i del PSC.y fue director del Institut d’Investigació en Intel.ligència Artificial del CSIC durante 20 años i hoy, jubilado, es Investigador “at honorem” de este instituto.